“El Chapo” y su defensa se alegran porque jurado pide revisar 3 testimonios y precisar homicidios

La Corte entregará las declaraciones de tres de los cooperantes más cercanos a Guzmán Loera

“El Chapo” y su defensa se alegran porque jurado pide revisar 3 testimonios y precisar homicidios
Emma Coronel no acudió este miércoles a la Corte, para evitar la presión de la prensa.
Foto: EFE/ Justin Lane

Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y su defensa, particularmente el abogado Jeffrey Lichtman, tuvieron expresiones de júbilo en la Corte Federal de Brookly, luego de que las ocho mujeres y cuatro hombres que integran el jurado del proceso contra el mexicano pidieran precisar los motivos de homicidios y revisar los testimonios de tres cooperantes.

Salvo las objeciones, la comisión que analiza si el presunto líder del Cártel de Sinaloa es inocente o culpable tendrá los 10 días de testimonios que sumaron Jesús “El Rey” Zambada; Dámaso López Núñez, el “Lic” o Licenciado”, y Vicente Zambada, alias “Vicentillo”.

Esos son tres de los personajes más cercanos de Guzmán Loera, ya que el primero ayudó a su ascenso y explicó como su padre Ismael “Mayo” Zambada aceptó compartir el 50 por ciento de los negocios ilícitos del Cártel de Sinaloa; el segundo fue uno de sus operadores más importantes –quien implicó a Emma Coronel, esposa de “El Chapo”, en el escape de la cárcel en 2015– y el tercero hijo de su principal socio, encargado de coordinar el tráfico de droga.

Esa fue la petición establecida por los 12 miembros del jurado en la nota 10, la cual entregaron al juez Brian Cogan a través de una persona designada para ello.

El impartidor de justicia explicó a los miembros del jurado que tendrían, por supuesto, acceso a la información, la cual se entregará sin las objeciones durante los cuestionamientos de fiscales federales ni de la defensa.

De “El Rey” Zambada, el grupo ya había pedido escuchar nuevamente sobre una reunión que tuvo en la Ciudad de México con un sujeto conocido como “Chespiro”, para hablar sobre la producción de efedrina de Asia, uno de los químicos base para la producción de la metanfetamina.

Ese encuentro, dijo Zambada, ocurrió a finales de 2004 o principios de 2005 en un parque en la capital de México, donde el sujeto pidió apoyo legal para una transacción internacional de al menos 20 toneladas. Ahora el jurado revisará todo el archivo.

Hasta ahora son seis los testimonios completos que el grupo quiere leer –se desconoce si completamente–, ya que primero solicitó los archivos de Jorge y Alex Cifuentes, y el agente de la Patrulla Fronteriza, Juan Aguayo, quien participó en un operativo donde se detuvo en San Diego a tres sujetos que intentaron ingresar marihuana por la playa en 2012.

Los asesinatos

El jurado también pidió precisión sobre los homicidios abordados en el juicio, los cuales se concentran en la violación 27 del primer cargo.

Ese punto es señalado como “Conspiración para cometer asesinato”, sobre lo cual los fiscales federales indicaron que debería considerarse como culpable a Guzmán Loera independientemente si los planes se llevaron o no a cabo, pero se había demostrado la conspiración.

Los casos ocurrieron entre enero de 1989 y septiembre de 2104 y son casos contra informantes de autoridades y enemigos del Cártel de Sinaloa.

El jurado preguntó: “¿Si un miembro de un cártel enemigo es asesinado por motivos no relacionados a las drogas eso no constituye un crimen del tráfico de drogas?”.

La primera respuesta a la pregunta salió de la defensa, en voz de William Purpura, quien indicó que “si hay un delito por razones personales… eso no constituye un crimen de tráfico de drogas”.

La ayudante del Fiscal, Gina Parlovecchio, señaló lo mismo, aunque titubeó en su respuesta. El juez Cogan la tomó como buena y eso informaría al jurado.

Esa explicación desató entusiasmo en la defensa, particularmente de Lichtman, quien dio un apretón de manos a “El Chapo” y ambos levantaron la mano derecha como una señal de victoria.

“¿Está la defensa contenta con estos hechos?”, preguntaron los reporteros a Lichtman. “Estoy mejor que antes”, respondió escuetamente el defensor. “¿Es positivo para el caso?”, insistió una reportera en el salón de la Corte. Lichtman indicó: “Sin comentarios”, pero luego balbuceó que era una “pregunta tonta”.

Guzmán Loera vistió un traje negro, una camisa gris y una corbata azul marino. Emma Coronel no estuvo en la sala.

El juez Cogan indicó que este jueves se sabrá si el jurado quiere reunirse el viernes para continuar las deliberaciones, por lo que su decisión sobre el caso podría ser ese día.