Jóvenes con dificultades para asegurar su futuro

Los milenieniales no se están preparando adecuadamente para la jubilación

Prepararse financieramente para la jubilación es cosa de jóvenes. Los expertos en finanzas explican que además de contar con el cheque del seguro social es más que aconsejable abrir una cuenta de ahorros para la jubilación (401k ofrecido en el trabajo o IRA fuera de este) y destinar a esta entre el 15% y el 22% de los ingresos debido sobre todo a la mayor expectativa de vida. Es el doble de lo que se ha aconsejado a generaciones precedentes.

Y para que estos ahorros tengan un mayor recorrido, cuanto antes se empiece a ahorrar mejor.

Idealmente con el primer cheque.

En el mundo real hay una serie de requisitos y unas situaciones laborales que están impidiendo a muchos jóvenes a ahorrar en las cuentas ofrecidas por sus empleadores y que normalmente contienen aportaciones de las propias empresas para ayudar al trabajador. Como resultado de ello dos tercios de los mileniales (66.2%), personas con entre 26 y 36 años de edad, no tienen nada ahorrado para cuando sean mayores.

Nada. Cero, según el último estudio del National Institute on Retirement Security (NIRSE) publicado el martes y en el que se muestra que el 66% del total trabaja para empresas que ofrecen planes 401k.

Y si esta estadística es mala, peor es cuando se ven las cifras correspondientes a distintas comunidades dependiendo de raza o etnia. Si el 59.9% de los blancos mileniales no tiene nada para cuando sean mayores, en el caso de los latinos el porcentaje se dispara. El problema afecta al 83%.

Solo el 19% de los  trabajadores latinos y el 22.5% de las latinas participan en planes 401k, bastantes menos que en los casos de otras comunidades.

Para empezar con las situaciones laborales que complican la situación a estos jóvenes, conviene recordar que muchos mileniales han entrado en el mercado laboral coincidiendo con la Gran Recesión o la recuperación de esta, además de cambios estructurales en la economía y las empresas. Así pues, han tenido salarios aproximadamente un 20% menores de lo que podrían haber tenido en décadas precedentes. Adicionalmente, muchos de ellos no tienen casas ni el patrimonio que tenían sus padres a la misma edad que ellos tienen.

Ahorrar, bajo esas premisas es difícil pero además cuatro de cada 10 mileniales afirman que son los requisitos impuestos para participar en estas cuentas 401k las que les mantienen fuera de ellas. En unos casos es trabajar un mínimo de horas o haber estado en la empresa un cierto número de meses.

La ley, Employee Retirement Income Security Act (ERISA), permite a las empresas limitar el acceso a esta cuenta a quellos que trabajan menos de 1,000 horas al año y eso afecta a muchos mileniales que trabajan a tiempo parcial casi el doble que las dos generaciones que les han precedido (GenX y Boomers). A esto hay que sumarle que el 23.6% de quienes trabajan a tiempo completo para una empresa llevan menos de un año en ella y suele requerirse entre seis y 12 meses para poder abrir una 401k. El 26.5% de los mileniales lleva algo más de un año en su empleo.

El 47% de los mileniales latinos reunían los requisitos para participar de un 401k mientras que las mujeres latinas y las negras son las que menos posibilidades tienen de participar en uno. Son los porcentajes más bajos de todas las razas y etnias.

Según NIRSE la ley tendría que reducir el límite de horas que excluye la opción de esta cuenta y reducir el periodo de espera para poderlas abrir además de hacer que estas tengan una suscripción automática y no voluntaria, entre otras medidas. El hecho que anima a los economistas de esta organización es que cuando tienen la posibilidad de abrir estas cuentas, nueve de cada 10 mileniales lo hacen.

Ahora bien, puestos a ahorrar, es difícil llegar al objetivo idóneo, el 82% de los que ahorran dedican a ello menos del 6% de sus ingresos.

La cuestión es compleja porque la de de los mileniales será la mayor generación adulta en muy poco tiempo (de momento siguen siéndolo los boomers) y una crisis de su retiro compromete generaciones posteriores. Y todo ello es una cuestión de tiempo.