Vecinos de Washington Heights apoyan los ‘estacionamientos sólo para residentes’

La propuesta favorecería a los que viven en la zona con el 80% de los espacios para vehículos, pero la Alcaldía no apoya de todo el plan
Vecinos de Washington Heights apoyan los ‘estacionamientos sólo para residentes’
Residentes de Washington Heights puede tardar horas para asegurar un estacionamiento.

Uno de los grandes dolores de cabeza que tienen los residentes de Washington Heights, en Manhattan, es lograr encontrar un sitio para estacionar sus vehículos. La pesadilla para muchos puede tomar horas, hasta el punto en el que han decidido llamarse entre sí para asegurar el cupo de un vecino que vaya saliendo.

“Aquí no se encuentra dónde estacionar”, dijo Luis Rodríguez, un dominicano que tiene 45 años viviendo en esta zona del Alto Manhattan, mientras caminaba por la calle 169. “Cuando saco mi vehículo me toca dejarlo botado por allá lejos hasta que mis vecinos me digan que hay un espacio disponible”.

Así como Luis, muchos residentes se quejan y aseguran que la problemática radica en el alto número de vehículos con placas de otros estados que se estacionan en las calles de su barrio.

Luis Rodríguez, residente de Washington Heights.

“Toda la gente que viene de Nueva Jersey y de Pensilvania a trabajar llenan los estacionamientos y no se encuentra dónde poner el vehículo”, apuntó Luis. “Encuentras placas de todas partes y los ve uno tomando el tren para downtown”.

Y para buscar una solución a esta situación, varios concejales presentaron el martes un plan que crearía espacios de estacionamiento “exclusivo para residentes del área”, propuesta que aunque para algunos vecinos parece ser la solución perfecta, ha sido vista con escepticismo por la Alcaldía.

“Ese sistema nos ayudaría mucho porque la gente que viene de otras partes debería estacionar en un sitio privado, no por aquí frente a nuestras casas”, comentó Mario Quesada, residente de Washington Heights, mientras hacía una rápida parada prohibida frente a un hidrante. “A veces uno se estaciona donde pueda y toca pedirle a alguien que le eche un ojo al carro mientras uno sube a buscar algo a la casa de rapidez”.

Mario Quesada, residente de Washington Heights.

La propuesta, presentada por el concejal Ydanis Rodríguez, presidente del Comité de Transporte del Concejo Municipal, pretende reservar hasta el 80% de espacios de estacionamiento en algunos barrios para residentes que recibirían unos permisos, y declarar esos lugares fuera de los límites de conductores de otros estados y de los turistas. El concejal de Manhattan Mark Levine y Francisco Moya, de Queens, han patrocinado legislaciones similares par acrear permisos residenciales de estacionamiento en sus distritos.

“Tenemos que traerle alivio a los conductores que deberían poder encontrar estacionamiento cerca de sus hogares”, explicó Rodríguez. “La ciudad de Nueva York no se puede quedar atrás de otras ciudades como Boston, San Francisco e incluso otras ciudades en el estado de Nueva York”.

Sin embargo, la idea no ha sido bien recibida por el Departamento de Transporte de la Ciudad (DOT), que cree que la propuesta podría traer resultados negativos a quienes viven en zonas donde el transporte público no es óptimo.

“Estos programas plantean una cuestión importante de equidad porque favorecen a los residentes locales, quienes a menudo tienen buen acceso al transporte público, mientras que restringen la capacidad de otros para estacionarse en el área”, dijo Margaret Forgione, directora de operaciones del DOT. “Estos otros incluyen a aquellos que viven en zonas con dificultades de acceso a transporte público y están manejando hacia el área para luego acceder al tren o ir a sus trabajos, escuelas o servicios cercanos”.

Para el DTO, los estacionamientos en las aceras de la ciudad son “recursos públicos compartidos que deben administrarse para beneficiar a múltiples usuarios, incluidos negocios locales, usuarios de autobuses, peatones, ciclistas y conductores, tanto visitantes como residentes por igual”.

Forgione también recordó que el Tribunal de Apelaciones de Nueva York ha dejado claro que, a falta de una autorización específica, las localidades tienen prohibido restringir el uso de la carretera, incluido el estacionamiento, en función de la residencia.