¿Deberías financiar la compra de un auto usado, aún pudiendo pagarlo en efectivo?

La clave está en conocer cómo este gasto afectará tus ahorros
¿Deberías financiar la compra de un auto usado, aún pudiendo pagarlo en efectivo?
Foto: shutterstock

Esta es una de las muchas preguntas que nos hacemos cuando vamos a comprar un auto usado, más aún cuando contamos con el dinero para pagarlo directamente, pero no sabemos si gastarlo todo en la compra o adquirir un crédito.

Cuando se cuenta con efectivo para realizar la compra de un auto, es algo que resulta ser bastante atractivo antes que pasar horas buscando en bancos o una cooperativa de crédito un financiamiento con tasa de intereses algo bajas.

Pero también entras en la duda si más adelante necesitarás ese dinero.  Es por ello, que ante esta circunstancias y duda, Jalopnik, nos muestra varias observaciones que te ayudarán a decidir cómo realizar la compra:

  • En los bancos las tasas de interés para autos usados suelen ser de 5%, si consigues uno bueno, es lo más bajo que podrá conseguir. Al menos que encuentres una cooperativa de crédito, que de seguro será más bajo todavía.
  • Si encuentras una realmente atractiva, podrás comprar el auto usado que deseas y quedarás cancelando pagos mensuales mínimos al banco o a la cooperativa.
  • Haciendo esto, podrás guardarte el dinero para usarlo más adelante o gastarlos en alguna otra cosa.
  • Pero si de lo contrario, al comprar el auto en efectivo tus ahorros no se ven afectados por la compra, entonces puedes elegir la opción de pagar de contado sin problemas.

En este sentido, es importante que tomes en cuenta que los autos usados, a pesar de tener un precio accesible, presentan tasas de interés altas, porque aparte de ser de segunda mano, cuentan con el riesgo de presentar alguna otra falla más adelante.

Mientras que la tasa de interés de los autos nuevos son realmente bajos, pero tienen un precio bastante elevado. Por venir directamente de la fábrica no suelen tener fallas, además de que tendrás un tiempo limitado para hacer uso del taller del fabricante o del concesionario ante cualquier problema mecánico que presente.

Dicho todo esto, queda en ti tomar la decisión de con qué medio comprar tu auto usado, si pagar una tasa de interés o gastar todos tus ahorros.