Un plan (de ahorro) para estudiar

Las cuentas 529 permiten planificar con facilidades tributarias
Un plan (de ahorro) para estudiar
Puede parecer prematuro pero conviene empezar a ahorrar cuanto antes./Shutterstock
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Mientras se hacen las tareas escolares diarias, hay que prepararse para las futuras. Y si, hablamos de dinero, en concreto de ahorro.

Ahorrar bien no solo supone dedicar una cantidad correcta a un objetivo sino hacerlo con el tiempo necesario por eso, no importa la edad de los niños, es importante planificar la financiación de su educación cuanto antes.

Y para ello existen unas cuentas llamadas 529.

¿Qué son?

Son una forma de ahorro de fondos que se tienen que dedicar a la educación de un determinado beneficiario, por ejemplo un hijo, sobrino o un nieto. Esta cuenta está incentivada fiscalmente y las ganancias que se tengan de las inversiones que se planifiquen con estas son libres de impuestos si se dedican a pagar por los gastos de educación del beneficiario que haya sido designado.

Estas son cuentas esponsorizadas por los estados y en aquellos en los que hay que pagar impuestos estatales estas cuentas tienen otros beneficios tributarios para los residentes. Federalmente no hay incentivos a las contribuciones.

Si tributa en el estado de Nueva York o tiene una cuenta en este puede deducir hasta $5,000 de las contribuciones directas al plan hechas antes del 31 de diciembre del año fiscal. En caso de ser matrimonio presentando la declaración conjuntamente esta cantidad se eleva hasta los $10,000. Es aconsejable asesorarse para cada situación particular con un consejero fiscal.

¿Qué gastos se pueden cubrir con estos ahorros?

Con el dinero que se ahorre se pueden pagar los gastos de la mayoría de los colegios universitarios acreditados además de centros de formación profesional técnica e incluso instituciones extranjeras en algunos casos.

No solo se puede pagar la matrícula sino también los libros y los gastos de vivienda.

Con la reforma tributaria que entró en vigor en 2018 se pueden aplicar hasta $10,000 anuales en pagar escuelas privadas tanto de primaria como de secundaria. Solo para pagar los gastos de matrícula.

Si el dinero se dedica a otra cosa, se tienen que devolver las deducciones y pagar penalidades por el uso no aprobado.

¿Quién puede abrir una cuenta 529?

Ciudadanos o residentes mayores de 18 años pueden abrir una cuenta y como no hay límites de edad la puede abrir un adulto para sí mismo si planifica estudiar en el futuro.

Los beneficiarios suelen ser los familiares más jóvenes.

Solo una persona puede tener una de estas cuentas y puede tener varias, una para cada beneficiario porque solo puede haber uno por cuenta. Una madre puede abrir tres cuentas una para cada una de las hijas, por ejemplo. Un abuelo puede abrir dos cuentas, una para cada nieto.

No obstante estas cuentas están abiertas para que cualquiera, y no solo el propietario de ellas, puede contribuir. Los tíos, pueden depositar dinero a la cuenta que uno de ellos abre para un sobrino, por ejemplo y en vez de comprar más juguetes o lo que sea para los cumpleaños, familia, amigos o compañeros pueden contribuir a esa cuenta.

Aunque hay regulaciones generales cada estado tiene específicas para sus cuentas y hay que hay que tener en cuenta es el límite máximo para la contribución anual en ellas, venga de donde venta el dinero (del dueño de la cuenta, un abuelo, un tío o un amigo).

¿Y si el beneficiario no quiere estudiar?

Hay veces que la realidad se impone a los planes de los mayores. Y hay solución. Si el beneficiario decide que no quiere estudiar, el dueño de la cuenta puede cambiar el destinatario de estos ahorros a otro familiar, un hermano o un primo, sin incurrir en penalidades fiscales.

¿Cómo abrir una cuenta?

Los estados tienen planes a elegir y de hecho se puede abrir una cuenta en el que se quiera, independientemente de donde se viva. La primera búsqueda que se hace en Internet normalmente lleva a un plan estatal que en Nueva York se puede encontrar en nysaves.org

Puede acudir a una entidad financiera, tanto de ahorro como de inversión y le plantearán un plan de ahorro. Si accede a un plan que le ofrezcan en su banco sepa que puede hacer frente a comisiones y gastos de mantenimiento y/o gestión más elevados que los estatales y eso es algo a considerar seriamente.

¿Qué tipo de inversiones hay?

El dinero que se deposita en las cuentas 529 se invierten en fondos  que lidian de distinta manera con el riesgo. Hay planes que invierten más en renta variable (acciones, que son más volátiles) y otros que apuestan más por renta fija o bonos.

Con una cartera en la que pesen más las acciones se suele tener mejor rendimiento cuando la Bolsa sube y más pérdidas cuando baja. Y recuerde, estos ahorros no están garantizados a no ser que se destinen a otro tipo de inversiones bancarias cubiertas por el FDIC o Fondo de Garantía de Depósitos y que no suelen ser muy rentables. Estos últimos están dirigidos a personas que tienen una aversión alta al riesgo.

Las carteras con más bonos se aprecian menos pero también suelen registrar menos pérdidas.

La estrategia de inversión se puede hacer evolucionar conforme a la edad del beneficiario. Cuanto más joven es más se puede arriesgar (más inversiones en acciones y menos en bonos) porque hay más tiempo para multiplicar las ganancias. Según el beneficiario se acerca al objetivo educativo que se quiere financiar, digamos los 18 años, se puede ir cambiando la cartera a una menos arriesgada para mantener las ganancias sin riesgo.

¿Impide ese dinero tener ayudas?

Cuando se solicita ayuda financiera (becas, préstamos…) para la universidad se determina qué parte del costo puede pagar la familia basado en los ingresos y los activos de esta.

Aunque la metodología varía en términos generales la cuenta 529 es considerado como un activo si uno de los padres es el dueño de la cuenta y no pesa tanto en el cómputo de bienes como si la cuenta fuera del estudiante. 

En el caso de las cuentas de los abuelos, estas no cuentan en el cómputo de bienes pero los desembolsos si se consideran ingresos el año siguiente. En este sentido hay que calcular cuándo es mejor retirar el dinero.