‘La Migra’ estuvo a minutos de deportar a repartidor de pizza

Desde la cárcel Pablo Villavicencio cuenta que los agentes de ICE ya habían llegado para llevárselo
‘La Migra’ estuvo a minutos de deportar a repartidor de pizza
La suerte de Pablo Villavicenco la decidirá un juez federal el 20 de julio.
Foto: Suministrada

“Los agentes ya habían llegado a recogerme, y yo fui quien les contó sobre la orden de la jueza que había detenido mi deportación”, dijo Pablo Villavicencio desde el centro de detención federal de inmigración en Kearny, en Nueva Jersey.

El pasado sábado el padre ecuatoriano estuvo a sólo minutos de ser entregado a los oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), quienes buscaban hacer cumplir una orden que pesaba sobre él para ser deportado a su país natal.

Villavicencio, de 35 años, indicó en una conversación telefónica desde la cárcel con el Daily News, que “la decisión de la jueza se dio en el momento justo”. Se refería al fallo de la magistrada Alison J. Nathan, de la Corte de Distrito Sur de Nueva York, quien el sábado en la tarde emitió una orden de “permanencia de emergencia”, lo que permitió aplazar la deportación hasta el 20 de julio.

“Estoy feliz que podré tener ese derecho, como cualquier otra persona en este país, de tener una audiencia y ver a un juez”, dijo el padre quien fue arrestado el pasado 1 de junio.

El inmigrante agradeció a quienes lo han apoyado, y sobre todo “ayudarme a tener la posibilidad de poder volver ver a mis hijas otra vez, y estar cerca de mi esposa”. Villavicencio enfatizó: “Estoy agradecido por todo los que están tratando de prevenir que ellos me separen de mi familia”.

El 20 de julio el ecuatoriano tendrá una audiencia ante el juez federal Paul Crotty, quien decidirá su destino.

Villavicencio fue arrestado cuando acudió a la base militar Fort Hamilton en Bay Ridge, en Brooklyn, para hacer un delivery de pizza, y en la garita de seguridad los policías militares le pidieron que se identificara, y aunque mostró su IDNYC, los uniformados le indicaron que ese documento no era válido como ID en esa institución federal, y al no contar con una licencia de conducir estatal, le realizaron un “chequeo de identidad” y fue allí cuando descubrieron que tenía una orden de deportación pendiente.