Nace primer bebé de dos madres biológicas

En un matrimonio de mujeres, una formó el embrión con semen donado y la otra llevó el embarazo a término
Nace primer bebé de dos madres biológicas
El niño nació sano en junio
Foto: Archivo

Stetson nació en Texas con un peso saludable de 8 libras y 3 onzas, sin saber que estaba haciendo historia, al ser un bebé gestado por dos madres.

Ashleigh Coulter (29) dio a luz el niño que ella y su esposa, Bliss Coulter (37), llevó también en el vientre, gracias a un método innovador de fertilización in vitro (FIV).

El sistema, llamado en inglés “Effortless Reciprocal IVF” (Fertilización in vitro recíproca sin esfuerzo), permitió a Bliss incubar su propio embrión. Luego, se colocó dentro de Ashleigh, donde creció hasta ella lo dio a luz en junio.

La pareja de Texas buscó el tratamiento porque querían una forma para que ambas madres estuvieran involucradas biológicamente en el embarazo.

Una amiga los refirió a la Dra. Kathleen Doody, especialista de la Clínica de Fertilidad C.A.R.E en Fort Worth, Texas. La doctora tuvo la idea de involucrar a ambas madres, lo que instantáneamente atrajo a esta pareja.

Doody había supervisado casos de FIV donde la mujer que dona el óvulo es la misma que desarrolla el embarazo. Aquí, Bliss donó los huevos y Ashleigh llevó al bebé a término.

“He querido ser madre desde que puedo recordar”, dijo Ashleigh a New York Post. Bliss agregó que la idea de quedar embarazada no le atraía mucho, hasta que se enamoró de Ashleigh.

En agosto de 2017, los médicos cosecharon los óvulos de Bliss y los inseminaron en su laboratorio con esperma donado. Luego, colocaron los huevos fertilizados de Bliss en una célula que después alojaron en su cuello uterino durante cinco días, mientras se incubaban los huevos y se formaba un embrión.

“Fue muy emocionante saber que estaba cultivando mi propio hijo biológico dentro de mí”, dijo Bliss.

Luego se extrajo el embrión y se colocó en el útero de Ashleigh. Esperaron 10 días para asegurarse de que la transición funcionaría.

“Esos fueron los 10 días más largos de nuestras vidas; nadie lo había hecho, por lo que no sabíamos si iba a funcionar”, dice Ashleigh.

Cuando Doody les dijo la buena noticia, “gritamos”, aseguró Ashleigh.

“Cuando nos enteramos de que estábamos embarazadas, nos centramos más en el hecho de que [íbamos a ser madres]”, dijo Ashleigh. “No se nos ocurrió que habíamos hecho algo que nadie más había hecho antes”.

El método no requirió mucho trabajo de laboratorio ya que el embrión se incubó en Bliss, por lo que terminó costando 50 por ciento menos en comparación con la FIV tradicional. En este caso fueron menos de $15 mil dólares.

Además, “Es una excelente manera de involucrar a ambas personas en la relación”, afirmó Ashleigh.

La pareja dice que aunque Stetson sólo tiene el ADN de Bliss, muestra un poco de ambas madres en su personalidad.