Los síntomas que advierten de un derrame cerebral

Cuando ocurre, actuar rápido es fundamental
Los síntomas que advierten de un derrame cerebral
Actuar con rapidez ante un derrame cerebral puede salvar vidas.
Foto: Shutterstock

Cada 40 segundos una persona en Estados Unidos sufre un derrame cerebral. Las consecuencias pueden ser menores si aprendemos a reconocer los síntomas que advierten cuando alguien ha sufrido un evento de este tipo.

Este 29 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ataque Cerebral. Los accidentes cerebrovasculares, también conocidos como derrames o ataques cerebrales, ocurren cuando hay una lesión de un vaso sanguíneo que limita el flujo de sangre al cerebro. Atenderlos con rapidez puede evitar una discapacidad o, incluso, la muerte.

Desde 2013, la American Stroke Association realizó una campaña para identificar rápidamente los síntomas de un derrame cerebral llamada FAST, por sus siglas en inglés. Básicamente consiste en observar a quien presuntamente ha sufrido el evento y determinar lo siguiente:

* Cara (Face): Pedirle sonreír y observar si un lado de la cara se ha caído o luce diferente al otro.

* Brazos (Arms): Pedirle levantar ambos brazos y observar si uno está más abajo que el otro.

* Hablar (Speech): Pedirle repetir un enunciado simple y observar si habla raro o no puede hacerlo.

* Tiempo (Time): Si se nota algo extraño en cualquiera de los ejercicios anteriores, hay que llamar de inmediato a los servicios de emergencia, porque las células del cerebro pueden estar muriendo.

Otros síntomas

El 75 por ciento de las personas que sufren un derrame en los hemisferios grandes de la parte frontal del cerebro presentan problemas para mover los músculos de la cara, levantar los brazos y hablar; por eso el examen FAST es tan efectivo.

Pero de acuerdo con el especialista Christopher Anderson, doctor asistente de neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, hay otros síntomas que ayudan a reconocer los derrames que ocurren en áreas más pequeñas en la parte posterior del cerebro.

Estos síntomas son:

  • Debilidad en las piernas, que puede causar problemas para caminar o pérdida del equilibrio.
  • Visión borrosa o doble o problemas para enfocar sin otro motivo aparente. Esto hará que la persona camine erráticamente o se golpee contra muebles o paredes mientras lo hace.
  • Sentir una pierna pesada.
  • No sentir un lado de la boca o de la cara.
  • Dejar caer cosas de las manos repentina y repetidamente.

Cuando estas señales se presentan juntas, hay que buscar atención médica de inmediato.

El doctor Anderson también advierte que algunas veces los síntomas pueden ser pasajeros, pero no por ello dejan de ser graves, pues pueden indicar que se ha sufrido un accidente cerebrovascular de corta duración como un ataque isquémico transitorio (TIA) provocado por una disminución temporal de sangre al cerebro.

Anderson menciona un ejemplo: si una mujer nota que mientras su esposo leía por la noche, por unos segundos torció un poco el brazo de forma inusual y no pudo ver bien, aunque los síntomas hayan desaparecido casi de inmediato, es importante acudir con el médico, porque un ataque cerebral de corta duración puede terminar en un derrame cerebral grave si no se atiende.

Es sumamente importante notar la hora en que ocurrieron los síntomas o cuándo fue la última vez que la persona lució bien. Esto puede ayudar a los médicos a determinar cuánto tiempo ha durado el derrame y a actuar en consecuencia.