La lucha por los $15 sigue para los trabajadores con propinas

Quienes ganan dinero por la generosidad de los clientes se quejan de una vida de incertidumbres financieras
La lucha por los $15 sigue para los trabajadores con propinas
Maria Hernandez, manicurista, y Anely San Juan, que trabaja en un restaurante de Long Island, fueron dos de las personas que reclamaron el salario mínimo regular y no de propinas./A. B. N.
Foto: El Diario

María Hernández lleva 15 años trabajando como manicurista y dice que financieramente vive con mucha incertidumbre.

“La propina es opcional para el cliente y no sabemos cuántas tendremos a la semana”, lamenta esta mujer que dice no saber con qué dinero cuenta su familia durante la semana. “Nuestros trabajo es de temporada y somos vulnerables al robo de salarios. Tener un salario fijo nos da seguridad económica”. Ella fue una de las decenas de personas que se dieron cita el viernes en las escalinatas del Ayuntamiento para pedir el fin de los dos salarios mínimos que hay en el estado.

Actualmente, hay un salario mínimo para todos los trabajadores y otro para quienes cobran propinas. Este es de $8.65 en la ciudad y $7.50 en el resto del estado. Los empleadores de estos trabajadores tienen lo que se conoce como un tip credit, que obliga a estos a abonar la diferencia hasta el salario mínimo normal si con la propina no se consigue llegar a este.

Una decisión del Departamento de Trabajo puede cambiar esto porque no es necesaria una ley para que haya cambios. El Gobernador Andrew Cuomo convocó en enero una serie de audiencias para examinar esta cuestión.

Es algo que también esperan los carwasheros, que según explicaban el viernes creen que un salario más elevado no rompe a ninguna empresa, como han demostrado algunas compañías que ya pagan el mínimo general.

Y los trabajadores de restaurantes como Anely San Juan,que gana $9 más propina en el restaurante del hotel en el que trabaja en Long Island. Ella explicaba que las propinas son fáciles de robar por los empleadores. “Pero soy una madre soltera con un hijo con necesidades especiales y tengo que aguantar lo que venga”, explica para calificar esta situación de abuso laboral.

Los organizadores de esta campaña, One Fair Wage (OFW), afirmaban  que la mayor parte de las personas afectadas por este salario más bajo son mujeres e inmigrantes.

Saru Jayaraman, President and Co-Founder of Restaurant Opportunities Center (ROC) United explicó que las propinas son un legado del pasado con el que hay que acabar y que muchas mujeres que trabajan por propinas tienen que aceptar unos comportamientos y abusos intolerables.  Jayaraman dijo que hay siete estados que tienen el mismo mínimo salarial y lamentaba que NYS no fuera uno de ellos.

La NYC hopsitality Alliance, que auna a bares y restaurantes rechaza estos argumentos y declaran que los camareros y meseros  de la ciudad ganan hasta dos y tres veces el mínimo salarial general. “Eliminar el crédito de propinas significa que los clientes pagarán más y habrá menos propinas”.