El presupuesto estatal debe incluir financiamiento público de las elecciones

El presupuesto estatal debe incluir financiamiento público de las elecciones
Gracias a un arduo trabajo, los neoyorquinos hicieron oír sus voces. Los votantes dijeron en voz alta y clara que querían un tipo de política distinta.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

En las elecciones del año 2018, Donald Trump y el Partido Republicano continuaron su guerra total contra los inmigrantes, con declaraciones racistas e imágenes. Vimos lo mismo en Nueva York, con candidatos republicanos utilizando a los inmigrantes como un chivo expiatorio en sus campañas.

Pero los demócratas, con fuerte apoyo de organizaciones de base progresistas, transmitieron un mensaje diferente, basado en la inclusión, la diversidad y la esperanza, y reformar a Albany y Washington. En noviembre, la visión positiva ganó.

Por años, los republicanos han confiado en los enormes recursos de multimillonarios y grandes corporaciones para realizar campañas intolerantes y mantenerlos en el poder, lo cual les ha permitido bloquear proyectos de ley importantes como el Acta del Sueño, y la expansión de los derechos de los trabajadores e inquilinos.

Pero gracias a un arduo trabajo, los neoyorquinos hicimos oír nuestras voces. Los votantes dijeron en voz alta y clara que queremos un tipo de política distinta. Queremos políticas progresistas, como licencias de conducir para todos, pero también queríamos legisladores que escuchen a todos los residentes de sus comunidades, no solo sus contribuyentes ricos.

Ahora tenemos un Senado estatal muy diferente: un Senado estatal que ya aprobó el Acta de Sueño y otras leyes progresistas.

Pero no debemos engañarnos: los donantes ricos siempre están encontrando maneras de hacer que el sistema funcione para ellos. Y buscan controlar a ambos partidos, no solo a los republicanos.

Por lo tanto, dentro del presupuesto estatal, necesitamos aprobar cambios en nuestro sistema de financiamiento de campañas para asegurarnos de que los pequeños donantes tengan una voz equivalente a la de los ricos. Una propuesta sencilla en Albany ayudaría a asegurar que todos los neoyorquinos, incluidos los inmigrantes, sean escuchados—y no solo los grandes donantes.

Funcionaría de la siguiente forma: cada dólar de pequeñas donaciones se combinaría con seis dólares de financiamiento público, lo cual alentaría a los candidatos a recaudar dinero de la gente común y corriente en su distrito en lugar de las grandes corporaciones y sus ejecutivos.

Miembros de nuestra comunidad han estado en Albany luchando por las licencias de conducir para todos, viviendas asequibles, y protecciones para los inquilinos. Pero sin un cambio en nuestro sistema electoral, los donantes ricos seguirán encontrando nuevas formas de resistir nuestra plataforma.

Gracias en parte a los nuevos senadores que ayudamos a elegir, una mayoría de ambas cámaras en la legislatura estatal y el gobernador dicen que apoyan un sistema de financiamiento público. Pero en Albany eso no siempre nos garantiza éxito. Los temas populares suelen desaparecer de la agenda en el camino en el último minuto. Por eso, todos debemos recordar al Senado, la Asamblea y el Gobernador que, en el proceso actual de finalizar el presupuesto estatal, es hora de pasar financiamiento público de las elecciones para que nuestro gobierno estatal funcione para todos, no solo para los ricos.

-Javier H. Valdes es el co-director ejecutivo de Se Hace Camino en Acción, una organización de defensa de los inmigrantes. @javierhvaldes @MaketheRoadAct