Denuncian vandalismo en polémica llegada de Amazon a Long Island City

Han aperecido mensajes de protesta en calles y estaciones del Metro
Denuncian vandalismo en polémica llegada de Amazon a Long Island City
Foto: CAPTURA

Diversas escritos han comenzado a aparecer en calles y estaciones del Metro en protesta al plan de Amazon de abrir una nueva sede multimillonaria en Queens, polémica que ha dividido a los políticos del Partido Demócrata de la ciudad.

Uno de los mensajes más vistos juega con el nombre del gigante minorista. Así, han aparecido etiquetas en aceras y en refugios para bicicletas que leen “Amazno” con un símbolo rojo de prohibición internacional sobre el “no”, seguido del hashtag #NoAmazonInLIC.

Incluso uno fue colgado dentro de una vitrina de publicidad propiedad de la ciudad en Jackson Avenue, cerca de la avenida 50, en un espacio de aproximadamente 3 por 5 pies, detalló New York Post.

“Es una violación y se eliminará de inmediato”, dijo un representante de JCDecaux, empresa que vende publicidad en el refugio de bicicletas CityRacks.

Otro fue visto en una acera de la avenida 46 cerca de Vernon Boulevard. En burla, también aparecieron mensajes que decían “Alexa, devuélveme $1,2 mil millones”, en plataformas de la estación 14th St con 7th Av en Manhattan, firmados por el artista callejero Jilly Ballistic.

Amazon está en proceso de firmar un acuerdo con la ciudad y el estado y la empresa Plaxall para construir una sede de hasta 8 millones de pies cuadrados en Long Island City, East River, prometiendo crear 25 mil empleos.

El proyecto le costará a Amazon más de $3.6 mil millones de dólares, pero la compañía sufragará gran parte gracias a los $2.8 mil millones en subvenciones de impuestos estatales y municipales y otros incentivos que los funcionarios le están ofreciendo.

El paquete de incentivos masivos ha enfurecido a algunos políticos y grupos activistas, quienes dicen que la compañía billonaria no debería necesitar un edulcorante para venir a Nueva York.

Otros argumentan que la afluencia de trabajadores y nuevos residentes potenciales a Western Queens afectará el desbordamiento de las alcantarillas y congestionará aún más la línea 7 del Metro.