Preocupación por presencia de residuos de roedores en supermercados

La Ciudad y el Estado afirman que luchan para garantizar que los alimentos en tiendas no estén contaminados, pero los consumidores denuncian decenas de casos

Preocupación por presencia de residuos de roedores en supermercados
Tortillas comidas por ratones.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

El pasado 8 de abril Samuel Hernández fue hasta la tienda BJ’s que funciona en Shore Parkway, en Brooklyn, y compró cinco bolsas de tortillas. Al llegar a su casa, las probó con su comida, y aunque asegura que sintió un saborcillo raro, al principio no le prestó mucha atención. Al poco tiempo empezó a sentirse mal y no tardó mucho en descubrir lo que estaba sucediendo. Las bolsas de las tortillas presentaban señales de mordiscos de ratón. Al mirarlas detalladamente, notó que todas estaban roídas, que los roedores se habían dado un banquete con algunas, y en otras habían dejado residuos fecales. El vomito fue solo una de las reacciones del mexicano y durante tres días el dolor de estómago le recordó lo que había comido. Aun hoy teme que haya podido contraer alguna infección.

“Yo me comí las de arriba y se veían bien, pero luego me di cuenta que las tortillas estaban mordisqueadas. Más allá del asco, duré dos días seguidos con diarrea y como no tengo dinero para pagar un doctor, pues me tocó curarme con bicarbonato”, recuerda el joven, quien al otro día fue hasta el supermercado a contar lo que le había pasado, y a pedir al gerente que fueran más cuidadosos con la higiene de sus productos, pero allí se llevó otra sorpresa que lo sacó espantado del lugar.

“Fui a hacer el reclamo y no le dieron importancia al asunto. Solo vieron las bolsas roídas, y dijeron que me regresarían mí dinero, que no me preocupara, y ni una disculpa me ofrecieron. Y cuando quise explicarles lo serio del asunto y que quería poner mi queja, me dijeron que ellos se encargaban después del tema”, comenta Hernández, quien agrega que sintió además que por ser inmigrante no tomaron su reclamo en serio. “Probablemente si eso mismo le pasa a una persona blanca, le van a prestar más atención, esa fue mi impresión, y uno piensa que una cadena tan grande como esa puede prevenir que haya alimentos infectados, con todos los recursos económicos que tienen, pero veo que no es así”.

El cliente luego interpuso una queja ante el Departamento de Salud, que de inmediato le hizo seguimiento, y confirmó fallas serias en el BJ’s Store, ubicado en el 1752 Shore Parkway, de Brooklyn.

“El Departamento respondió a la queja con una investigación y una nueva inspección en la tienda, lo que resultó en que la tienda fuera citada con 4 deficiencias críticas por actividad de roedores”, aseguró Jola Szubielski, vocera del Departamento de Salud del Estado, organismo encargado de realizar las inspecciones a supermercados en Nueva York.

La funcionaria agregó que en el último año se recibieron un total de 275 quejas de consumidores que denunciaron actividad de roedores en supermercados y tiendas alrededor del Estado, es decir casi un reclamo diario.

Y aunque existe la idea de que debido a la plaga de roedores que hay en Nueva York, ciertas cantidades mínimas de presencia de ratones pueden ser pasadas por alto, Szubielski negó que el Estado se rija por esos conceptos.

“La seguridad en los alimentos es una prioridad para el Departamento y el Departamento no acepta ninguna evidencia de actividad de roedores”, advirtió la funcionaria, al tiempo que enfatizó que las autoridades de Salud no toleran este tipo de riesgos, pero trabajan con los comerciantes para ayudarlos a resolver sus violaciones, y en otros casos imponen multas superiores a $400.

“Cuando los minoristas reciben cualquier deficiencia (crítica o general), los inspectores revisan las normas de seguridad alimentaria del Departamento con el propietario de la tienda y también proporcionan orientación sobre las acciones correctivas (cuando están disponibles). Si se observan deficiencias críticas, se pueden emitir multas”, agregó la vocera estatal.

Hallazgos como excrementos frescos, roedores vivos y alimentos contaminados con roedores, son considerados como deficiencias críticas y presencia de excrementos viejos, secos y decolorados y roedores muertos en una estación, se clasifican como deficiencias generales y requieren nuevas inspecciones.

Estas diligencias son hechas a través de la División de Seguridad e Inspección de Alimentos del Departamento de Agricultura y Mercados del Estado y en las visitas los inspectores tienen como objetivo hallar problemas que podrían conducir a enfermedades transmitidas por alimentos con deficiencias críticas.

En las notas de inspección, puestas en las entradas de los lugares, los clientes también pueden saber cuáles son las condiciones sanitarias de las tiendas, que reciben calificaciones con las letras A, B y C. De casi 8,000 sitios visitados este año, más de 6,100 salieron airosos con la mayor nota, unos 420 recibieron B y 1,400 se quemaron obteniendo la letra C, entre ellos otros cuatro supermercados BJ’s en El Bronx, Williamsville, Ozone Park y Westbury.

Ramón Murphy, presidente de la Asociación de Bodegueros de Nueva York, que agrupa a más de 5,000 locales comerciales, culpó del problema de las ratas a la Ciudad y al Estado y aseguró que se “quieren lavar las manos”, a costa de los comerciantes.

“Ellos no tienen programa de cómo eliminar las ratas y por más que nosotros hagamos lo que hagamos, las ratas están en Nueva York por todas partes y por cualquier hueco o por el sótano se entran”, comentó el comerciante. “Si la Ciudad y el Estado hiciera su trabajo, no tuviéramos estos problemas y es claro que solo quieren cargarle la responsabilidad de ellos a los bodegueros y supermercados. Dónde están esos programas de los que tanto hablan. No los vemos”, agregó el dominicano advirtiendo que no existe un solo plan de las autoridades para trabajar con los comerciantes sobre este tema.

“Es más, cada semana a las bodegas van exterminadores para combatir las plagas, pero eso lo hacemos nosotros, no la Ciudad ni el Estado, y si así el problema sigue, imagínense cómo sería si no hiciéramos eso. Ya es hora de que hablen menos y hagan más”, concluyó el líder, quien dijo entender la molestia de clientes afectados como Samuel Hernández. “Yo soy bodeguero, pero también soy cliente y nunca quisiera llevar comida infectada con ratones a mi casa”.

Danielle R. De Souza, vocera del Departamento de Salud de la Ciudad, advirtió que aunque el Estado maneja las inspecciones a supermercados, el Código de Salud de NYC requiere que los propietarios limpien sus propiedades y eliminen las condiciones que generan ratas y, cuando corresponda, tienen la obligación de contratar profesionales de manejo de plagas y dijo que la Ciudad sí está haciendo su parte.


La iniciativa busca erradicar la plaga de ratas en los complejos de vivienda de NYCHA.

“El Departamento de Salud está comprometido en garantizar que todos nuestros residentes se mantengan sanos y seguros y que los establecimientos de la Ciudad en los que compran sus alimentos estén limpios y libres de plagas dañinas”, dijo la vocera. “Una vez que se recibe una queja, el departamento inspecciona el exterior de la propiedad de inmediato y hace que los propietarios sean responsables de mantener un ambiente libre de ratas en sus propiedades. El departamento está dedicado a alcanzar la meta del Alcalde en su iniciativa de Reducción de Ratas Vecinales para reducir la actividad de ratas en la Ciudad”.

Y ante las críticas de que faltan más acciones de las autoridades para combatir a los roedores, De Souza destacó que la Ciudad trabaja estrechamente con juntas comunitarias, asociaciones de vecinos y negocios y funcionarios electos para responder a los vecindarios que tienen una alta actividad de ratas.

“Recientemente, el Alcalde lanzó el programa vecinal de reducción de ratas para abordar las mayores tasas de actividad de roedores en Grand Concourse, Chinatown, East Village, Lower East Side y Bushwick Bedford-Stuyvesant. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir la actividad de las ratas en hasta un 70 por ciento en las zonas seleccionadas al minimizar las fuentes de alimentos y los hábitats disponibles”, dijo la funcionaria, explicando que cuando la Ciudad hace inspecciones a negocios y no las pasan, las sanciones van a los propietarios de los locales y no a las empresas. “Los propietarios tienen la oportunidad de corregir las condiciones antes de que el Departamento de Salud regrese para una segunda inspección (de cumplimiento). Si el dueño de la propiedad falla la segunda inspección, recibirán penalidades por violaciones”, advirtió.

El presidente del Comité de Asuntos del Consumidor del Concejo Municipal Rafael Espinal se mostró preocupado por las denuncias de contaminación de alimentos por presencia de roedores y se comprometió a llevar el tema al organismo legislativo para tomar acciones para ponerle freno a esa situación.

“Me alarma escuchar que los residentes de Brooklyn y la ciudad de Nueva York están experimentando alimentos contaminados por roedores. Examinaré más a fondo esta cuestión y examinaré qué podemos hacer a nivel de la ciudad para garantizar que los neoyorquinos consuman alimentos sanos y seguros”, dijo el líder político.

Intentamos obtener un comentario de BJ’s sobre las quejas por presencia de actividad de roedores en alimentos en su sucursal de Brooklyn, pero no recibimos ninguna respuesta. El Diario habló con el administrador de la tienda de Shore Parkway y explicó que por políticas de la compañía no podía hablar con la prensa y en la oficina general no respondieron a nuestra solicitud.

Datos para conocer estatus de higiene de supermercados

  • Aquí puede checar el estatus sanitario de los supermercados de Nueva York: https://www.agriculture.ny.gov/AD/release.asp?ReleaseID=3710
  • La línea 311 de la Ciudad recibe quejas
  • El Departmento de Salud del Estado también en el (518)457-4492 o en el (718)722-2876
  • Asimismo, puede enviar un e-mail a FSIWebInquiries@agriculture.ny.gov

Las ratas en la Gran Manzana

  • 2 millones de ratas se estima que hay en Nueva York, según un estudio de la Universidad de Columbia del 2014
  • Otros aseguran que por cada uno de los 8,4 millones de neoyorquinos hay cuatro ratas
  • 275 quejas de consumidores que denunciaron actividad de roedores en supermercados o tiendas se recibieron en 2017
  • 1 queja diaria, en promedio, recibe el Estado, por este tema
  • $32 millones fue el costo del plan del Alcalde anunciado el año pasado para reducir la población de ratas.
  • 3 vecindarios son los más infectados: Grand Concourse, Chinatown/East Village/Lower East Side y Bushwick/Bedford-Stuyvesant.
  • 70% es la meta de reducir a las ratas en esas áreas eliminado las fuentes de alimentación y refugios.
  • 1,676 potes de basura de acero hay en las esquinas y parques con diseños abiertos estilo rejilla, lo que evitará que ingrese a buscar comida.
  • $1,500 a $5,000 es la multa por la primera ofensa a negocios privados que tiren basura ilegalmente, que se propondrá en una nueva ley.
  • $20,000 es la multa por violaciones adicionales.
  • $400 y más son las multas del Departamento de Salud estatal a negocios con presencia de roedores
  • 4 violaciones críticas por roedores encontraron los inspectores estatales en el BJ’s de Shore Parkway, tras la queda de un cliente