Camino Financial crece desde California para financiar a latinos en todo el país

La firma de Sean y Kenneth Salas crece y empieza su andadura nacional para atender las necesidades de crédito de pequeños empresarios
Camino Financial crece desde California para financiar a latinos en todo el país
Kenneth Salas (a la izquierda) y Sean Salas, los hermanos que pusieron en marcha Camino Financial para solucionar los problemas de capital de pequeños empresarios latinos./Cortesía

En los 17 años que el salvadoreño Óscar López Iriarte lleva en EEUU ha hecho un poco de todo. Trabajos de construcción, limpieza y atender un deli de San Francisco cercano a un hospital de esta ciudad.

Hoy, a los 33 años, es su dueño. En las redes sociales se habla muy bien de sus sandwiches, y tiene idea de seguir invirtiendo en hacerlo cada vez más moderno.

Su espíritu empresarial se puso en marcha cuando en 2013 el dueño del Deli 23 le dijo que quería vender el negocio. Él había sido su empleado, aprendido el oficio y le dijo que estaba abierto a comprarlo.

El problema es que López no tenía las dos cosas necesarias para hacerlo: ni los $250,000 que costaba la compra ni crédito porque carecía de historia crediticia.

“Si sabía lo que era la historia de crédito pero no sabía las consecuencias de no tenerla. No me había pasado por la mente lo importante que era no tenerla”, explica.

López llegó a un acuerdo con el entonces dueño del deli para pagarle en el plazo de siete años tras darle un primer pago de $25,000.

No ha sido necesario tanto tiempo. El salvadoreño dice que hace un par de meses que pagó hasta el último centavo del precio y además ha hecho inversiones para mejorar mostradores, refrigeradores y la imagen del deli.

Deli 23, del salvadoreño Óscar López Iriarte, uno de los empresarios que pudo acceder al crédito gracias a Camino Financial./Cortesía

Estas inversiones se pusieron muy cuesta arriba porque los bancos le dieron un rotundo no a su petición. Necesitaba $40,000 y los llamados merchant cash advance (adelantos de capital para negocios) tienen tasas de interés que pueden superar el 50%.

La solución vino de un otro negocio latino en California que no lleva en el mercado mucho más que él y que abrieron Sean y Kenneth Salas. La firma financiera Camino Financial .  http://www.caminofinancial.com/es/

Se trata de una fintech creada por dos hermanos, que son gemelos, y decidieron crear una solución para empresarios latinos que necesitaban financiación, como la necesitó su madre cuando ellos eran niños y ella era empresaria.

Camino Financial ofreció a López un primer crédito de $20,000 y luego un segundo que le ayuda a pensar en seguir invirtiendo para ”sacar más rendimiento de su [el Deli] potencial”, explica.

Los negocios de las firmas minoritarias latinas que han contado con la ayuda crediticia de Camino Financial han crecido como lo está haciendo este dueño de un deli.

Y esta firma también.

Desde la semana pasada el alcance de sus préstamos ya no es solo California, donde están establecidos, sino que llegan oficialmente a todo el país.

Este diario habló con los hermanos Salas hace dos años y entonces operaban como intermediarios (brokers) con unos seis prestamistas que les financiaban los créditos que concedían a empresarios latinos.

Ese era su negocio desde su fundación en 2014. Pero según Kenneth,  cofundador y director de operaciones, “nos dimos cuenta que muchos de los préstamos no nos los aprobaban y nosotros al usar nuestro propio algoritmo (para medir el riesgo) veíamos que podíamos conceder el préstamo”.

“Entonces identificamos una oportunidad para prestar directamente a nuestra comunidad, los empresarios latinos que siempre ha sido nuestro enfoque y lo seguirán siendo”, explica.

Los hermanos Salas, co fundadores de Camino Financial./Cortesía

Fiel a la idea de que donde hay riesgos ellos ven oportunidades, Camino Financial viró hacia una nueva dirección. A finales de septiembre de 2016, apenas dos años después de su fundación, concedieron su primero préstamo directamente. Lo hicieron sin levantar fondo de deuda para ello.

“Teníamos como dos millones de dólares en el banco, supuestamente para operar el negocio no para prestar”, cuenta Sean, “pero cuando vimos la oportunidad decidimos tomar el riesgo medido de apartar un millón para prestar, y si la gente no nos devolvía esos préstamos no íbamos a poder operar en los siguientes seis meses”.

Pero no ocurrió. Como escribió Antonio Machado, “se hace camino al andar”, y los hermanos decidieron tomar una dirección les puso en el rumbo de crecer de otra manera. “Después de ese millón de dólares pudimos levantar más millones que empezamos a prestar”, explican, de inversionistas y de bancos.

Uno de los compromisos a los que han llegado es con un banco, Commercial Bank of California, para el que son su solución de crédito. Camino Financial encuentra a los clientes que precisan capital, usan sus análisis y algoritmos para evaluar el riesgo de crédito y el banco fondea el 100% del préstamo. Es un ejemplo de la asociación entre un fintech como nosotros y un banco, “que es bueno para la comunidad y la economía”, dice Sean. “Es un gran socio”, describe.

Desde este año tienen un portal para los miembros para que miren su balance, los pagos que tienen o si quieren refinanciar o pedir un nuevo préstamo. Es una información como la que tienen los bancos pero sin tomar depósitos porque no son este tipo de entidad.

El secreto de las operaciones, “the secret sauce”, de Camino Financial es cómo evalúan el crédito de los potenciales clientes, empresarios latinos que son distintos que el resto porque por lo general, y como dice Sean, “tienen un tercio del tamaño de los pequeños negocios”. Ventas medias de $177,000 anuales y necesidades de crédito pequeño, de unos $15,000 o menos como promedio.

“Los bancos no están estructurados para hacer estos préstamos porque les cuesta lo mismo prestar $1,000,000 que $150,000, la clave es automatizar el proceso lo más posible para que los costos de transacción sean bajos y la única forma de hacerlo es con la tecnología, como hacemos nosotros”, explica.

Adicionalmente la firma de los hermanos Salas examina la capacidad crediticia con herramientas que van más allá de la calificación FICO de crédito. Prestan atención a como pagan sus facturas, entienden que no tienen automatizados y sofisticados sistemas de gestión de cuentas y se fijan en la huella digital de la empresa.

Pese a ello su cartera de créditos en riesgo no es elevada y la empresa sigue teniendo planes de crecer en el futuro y llevar al crédito a estados donde los latinos no tienen tanta representación y ayuda como en Iowa o Minnesota, por ejemplo.

El paso a nivel nacional está en sus inicios y después de este, Camino seguirá creciendo al andar y permitir que, por ejemplo, el dueño de un Deli de San Francisco tenga en sus planes de futuro abrir una taquería y crecer como empresario.

Diversidad

Los hermanos Salas nacieron en Los Ángeles pero su madre es mexicana y volvieron cuando eran pequeños al país de origen de ella hasta que llegó la hora de ir a la universidad. Totalmente bilingües y comprometidos con el empresariado latino su empresa tiene ahora empleadas a unas 20 personas de orígenes diversos. “Se hablan seis o siete idiomas en la oficina” afirma Kenneth.