Refuerzan guerra contra el azúcar en la ciudad de Nueva York

Así como ha pasado con las grasas 'trans', el sodio y las calorías, ahora el de azúcar en alimentos y bebidas se encuentra en el ojo de las autoridades neoyorquinas
Refuerzan guerra contra el azúcar en la ciudad de Nueva York
Las autoridades neoyorquinas advierten sobre los peligros para la salud de ingerir alimentos muy azucarados.
Foto: Archivo

Por muchos años, las autoridades de Salud neoyorquinas y los funcionarios electos de la Gran Manzana, han estado a la vanguardia nacional, cuando se trata de impulsar leyes y crear campañas para cambiar los hábitos alimenticios de los residentes de esta ciudad con el fin de hacerlos más saludables.

A las innovadoras iniciativas como la prohibición de las grasas ‘trans’ en toda la ciudad y la leyes que obligan a los restaurantes y establecimientos de comida a publicar la cantidad calorías, sodio y sal que contienen los alimentos de sus menús, se suma una nueva propuesta que busca advertir a los neoyorquinos sobre los peligros para la salud de ingerir alimentos muy azucarados.

Un proyecto de ley presentado la semana pasada por el concejal Mark Levine requeriría que las cadenas de restaurantes publiquen avisos de advertencia junto a cada alimento que contenga más de 12 gramos de azúcar agregada.

“Ninguna ciudad ha hecho esto todavía, pero Nueva York está retrocediendo en la lucha contra la obesidad y la diabetes, y ayudar a las personas a mejorar su dieta es clave para que esas tendencias avancen en la dirección correcta”, dijo Levine (D-Manhattan), quien preside del Comité de Salud del Concejo Municipal.

El concejal añadió que a los consumidores les sorprendería saber el contenido de azúcar añadido de ciertas comidas rápidas, incluidos los 40 gramos (unas 10 cucharaditas) en una ensalada de pollo con manzana de Wendy’s. Lo mismo ocurre con una avena de frutas y maple de McDonald’s o una pizza hawaiana BBQ de Domino’s, las cuales contienen cada una cerca de 33 gramos de azúcar, aproximadamente 8 cucharaditas.

“El público necesita tener esa información, porque queremos que la gente sepa exactamente lo que están comiendo”, dijo Levine.

Los representantes de una coalición estatal de restaurantes que se han quejado de propuestas similares presentadas anteriormente por las administraciones de los alcaldes Mike Bloomberg y Bill de Blasio se opusieron a la medida e indicaron que la misma contribuirá a la confusión del consumidor.

“Si el objetivo de esta legislación es educar más al público en general sobre los peligros de ciertos azúcares, entonces este nuevo requisito de avisos no es la respuesta”, dijo Kevin Dugan, director de asuntos gubernamentales de la Asociación de Restaurantes Estado de Nueva York.

Una nueva campaña compara los peligros de consumir bebidas azucaracas con los de fumar cigarrillos/Cortesia DOHMH.

Bebidas azucaradas igual que el tabaco

También, la semana pasada, el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York (DOHMH), intensificó su lucha contra el azúcar, más específicamente contra las bebidas azucaradas, al comparar las mismas con los cigarrillos.

Mediante el lanzamiento de una nueva campaña mediática, el DOHMH le recuerda a los neoyorquinos que el consumo de bebidas azucaradas puede causar diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, caries y aumento de peso.

De esta manera al comparar las bebidas con alto contenido de azúcar con los cigarrillos, la nueva campaña del DOHMH hace énfasis en que ambos productos son perjudiciales para la salud y les recomienda a los neoyorquinos que no les den bebidas azucaradas a los niños. Esto incluye los refrescos, tés fríos endulzados, bebidas deportivas, bebidas energéticas, jugos de frutas y otras bebidas con sabor a fruta que tienen  azúcar agregada.

Se estima que en la ciudad de Nueva York la tasa de consumo de bebidas azucaradas es mucho más alta en las comunidades de color, específicamente entre los neoyorquinos más jóvenes (hasta los 5 años), siendo los niños latinos los que tienen la incidencia más alta con 31% seguidos de los infantes afroamericanos con 28%, en comparación con el 8% de los niños blancos.

Los anuncios, tanto en inglés como en español serán presentados en televisión y las redes sociales.