Nueva York se suma a clamor nacional contra separación de familias

Manifestantes de Long Island exigieron a los congresistas que asuman una postura fuerte contra esta política del Gobierno Trump
Nueva York se suma a clamor nacional contra separación de familias
La manifestación en Long Island fue frente a la oficina del congresista Peter King, a quien pidieron que se levante “contra los abusos” promulgados por la Casa Blanca.

Ante la práctica del actual Gobierno Federal de separar a los niños de sus padres, detenidos en la frontera, y promover las deportaciones, inmigrantes, activistas y líderes comunitarios de Nueva York, se sumaron este jueves a la jornada nacional contra la separación de familias, promovida desde que empezó el mes.

Con pancartas y gritos para exigir, no solo a la Administración Trump que ponga fin a sus políticas de dividir familias de inmigrantes, decenas de manifestantes de Long Island se juntaron frente a la oficina del congresista Peter King, a quien pidieron que se levante “contra los abusos” promulgados por la Casa Blanca.

“Como madre no puedo imaginarme el dolor desgarrador que han de sentir esos padres sobreviviendo a la odisea que es llegar a la frontera, escapando de la violencia y pobreza de sus países de origen con la esperanza de que sus hijos tengan un futuro mejor, pero al llegar aquí esta administración decide sepáralos sin excusa alguna”, aseguró Silvia García, madre de dos adolescentes y miembro de la organización Se Hace Camino Nueva York. “Alguna vez este fue el país de las oportunidades, pero hoy gracias a la administración Trump y del apoyo de congresistas como el representante King, se ha convertido en el país de las deportaciones”.

Julia Fenster, presidenta del grupo Nassau NOW, manifestó que es vergonzosa la manera como Washington está atacando a los niños y a sus padres.

“El trato que cualquier nación da a los niños, es el latido del corazón de esa cultura. Nosotros, como nación, no podemos quedarnos sin hacer nada mientras la administración perpetúa una práctica bárbara que va en contra de quienes nosotros somos como estadounidenses”, aseguró la activista. “Esta crisis humanitaria no pasará desapercibida: los gritos de estos niños no se silenciarán y estas familias rotas no serán olvidadas. ¡Las familias deben estar juntas!”.

La protesta también contó con el respaldo de líderes políticos como, Liuba Grechen Shirley, candidata al Congreso por el Distrito 2 de Long Island, quien definió la separación de familias como una política de tortura.

“Eso no es un derrotero fuerte. Como madre de dos hijos y como ser humano, estoy desconsolada y horrorizada por lo que hace nuestro gobierno”, dijo la líder.

Renee Ortiz, del Centro de Justicia Social y Entendimiento Humano, denunció que con sus acciones, el actual Gobierno Federal promueve un plan para atemorizar a los menores, en un hecho reprochable.  “Separar a los niños de sus familias es a la vez cruel e inhumano”, dijo. “La separación de familias no tiene justificación, ya que no hace absolutamente nada para protegernos y viola por completo lo que representamos. como nación. Exigimos al Congreso que tome una posición y ponga fin a esta política de inmediato”.

Asimismo, y para manifestarse contra la división de familias por deportaciones, justo en la víspera del festejo del Día del Padre, este viernes al medio día otras organizaciones realizarán una marcha frente al edificio de Inmigración 26 de Federal Plaza.

“Es importante que nos juntemos para apoyar a las familias que no van a poder celebrar este fin de semana y es urgente que el Gobierno Federal tome en cuenta el sufrimiento de estas familias, que den alto a las deportaciones injustas y principalmente a las de las familias que están siendo separadas”, dijo Manuel Castro, presidente de NYCE (New Immigrant Community Empowerement).

Martha Maffei, directora ejecutiva de la organización SEPA Mujer, condenó también las acciones “inhumanas e imprudentes” del Fiscal General Jeff Sessions, quien dio la directriz de no conceder asilo a quienes sean víctima de violencia doméstica o de pandillas.
“Es profundamente decepcionante, pero sobre todo inquietante ver la indiferencia y la falta de empatía que esta nueva administración tiene para la vida y la seguridad de otros seres humanos”, dijo la activista, quien destacó que en los últimos cuatro años es oficina ha recibido una mayor cantidad de llamadas de inmigrantes jóvenes, LGBQT, y especialmente mujeres, huyendo de sus países de origen y buscando representación en casos de asilo.