Ésta es la edad en la que nos sentimos más solos en la vida

No todas las etapas de la vida son iguales
Ésta es la edad en la que nos sentimos más solos en la vida
La soledad empeora las condiciones de salud.
Foto: Unsplash

Aunque el sentimiento de soledad puede ocurrir prácticamente en cualquier momento de la existencia, a cierta edad tendemos a sentirnos más solos en la vida.

Una investigación de la Universidad de California en San Diego analizaron las respuestas de 340 estadounidenses a diferentes pruebas psicológicas que miden niveles de soledad y depresión. La mitad fueron hombres y la otra mitad mujeres en edades entre los 27 y los 101 años.

Sorprendentemente un 76 por ciento del total mostraron escalas de soledad que iban desde niveles moderados hasta altos, algo que para los expertos se acerca a una especie de “epidemia de soledad”. Las edades en que los sujetos mostraban sentirse más solos fueron a finales de la década de sus 20 años, a mediados de los 50 y en los finales de sus 80 años.

Los investigadores piensan que sentir soledad entre los 27 y los 29 años tiene sentido porque se trata de una etapa de la vida en la que generalmente se ha terminado la carrera académica y uno empieza a cuestionarse hacia dónde va antes de iniciar los 30s, si es momento de formar una familia o no y qué rumbo tomar en el ámbito profesional.

La soledad a mediados de los 50 se relaciona con la crisis de la mediana edad, mientras en los finales de los 80, la falta de familiares y amigos contemporáneos, además de los problemas de salud asociados a la longevidad, pueden provocar altibajos emocionales.

Sentir soledad está asociado con sufrir mayores niveles de depresión, ansiedad y estrés, además de que disminuye la capacidad de recuperación en cuestiones de salud, incrementa el pesimismo y empeora la salud mental.

Sin embargo, hay un factor sumamente interesante medido a través de las pruebas realizadas a los sujetos de la investigación: el nivel de sabiduría. Una persona de cualquier edad abierta a aceptar diferentes culturas, a convivir con individuos de otros orígenes y creencias, interesada en aprender y ayudar a los demás, es más sabio y, por ende, tiende a sentir menos soledad. De cierta manera, nuestro nivel de sabiduría nos protege contra la soledad.