3 hispanos se declaran culpables de once robos a mano armada

Se enfrentan a un máximo de 20 años de prisión

Kenlee Gálvez, Jeremías Muñoz y Luis Monsanto-Germosen se declararon culpables de participar en una conspiración para cometer al menos 11 robos a mano armada en empresas y residencias en Nueva York durante el verano de 2017, junto a Sira Abassi y David Bradford.

Los cinco acusados se enfrentan a un máximo de 20 años de prisión.

Una víctima fue apuñalada en el torso dentro de su casa, y otra fue golpeada en la cabeza con una pistola en un establecimiento comercial, informó la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

“El Grupo de Trabajo de El Dorado, de la Seguridad Nacional (HSI), que incluye a oficiales de la fuerza de tarea de la oficina del fiscal del condado Westchester, trabajó en estrecha colaboración con NYPD y ATF (Buró de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos) para detener a estos delincuentes, asegurando que enfrenten a la justicia por sus acciones criminales”, dijo Angel M. Meléndez, agente especial de HSI Nueva York.

“Los acusados ​​eran miembros de una banda organizada de ladrones armados que cometieron numerosos actos de violencia descarados en toda la ciudad”, comentó Ashan M. Benedict, agente especial de ATF.

Los robos se dirigieron principalmente a negocios de propiedad asiática en Brooklyn y Queens, como salas de billar y cibercafés. También cometieron robos de invasión a hogares en al menos dos residencias en Queens que se cree eran lugares de operaciones de juego.

En cada robo estaban armados con al menos un cuchillo y una pistola. A veces forzaban a las víctimas a abrir cajas registradoras, mientras les apretaban el cuello.

Se estima que en total sustrajeron aproximadamente $20 mil dólares en efectivo, 20 teléfonos celulares, tarjetas de crédito, una billetera, licencias de conducir, una tarjeta de Seguro Social y otros dispositivos electrónicos. 

El clan actuó hasta la noche del 29 de septiembre de 2017, cuando cuatro de los acusados -Abassi, Gálvez, Bradford y Muñoz- fueron capturados camino a otro robo. Portaban una pistola, dos destornilladores, tres máscaras, dos pares de guantes, mochilas y un cuaderno con nombres, direcciones y descripciones físicas de aparentes objetivos de robo.