Denuncian maltratos en centro de detención de ICE en Costa Mesa

Un grupo de migrantes pide "ser tratados como seres humanos" en el Centro de Detención de Otay Mesa

Denuncian maltratos en centro de detención de ICE en Costa Mesa
Denuncian abusos contra migrantes en el Centro de Detención de Otay Mesa.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

SAN DIEGO – Una treintena de inmigrantes, incluyendo miembros de la caravana de Centroamérica que recién llegó a la frontera en búsqueda de asilo, denunció en una carta difundida hoy “discriminación, condiciones precarias y falta de atención médica” en un centro de detención del sur de California.

En el documento, escrito a mano y compartido por la asociación Pueblos Sin Fronteras, el grupo de 37 inmigrantes llama a las autoridades de Inmigración a ser “tratados como seres humanos” en el centro de Otay Mesa, en el sureste de San Diego, en el que se encuentran recluidos, ya que, insisten, su único delito fue salir de su país de origen para pedir refugio.

Si bien reconocen que aceptaron hacer trabajo voluntario dado que su situación económica “es precaria”, condenaron estar sometidos a una jornada de seis horas por un sueldo de $$1.50 dólares, además de que dicen estar amenazados a ser “reportados con jueces” o que “serán marcados para perjudicar nuestros casos”.

El grupo asegura haber respetado el reglamento interno del centro, pero también que no han sido escuchados cuando han denunciado malos tratos o “quejas sensibles de emergencia que implican una amenaza inmediata para los detenidos”.

Entre ellas, señalan que sus peticiones de atención médica han sido ignoradas y que, incluso, han reportado cuando se les han entregado “rastrillos sucios, los cuales pueden estar infectados”.

A principios de mes, cerca de 200 integrantes del denominado “Viacrucis Migrante”, originarios de Guatemala, Honduras y El Salvador, se entregaron en la garita de San Ysidro, California, en búsqueda de asilo político.

El grupo, que argumenta haber huido de sus países de origen dado la violencia que los aqueja, fue distribuido en diferentes centros de detención en espera de que un juez evalúe los casos.

También aprovecharon la carta para condenar la muerte de Roxana Hernández, una hondureña transexual de 33 años que estaba bajo custodia de autoridades federales, quien se había unido a la caravana en Chiapas (México).

La mujer falleció el pasado viernes en un hospital de Nuevo México, tras presentar síntomas de neumonía, deshidratación y otras complicaciones vinculadas con el VIH, de acuerdo con un comunicado de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

“Al igual que todos los que venimos a este país, ella también venía buscando ayuda. Pero fue al contrario porque encontró la muerte. Por lo que pedimos justicia ante estas atrocidades porque somos humanos y queremos que nos traten como tal”, dice el texto.

En respuesta, la portavoz de ICE en San Diego, Lauren Mack, indicó  que se encuentran investigando las quejas señaladas en la misiva, distribuida por los organizadores de la caravana.

“ICE está comprometida con garantizar la salud, seguridad y bienestar de todos quienes se encuentran a nuestro cuidado”, aseguró Mack, y agregó que dentro del manual que se le entrega a cada detenido se exhorta a “reportar de inmediato cualquier denuncia de maltrato o abuso”.

A su vez, la agencia reiteró que cuenta con personal en el sitio para proveer atención médica a quien lo requiera.