Propuesta para legalizar la prostitución crea controversia en Nueva York

Un proyecto de ley de las senadoras Julia Salazar y Jessica Ramos busca despenalizar el trabajo sexual, pero críticos aseguran que aumentaría el tráfico de mujeres y el negocio de los proxenetas
Propuesta para legalizar la prostitución crea controversia en Nueva York
Opiniones divididas sobre proyecto para legalizar el trabajo sexual en el estado de Nueva York
Foto: El Diario

La Legislatura estatal continúa avanzando a pasos agigantados en la aprobación de proyectos de ley que por años quedaron en el tintero, y esta vez una iniciativa que pretende despenalizar el ejercicio de la prostitución en el estado de Nueva York, se ha convertido en la nueva manzana de la discordia.

Las senadoras Julia Salazar y Jessica Ramos iniciaron una fuerte campaña para que se despenalice el intercambio sexual consentido, a fin de proteger los derechos de las mujeres que ejercen el trabajo sexual, evitar que terminen con historiales criminales manchados y de paso combatir el estigma que ha rodeado ese oficio. Sin embargo, desde ya se han levantado voces de protesta, y este lunes decenas de manifestantes expresaron sus preocupaciones.

Con pancartas en las que se leían frases como “freno a la legalización de la prostitución”, “promover a los proxenetas es regresivo, no progresista” y “necesitamos trabajos, no sexo oral”, líderes comunitarios y religiosos, se reunieron en la sede de la Alcaldía de Nueva York junto a grupos de manifestantes que exigieron a Albany cerrarle las puertas a esa propuesta de ley. Los críticos consideran que sacar el trabajo sexual de la lista de delitos, no solo aumentaría el tráfico de mujeres y el negocio de los proxenetas, sino que enviaría un mensaje equivocado sobre el progresismo.

Las mujeres somos personas, no somos una droga y sabemos por otros ejemplos que cuando se legaliza la prostitución aumenta la demanda y cuando no haya suficientes mujeres va a aumentar el tráfico de mujeres y la coerción, por eso no estamos de acuerdo” aseguró Claudia Lara, coordinadora de la organización AF3IRM NYC, aclarando que su oposición no es contra las mujeres que ejercen el trabajo sexual y que no se puede comparar este tema con el de la legalización de la marihuana. “No estamos contra ellas, queremos que a ellas no las penalicen, pero nos oponemos a la legalización de los compradores de sexo y a los proxenetas, porque es de las personas que compran el sexo que viene la demanda”, agregó la activista, quien destacó que antes de pensar en legalizar la industria sexual en Nueva York se necesita promover programas de apoyo a las mujeres vulnerables.

“No creemos que es un sistema que pudiera funcionar tal y como están las cosas ahorita en el mundo y sabemos que la mayoría de mujeres no está diciendo ‘yo quiero ser prostituta’, con total libertad. Es porque no tienen opciones y deberíamos darle opciones a nuestras mujeres”, agregó Lara, defendiendo que sus posturas no son conservadoras sino liberales, pensando en la protección de las mujeres.

Alertan sobre aumento de abusos

La reverenda Que English, directora ejecutiva de la Coalición contra el Tráfico Humano y la Violencia Doméstica, también dejó ver su oposición al proyecto de ley de Ramos y Salazar y mencionó que se pretende dar vía libre a los proxenetas y dispararía el abuso y la trata de mujeres.

“La labor de los senadores es proteger a nuestras mujeres y basta con escuchar sus historias para ver la brutalidad y las experiencias dolorosas por las que atraviesan y que marca todas sus vidas”, dijo la religiosa.

Gigi Félix, antigua trabajadora sexual, se opone a ley que legalice la prostitucion

Gigi Félix, quien asegura haber sido comercializada y abusada sexualmente desde que tenía 19 años hasta los 27 años, también criticó la intención de legalizar el trabajo sexual en Nueva York y dijo que ninguna mujer se prostituye porque quiera.

Yo no me desperté un día y dije quiero vender mi cuerpo. Yo fui víctima de abusos desde los 12 años. Luego fui coercionada a hacer eso. Estoy segura que si la gente tuviera mejores oportunidades no harían eso y por eso creo que los legisladores deben proponer una mejor solución que proteja a las mujeres, que las despenalice a ellas, pero al mismo tiempo que se creen programas de apoyo de vivienda, de educación, de salud, pero no que se despenalice a los proxenetas”, agregó la puertorriqueña de 50 años.

Una protección a mujeres vulnerables

Y ante la oposición a la legalización del trabajo sexual, la senadora Ramos aclaró que los cambios en el código penal sobre ese asunto son urgentes para proteger a mujeres vulnerables, especialmente cuando el 94% de los arrestos que se hacen actualmente bajo cargos de prostitución, son mujeres de color.

Las senadoras Jessica Ramos, Jullia Salazar promueven junto con el senador Brad Hoylman, legalizar el trabajo sexual en NY

“Estamos hablando de la profesión más vieja de la historia. Nunca hemos podido frenarla. Hay tres razones por las cuales las personas participan en el trabajo sexual: por circunstancia, por preferencia y por coerción. Nunca vamos a poder señalar a los que trafican humanos si no podemos separarlos”, dijo la senadora de Queens. “Lo más importante en esta conversación es prevenir la violencia en contra de las trabajadoras sexuales, incluyendo a la policía”.

Dentro del paquete de cambios al código penal, las legisladoras están promoviendo que los preservativos no sean utilizados como evidencia de trabajo sexual, como ocurre actualmente, ya que la protección sexual, debe ser un derecho respetado. Asimismo que se remueva el cargo de vagabundería en la calle como relacionado con prostitución y que se elimine del récord criminal de las trabajadoras sexuales esos historiales, que se convierten en el mayor obstáculo para que las mujeres puedan encontrar un trabajo diferente.

Claudia Lara habla sobre posibles efectos de legalizar el trabajo sexual en NY

Adriane A, una trabajadora sexual que participó en la manifestación en la Alcaldía, se sumó a la defensa de la legalización del trabajo sexual en el estado y dijo que urge despenalizar ese oficio por motivos de dignidad, libertad y seguridad.

“Tenemos la libertad de que nos escuchen también a las otras voces de las trabajadoras sexuales porque los derechos de las trabajadoras sexuales son derechos humanos que deben ser respetados”, dijo la joven, mientras portaba un enorme cartel.

Hazel Crampton-Hays, vocera del gobernador Cuomo, aseguró que el mandatario revisará detalladamente el proyecto de ley.

Prostitución en NY:

  • 94% de las mujeres arrestadas bajo cargos de trabajo sexual son de color.
  • 9 de cada 10 mujeres detenidas en sitios de masajes que ofrecen servicios sexuales son inmigrantes.

Puntos qué apoyan las legisladoras sobre el trabajo sexual:

  • Que los preservativos no sean utilizados como evidencia de trabajo sexual, como ocurre actualmente, para arrestar a las trabajadoras.
  • Que se remueva el cargo de vagabundería en la calle como relacionado con trabajo sexual.
  • Que se elimine del récord criminal de las trabajadoras sexuales de sus historiales.