Aumentan partos prematuros entre latinas de NY por racismo de Trump

Un estudio de Harvard y del Departamento de Salud de Nueva York sugiere que el estrés causado por la campaña y las elecciones presidenciales de 2016 está asociado a un aumento de nacimientos precoces entre inmigrantes mexicanas y centroamericanas

Los niveles de estrés severo, causados por la campaña electoral racista, discriminatoria y anti-inmigrante de Donald Trump, y su posterior elección como presidente en 2016, causaron un aumento en el número de partos prematuros entre las latinas de la ciudad de Nueva York.

Así lo sugiere un nuevo estudio dado a conocer este miércoles, según el cual, entre septiembre 1 de 2015 y agosto 31 del 2017, hubo un aumento desde 7.0 a 7.3% en la tasa de nacimientos prematuros en la Gran Manzana. Y, mientas no se registraron cambios en los partos de la mujeres nacidas en EEUU, entre las inmigrantes hubo una subida del 6.7 al 7.0%, siendo el aumento más significativo entre las latinas nacidas en México y Centro América, cuyos partos prematuros subieron del 7.3 al 8.4%. No hubo cambios entre las mujeres blancas no hispanas.

El estudio titulado: “Severe Sociopolitical Stressors and Preterm Births in New York City”, que fue realizado por el Harvard T. H. Chan School of Public Health, con el respaldo del Departamento de Salud neoyorquino, analizó unos 230,105 certificados de nacimiento de todos partos precoces ocurridos durante el período antes de la nominación presidencial (septiembre 1, 2015 a julio 31, 2016) y después de la inauguración del presidente (enero 1 a agosto 31, 2017).

Para clasificar a las mujeres embarazadas que se encontraban en mayor riesgo de discriminación anti-inmigrante y anti-latina –también anti-musulmana–, el estudio, que ha sido el primero en su tipo, tomó en cuenta los datos sobre la raza materna, ascendencia y natividad que fueron colocados por las mismas mujeres en los certificados de  nacimiento.

Estos resultados del estudio, publicado en el “Journal of Epidemiology and Community Health”, sugieren que los factores de estrés sociopolíticos y los delitos de odio relacionados con las elecciones presidenciales de 2016 pueden haber contribuido al riesgo de nacimientos prematuros entre la población objetivo así como un impacto adverso en su salud.

Por ello no es de extrañarse que hayan sido las mexicanas y centroamericanas las que tuvieron más partos prematuros. Ellas fueron las más afectadas por la campaña del actual presidente, cuyo discurso estuvo –y sigue estando– cargado de gran retorica de odio, racismo, discriminación y ataques anti-inmigrantes, especialmente contra los mexicanos.

“Quisimos comprobar nuestra teoría de que debido a los cambios en los factores sociopolíticos estresantes que están ocurriendo en Estados Unidos actualmente, veríamos un efecto que fuera particularmente notable entre la gente que es el principal blanco (del racismo); esto incluye a gente que es inmigrante, a la población hispana, y los que son percibidos como musulmanes”, explicó a este diario la principal autora del estudio, la doctora Nancy Krieger, profesora de Epidemiología Social del Harvard T. H. Chan School of Public Health.

“Mucha gente que emigra a este país tiene mejor salud de los que viven aquí, lo que se conoce en salud pública como el “efecto del inmigrante saludable”, y ver un cambio negativo en la salud de esta población inmigrante es algo que nos preocupa, y el impacto no es sólo en estas mujeres sino para las de la próxima generación”, agregó la doctora Krieger.

Riesgo de mortalidad infantil

Un parto o nacimiento prematuro es aquel que ocurre antes de las 37 semanas de la gestación. Está comprobado científicamente que factores como el estrés, como el causado por factores sociales y económicos, la violencia interpersonal y los crímenes de odio, pueden inducir a un parto antes de tiempo y esto a su vez, aumento los riesgos para la mamá y el bebé.

“La preocupación es que cuando tenemos partos prematuros, éste puede resultar en un bebé bajo de peso y eso puede tener consecuencias como el necesitar cuidados intensivos por largo tiempo, problemas en el desarrollo y también puede resultar en un aumento en las tasas de mortalidad infantil”, dijo a El Diario la doctora Oxiris Barbot, comisionada de Salud interina del DOHMH.

Aunque la doctora Barbot dijo que los altos niveles de estrés causados por racismo pueden afectar de manera significativa la salud de las mujeres embarazadas, aclaró que cualquier persona puede verse afectada por esta situación. “Este estudio nos muestra cómo este sector de la población se está viendo muy afectado, pero cualquier inmigrante latino que esté oyendo lo que está pasando en este país, podría estar sufriendo de estrés a nivel individual”.

Tienen que buscar ayuda

Las dos expertas consultadas informaron que seguirán los análisis para comprobar si las tasas de partos prematuros aumentaron sólo durante los períodos estudiados o si las mismas seguirán subiendo en un futuro. Entretanto, ambas pidieron a las inmigrantes, especialmente las embarazadas, que no permanezcan aisladas y que busquen ayuda.

“Es importante que hablen con sus proveedores de salud, sus familiares y amigos para que obtengan apoyo y no permanezcan aislados. En la ciudad de Nueva York hay muchos recursos que están disponibles y que proveen cuidados tomando en cuentan el contexto cultural en el que la persona vive y esto es algo que hay que tomar en cuenta no solo a nivel del individuo, sino nivel comunitario”, dijo la doctora Krieger.

La profesora de Harvard sugirió a las personas que entiendan y conozcan sus derechos y que se expresen en contra de la discriminación y a favor de la dignidad y respeto básico. “La gente debe compartir sus miedos y preocupaciones no solo con sus conocidos, sino con sus proveedores de salud para que tengan el mejor desenlace  para sus bebes y ellas mismas”.

Por su parte, la doctora Barbot recordó que Nueva York es una ciudad santuario que protege a los inmigrantes. “Los neoyorquinos inmigrantes deben saber que bajo la Administración del alcalde Bill de Blasito, no se pregunta el estatus migratorio a ninguna persona buscando los servicios del Departamento de Salud, en los hospitales públicos y con nuestros socios dentro del sistema de proveedores de salud”.

El estudio concluye que, “aunque los departamentos de salud locales tienen capacidad limitada para contrarrestar el impacto en la salud pública de las políticas federales, el DOHMH se compromete a implementar estrategias de salud locales para proteger a las poblaciones vulnerables”.

Se ha comprobado que el constante miedo de los indocumentados a una deportación, así como los ataques raciales y la discriminación, puede aumentar el estrés psicológico y el acceso a servicios de salud de los inmigrantes. Un reciente informe de la Fundación Kaiser Family encontró que las familias inmigrantes experimentaron miedo e incertidumbre, lo cual perjudica la salud de sus hijos.

Períodos de tiempo analizados en el estudio

  • 1. Durante la campaña, antes de las nominaciones de candidatos presidenciales (septiembre 2015 a julio 2016):

Crecimiento de la retórica, incluyendo el llamado del candidato Trump para construir un muro fronterizo indicando que “cuando México envía a su gente, no nos está enviando lo mejor de ellos … traen crimen. Son violadores”.  También su llamado a “un paro  total y completo del ingreso de musulmanes a EEUU”.

  • 2. De la nominación a la inauguración presidencial (agosto 2016 a Diciembre 2016):

Escalada de la amenaza anti-inmigrante, y de la retórica y políticas anti-hispanas  y anti-musulmana propuestas por el nominado Trump y los correspondientes crímenes de odio.

  • 3. Post-inauguración (enero 2017 a agosto de 2017):
  • En enero de 2017, el presidente Trump anunció la primera prohibición federal de viajes que tenía como objetivo personas de  Irán, Irak, Siria, Yemen, Sudán, Libia y Somalia. También emitió una orden ejecutiva para establecer un muro fronterizo con México y congelar los fondos federales a las ciudades santuarios. En febrero de los agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) intensificaron las redadas a nivel nacional y en febrero de 2017, el Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) emitió un memorándum que endureció las reglas de detenciones y deportación, seguido de redadas más intensas por parte de ICE y el miedo de que esas redadas ocurrieran en la ciudad de Nueva York.