Acusan a gobernador Cuomo de tener 374 asistentes en la nómina pública

La lista incluye gente que estaría trabajando en su campaña por una nueva reelección
Acusan a gobernador Cuomo de tener 374 asistentes en la nómina pública
Critican al gobernador por conflicto de intereses
Foto: Alejandra Villa / EFE

El gobernador Andrew Cuomo, quien busca una nueva reelección, puso en nómina pública a 374 “asistentes especiales”, creando lo que los críticos llaman un verdadero ejército de leales que mantienen su máquina política en marcha.

En total, esos empleados cobraron $33.8 millones de dólares durante el año fiscal 2016-2017, de acuerdo con el portal “SeeThroughNY”, especializado en monitorear el gasto público, citado por New York Post.

Los números representan un aumento de casi 70% sobre los 222 “asistentes especiales” que estaban en la nómina estatal durante el año fiscal 2010-2011, cuando Cuomo asumió su cargo por primera vez, y le están costando a los contribuyentes más del doble de los $15.7 millones de dólares pagados entonces.

Los trabajadores con un título difuso incluyen a Tom Topousis, jefe del equipo de redacción de los discursos del gobernador; y Abbey Fashouer, veterana agente político que dejó la administración de Cuomo para trabajar en su campaña por un tercer mandato.

Los “asistentes especiales” del gobernador no están sujetos a exámenes de servicio civil ni a los límites legales de salario. Los críticos acusaron a Cuomo de abusar de su poder de mecenazgo para obtener ventaja electoral de cara a las elecciones de noviembre, cuando aspira lograr un tercer período, como su padre Mario Cuomo (1983-1994).

“Esto no es sólo darle trabajo a un amigo”, dijo Douglas Kellogg, del conservador grupo antimonopolio “Americans for Tax Reform”. “El gobernador está usando a los contribuyentes de Nueva York para pagar la factura y pagar su rama de la maquinaria política demócrata”.

Incluso su colega demócrata Betsy Gotbaum, ex defensora pública de la ciudad de Nueva York que ahora encabeza el grupo “Citizens Union”, dijo que estaba alarmada por el aumento en el gasto. “Bordear los límites del servicio civil tiene el potencial de crear conflictos de intereses entre el servicio público y el servicio de campaña política”, alertó.

“Si quiere contratar personal político, debería hacerlo solo”, reclamó Joe Borelli, concejal republicano por Staten Island.

Una práctica similar ya había sido cuestionada al alcalde Bill de Blasio, quien gastó $23.3 millones de dólares en 298 asistentes especiales durante el año fiscal 2016-2017, en la víspera de su campaña por la reelección.