¡Justicia climática ya!

¡Justicia climática ya!
El huracán Sandy causó estragos en varios sectores de Nueva York.
Foto: EFE

Más de dos millones de latinoamericanos viven en la ciudad de Nueva York, un 28 por ciento de la población de la ciudad. Las comunidades latinas son un componente integral del dinamismo cultural y económico de la ciudad.

Sin embargo, en la ciudad de Nueva York hay una división racial y económica, y muchos latinos en Nueva York enfrentan pobreza estructural, inequidad en el acceso al cuidado de la salud y discriminación contra los inmigrantes. La crisis ambiental no hace más que acentuar la urgencia y dificultad que representan estas problemas.

Un nuevo informe realizado en conjunto por investigadores de la Alianza para la Justicia Ambiental de la Ciudad de Nueva York y la organización de política pública Demos, muestra que las comunidades latinas y otras comunidades de color sufren las peores consecuencias de la crisis ambiental, a pesar de ser las menos responsables por la contaminación y extracción de los combustibles fósiles que la causan.

La comunidad latina de Nueva York está expuesta de manera desproporcionada a riesgos de inundaciones por condiciones severas del tiempo, que han afectado, por ejemplo, alrededor de 80,000 residentes de viviendas públicas en South Brooklyn, el Lower East Side, y otras áreas a las que el Huracán Sandy impactó en 2012. Otra fuerte amenaza para comunidades latinas como las de Sunset Park y South Bronx, es el riesgo de exposición a elementos químicos de zonas industriales costeras, arrasadas por la tormenta. El Huracán María también causó estragos en la ciudad de Nueva York para los familiares puertorriqueños, la comunidad más grande y duradera de la ciudad.

La quema de combustibles fósiles crea riesgos adicionales, reduce la calidad del aire y causa asma y otras afecciones respiratorias en las comunidades latinas. Los cuatro condados con mayor población latina del estado de Nueva York (El Bronx, Kings, Queens y Nueva York) se encuentran ente los diez condados con mayor riesgo de cáncer por contaminación ambiental en el país. El índice de asma infantil en vecindarios como South Bronx es más de dos veces mayor que el índice nacional.

Nuestros líderes electos en Albany pueden tomar acción aprobando la Ley de Protección del Ambiente y la Comunidad (CCPA por sus siglas en inglés), una política desarrollada por NY Renews, una coalición de 170 miembros con liderazgo comunitario, que se adhiere a los principios de justicia ambiental. La CCPA es la política de acción ambiental más ambiciosa a nivel estatal en Estados Unidos, la cual ordena una transición justa de todas las economías hacia una energía 100 por ciento renovable para 2050. De manera no menos ambiciosa asegura que haya justicia y equidad para las comunidades y la clase trabajadora afectada. El cuarenta por ciento de los recursos públicos destinados para energías limpias bajo la CCPA deberá ir a las comunidades de bajos ingresos que son vulnerables a las condiciones ambientales, y los proyectos de energía limpia con subvención estatal deberán pagar salarios adecuados para el sustento de las familias.

La comunidad latina de Nueva York necesita que nuestros líderes aprueben la CCPA y protejan a nuestras familias y comunidades de la crisis ambiental.

-Eddie Bautista es director ejecutivo de la Alianza para la Justicia Ambiental de la Ciudad de Nueva York