Impulsan programas para congelar rentas a ancianos y discapacitados en NYC

Presentan proyecto de ley para concientizar sobre la necesidad de ayudar a estos neoyorquinos a costear sus alquileres

Impulsan programas para congelar rentas a ancianos y discapacitados en NYC
Los neoyorquinos que pueden aplicar al programa SCRIE deben tener 62 años o más.
Foto: Mariela Lombard / Impremedia

La crisis por el alza de las rentas en la Gran Manzana está afectando de manera desmedida a uno de los sectores más vulnerables de la población, los ancianos y las personas con discapacidades. Y es por ello que este miércoles el contralor municipal Scott Stringer presentó una medida para impulsar los programas de congelación de alquileres para estos neoyorquinos.

Stringer, junto a la senadora estatal Liz Krueger y la asambleísta Linda B. Rosenthal, dieron a conocer un proyecto de ley que tiene como fin crear conciencia sobre la importancia de mantener los programas de Exención de Aumento de Renta para Ancianos (SCRIE) y Exención de Aumento de Renta para Personas con Discapacidad (DRIE), los cuales ofrecen ayuda a estas personas, que por lo general viven con ingresos muy limitados, para poder pagar sus alquileres.

“Necesitamos ayudar a los neoyorquinos que construyeron nuestras comunidades y asegurarnos de que puedan permitirse el lujo de quedarse aquí, con acceso a viviendas asequibles que les permitirán envejecer y prosperar en sus años dorados”, indicó el Contralor  en un comunicado.

La medida establece que los inquilinos que sean elegibles para estos programas reciban una notificación formal en la cual se les informe que pueden recibir ayuda para pagar sus rentas gracias a SCRIE o DRIE, dependiendo de cuál sea su caso.

La oficina del Contralor estima que unos 26,000 ancianos y discapacitados podrían beneficiarse con la nueva ley. Según datos del Departamento de Finanzas de la Ciudad, en el año fiscal 2016 unas 59,524 personas estaban inscritas en el programa SCRIE y unas 10,743 en el DRIE, que representaban solo el 49% de los elegibles, si se comparaba con el número estimado de personas que podían ser elegibles, que eran 121,729  para SCRIE y 33,637 para DRIE.

“Debemos abordar la crisis de asequibilidad de nuestra ciudad de manera directa brindando apoyo a los neoyorquinos con discapacidades y a los adultos mayores, quienes están luchando más para hacer sus pagos mensuales de alquiler. Los programas SCRIE y DRIE son un subsidio muy necesario que debe extenderse para servir a todos los neoyorquinos que lo necesitan”, indicó Stringer al referirse a la importancia de aumentar la inscripciones.

Estos programas permiten a los inquilinos que reúnen los requisitos de ingresos anuales a tener sus alquileres congelados y no pagar más de un tercio de sus ingresos en renta, o que se les pague el alquiler antes de aplicar a un contrato de arrendamiento específico. Se estima que tanto en SCRIE como DRIE están inscritos menos de la mitad de las personas que son potenciales beneficiarios, y eso es uno de los puntos que se busca resolver con la legislación, el reforzar la inscripción para que más personas que califican pueden recibir esta asistencia.

“Los programas han permitido que miles de neoyorquinos mayores y personas con discapacidades permanezcan en sus hogares y envejezcan con dignidad”, dijo la senadora estatal Krueger, agregando que  miles más “están luchando para pagar el alquiler sin siquiera saber que estos programas existen. Este proyecto de ley garantiza que algunos de nuestros vecinos más vulnerables obtendrán la información vital que necesitan para aliviar su carga de alquiler”.

¿Quiénes califican para SCRIE?

  • 62 años de edad, o mayores.
  • $50,000 o menos de salario anual.
  • 1/3 (un tercio) o más del sueldo mensual se paga en renta.
  • 4 tipos de apartamentos subsidiados califican: Hotel-stabilized, Mitchell-Lama, rent-controlled, o rent-stabilized