Caso de Díaz Sr. muestra la otra cara del Partido Demócrata en El Bronx

La postura del concejal y otros líderes antiguos de ese condado van en sentido contrario a la ola progresista en el estado
Caso de Díaz Sr. muestra la otra cara del Partido Demócrata en El Bronx
El concejal Rubén Díaz Sr. durante una audiencia en el City Hall.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

El número de funcionarios electos que le han pedido al concejal Rubén Díaz Sr. que renuncie al Concejo Municipal aumentó este lunes. Las solicitudes hechas a través de comunicados de prensa, anuncios públicos en redes sociales, y entrevistas, llegan en medio de un huracán de críticas contra el reverendo que representa a El Bronx, luego de que dijera que “el Concejo Municipal está controlado por la comunidad homosexual”.

Los comentarios hechos en el programa de radio ‘El Desahogo’, aparentemente dirigidos al presidente del Concejo Municipal Corey Johnson, quien es abiertamente gay, destaparon una controversia que parecía estar “a la vista de todos”, que pese a que Nueva York se muestra al mundo como una de las ciudades más liberales del país, los líderes demócratas más conservadores en el ‘Condado de la Salsa’ se mueven a un ritmo diferente que el de la nueva ola progresista del partido.

Pese a que el asambleísta y presidente del Partido Demócrata en el Bronx, Marcos Crespo, aseguró estar “del lado de sus colegas demócratas”, pidiendo al concejal Díaz que se disculpe, el escrutinio sobre las posiciones de los líderes más antiguos del partido en ese condado se ha intensificado, teniendo en cuenta que Crespo en el pasado también votó en contra del Matrimonio Igualitario, patrocinó un proyecto de Ley que requiere la notificación de los padres para el aborto y ha votado en contra de los derechos reproductivos de las mujeres casi todos los años, incluso hace hace un par de semanas atrás cuando la Legislatura estatal aprobó la Ley de Salud Reproductiva para codificar “Roe v Wade” a nivel estatal.

“La respuesta a esa pregunta es que la política de El Bronx está impregnada de patriarcado”, apuntó Michael Beltzer, excandidato al Concejo Municipal y miembro del Comité Demócrata de El Bronx. “Para ser un hombre poderoso en El Bronx, significa que niegues a los demás sus derechos, ya sea sobre sus cuerpos, su amor, su empleo e incluso su voto”.

Beltzer, quien fue derrotado por el concejal Díaz en 2017, recurrió también a Twitter para plantearle a su excontricante un interrogante: “¿planea usted correr en sus líneas correctas, las líneas Republicanas/Conservadoras?”

Y Díaz Sr. también recurrió a Twitter, al estilo del presidente Donald Trump, para confirmar que no renunciará. “A todos ustedes que me piden que renuncie. Lamento decepcionarles, pero deben saber que los únicos que pueden pedirme que renuncie son los residentes del Distrito 18 y eso será en noviembre de 2021. ¡¡¡Por eso tenemos elecciones!!!!”, publicó el concejal el domingo por la noche.

El análisis sobre las posiciones tan radicales en El Bronx dista de los cambios recientes en la política neoyorquina, tanto en la Asamblea estatal, como en el Senado, en los cuales una ola de demócratas progresistas han llegado tras las elecciones del año pasado. Plataformas como la de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, también demócrata de El Bronx, parecen estar completamente aparte de los ideales expuestos por algunos de estos representantes más antiguos.

Largo historial

Esta no es la primera vez que el concejal Díaz Sr., de 75 años y de origen puertorriqueño, deja ver su posición en contra de los derechos de la comunidad LGBT y los reproductivos de la mujer.

En 1994, mientras estaba en la Junta de Revisión de Quejas Civiles, Díaz criticó a la ciudad por ser anfitriona de los Juegos para Gays (Gay Games), afirmando que al hacerlo se produciría un aumento de los casos de SIDA y una mayor aceptación de la homosexualidad entre los jóvenes.

Díaz, en su momento, aseguró que la organización de los Juegos llevaría a los niños “a la conclusión de que si hay tantos atletas gays y lesbianas, entonces no hay nada de malo ni riesgos”.

Luego, en el 2003, presentó una demanda para detener la expansión del Harvey Milk School, una escuela secundaria pública en el East Village diseñada, aunque no limitada, para jóvenes gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, así como a quienes cuestionan su sexualidad, alegando que “la escuela violó los derechos de los estudiantes heterosexuales”. Tres años después la demanda se resolvió y la Ciudad aceptó que la escuela estaría abierta a todos los estudiantes.

Pero, fue hasta el inicio de las conversaciones sobre la Ley de Matrimonio Igualitario en Nueva York en 2007, cuando su opinión se volvió tangible, primero iniciando una intensa campaña en contra del proyecto y luego votando en contra, tanto en 2009, como en 2011. Sin embargo, esta vez, la medida fue aprobada con éxito en el Senado estatal y firmada por el gobernador Andrew Cuomo.

“Debería renunciar”

La actitud de Díaz no sorprende, sin embargo, ha sido la “gota que rebosó la copa”, creando un movimiento en su contra de sus propios colegas en el Concejo, incluyendo al presidente de ese organismo y los Comités de Mujeres y LGBT.

“En mi opinión personal él debería renunciar”, así se expresó Johnson este lunes en Albany, donde se encontraba asistiendo a una audiencia, cuando fue preguntado sobre los comentarios del reverendo, asegurando que el Concejo, en su totalidad, deberá determinar cuál es proceso a seguir.

“Hay dos cosas que pueden pasar, el asunto puede ir al Comité de Ética o al Comité de Reglas, en los cuales se pueden recomendar medidas disciplinarias, como quitarle su posición en el Comité para el que fue nombrado como presidente o imponerle sanciones”, agregó Johnson. Actualmente Díaz Sr. lidera el Comité de Vehículos de Alquiler, que tiene el poder de tomar decisiones sobre negocios como Uber.

Entretanto, en un comunicado conjunto, los  Comités de Mujeres y LGBT indicaron: “Estamos horrorizados por los comentarios odiosos más recientes del concejal Ruben Díaz Sr. sobre el presidente Corey Johnson y la gran comunidad LGBTQ. Exigimos que renuncie a su cargo de forma inmediata. Es hora de cumplir con la promesa que hemos hecho a nuestras comunidades de que el odio y el temor no tienen lugar en la ciudad de Nueva York”.