Ivanka Trump cerrará su empresa de ropa, calzado y accesorios

La Primera Hija dijo que se enfocará a su labor en Washington
Ivanka Trump cerrará su empresa de ropa, calzado y accesorios
Ivanka Trump es asesora de la Casa Blanca.

La empresa de ropa y calzado de la primera hija Ivanka Trump cerrará.

Así lo dio a conocer la hija del presidente Donald Trump en un comunicado, reportó el Washington Post.

“No sé cuándo volveré al negocio o si volveré a hacerlo, pero sí sé que mi enfoque para el futuro previsible será el trabajo que estoy haciendo aquí en Washington”, afirmó la Primera Hija.

La conocida columna Page Six, que cita a fuentes exclusivas, la compañía cerrará “lo antes posible”.

Agregó que el personal ha sido informado de que serán despedidos, debido a las pérdidas en la empresa, que ha estado en medio de la polémica desde Ivanka el arribo como asesora en la Casa Blanca.

“Cuando comencé esta marca, nadie pudo precedir el éxito que alcanzaría”, dice somero el mensaje. “Estoy más que agradecida por el increíble trabajo de nuestro equipo que ha inspirado a muchas mujeres… incluida a mí misma”.

Desde que arribó a la administración federal, hace 17 meses, Ivanka ha sido foco de críticas debido a posibles conflictos de interés al obtener beneficios para su empresa.

La semana pasada, la Primera Hija habló sobre la creación de puestos de trabajo en los Estados Unidos y la importancia para la economía del país, pero su campaña encontró de inmediato decenas de críticos, debido a que sus empresas producían en el extranjero.

“Mientras Ivanka Trump está ocupada escribiendo artículos de opinión invitando a las empresas estadounidenses a ‘crear más empleos’… los trabajadores en Indonesia, China, Vietnam, Bangladesh e India están ocupados trabajando en condiciones por debajo de los estándares de la industria para fabricar ropa y zapatos para la marca homónima de la primera hija“, dijo el Comité Nacional Demócrata.

A la hija del presidente Trump también se le acusó de promover un “falso feminismo”  y las malas condiciones de trabajo y los bajos salarios en sus fábricas en el extranjero, que emplean principalmente a mujeres, como en China, donde incluso organizaciones civiles abrieron investigaciones al respecto.