Julián Castro a comunidad latina: “Debe participar… no hay mejor momento que ahora”

El aspirante demócrata a la presidencia habla de su visión sobre el país y la importancia de los hispanos

Julián Castro a comunidad latina: “Debe participar… no hay mejor momento que ahora”
Julián Castro estará en el cuarto debate demócrata.
Foto: Mario Tama/Getty Images

En 2020, la comunidad latina romperá un nuevo récord y liderará a los grupos minoritarios con mayor poder electoral al sumar más de 32 millones de posibles votantes. A todos ellos, el único candidato de este grupo social, Julián Castro, les tiene un mensaje claro: registrarse e ir a votar.

En entrevista, Castro destaca el valor de los hispanos en los Estados Unidos y cómo esa fuerza electoral puede inclinar la balanza. Según los últimos datos del Pew Research Center, de 2016 a 2020, el número de votantes latinos aumentaría alrededor de cinco millones, lo que representará el 13% de los sufragios para elegir al nuevo presidente.

“La comunidad latina debe participar en la elección, no hay momento más importante que ahora”, expresó Castro. “Es claro que necesitamos reemplazar a este presidente, por un presidente que realmente considere la necesidad de crear oportunidades para todos, en un Estados Unidos que pertenece a todos”.

El exfuncionario de la administración de Barack Obama, tiene 45 años y expresa con claridad que una de sus prioridades –aunque no la única– son los inmigrantes en este país, considerando su propia historia, mejor dicho, la historia de su abuela, Victoria, quien migró de México a los siete años como indocumentada. La suya es la historia de millones de personas. Castro lo tiene claro y siente que tiene una deuda con ellos como político, pero sin dejar de lado que necesita convencer al electorado de que no solamente lucharía por ellos. No es un reto sencillo.

“Quiero representar a todos los estadounidenses, pero al mismo tiempo, considerando mi origen, me he dado cuenta de que… en este momento, muchos los latinos hemos sido objetivo de esta Administración y tenemos que hacer grandes cambios para asegurarnos, todos puedan encontrar sus oportunidades y alcanzar sus sueños”, expresó. “He estado enfocado particularmente en la visión de que en Estados Unidos todos cuentan y cada quien puede ser exitoso por su trabajo”.

La pregunta es obligada, quizá incómoda, pero obligada. ¿No cree que puedan verlo como un aspirante enfocado solamente en inmigración? En el diálogo que se desarrolla vía telefónica desde Texas, el demócrata respira, pero es contundente.

“No”, expresa escuetamente, para luego acotar: “He hablado de otros aspectos con el mismo énfasis que éste, he hablado de educación, de economía, del plan de salud, reforma policiaca… en los medios me enfocan como que estoy enfocado en inmigración, pero no es el caso”.

Su plataforma electoral es amplia y no comienza con inmigración, sino con un programa para protección de niños sin familia y sigue con el empoderamiento de los sindicatos, plan de justicia para granjeros, proyecto para proteger a las empleadas domésticas, plan económico para las familias trabajadoras, plan ambiental contra cambio climático y protección de especies, lucha contra terrorismo doméstico (como grupos supremacistas), atender a comunidades indígenas, reformar el sistema judicial, mejorar la educación y asegurar el derecho a la vivienda.

Castro cree que puede lograr un gran cambio para este país y pone su historia personal y política como ejemplo.

“He demostrado en toda mi carrera que soy ese tipo de líder y que tengo un gran plan”, insistió. “La comunidad latina es parte de esta dinámica y de las posibilidades de este país”.

Las diferencias con Biden

En el tercer debate presidencial, Castro tuvo un intercambio de palabras con el exvicepresidente Joe Biden, quien lidera las encuestas de intención de voto en el Partido Demócrata. Analistas y gente del propio consideraron innecesario el “ataque”.

Castro intentó establecer una distinción entre su plan de atención médica y el de Biden.

“La diferencia entre lo que apoyo y lo que usted apoya, vicepresidente Biden, es que usted quiere exigirles que se suscriban. Y yo no les exigiría que lo hicieran. Serían inscritos automáticamente. Esa es una gran diferencia”, dijo Castro en el debate.

Biden respondió: “No tienen que inscribirse”. Fue entonces cuando Castro lo criticó: “Acaba de decir eso hace dos minutos… ¿Se olvida de lo que dijo hace dos minutos?”. La discusión podría considerarse un simple apunte de diferentes opiniones, pero los críticos de Biden han dicho que tiene problemas con la memoria.

¿Se arrepiente Castro de ese ataque? Parece que le ha costado políticamente más de lo que aportó a su imagen. Él afirma que no.

“Tenemos grandes desacuerdos sobre cómo debemos aplicar el seguro médico”, explicó el exsecretario, quien también fue alcalde de San Antonio, Texas, entre 2001 y 2005. “Soy un luchador, soy un luchador por la gente que necesita tener una voz y continuaré luchando en esta campaña”.

El 25 de septiembre, Castro dio a conocer su paln de vivienda que ayudaría a desamparados. / FOTO: GETTY IMAGES

El impeachment de Trump

El demócrata fue de los primeros en afirmar que el presidente Donald Trump debe enfrentar un juicio político y, eventualmente, ser destituido. Su opinión no ha cambiado, sobre todo tras revelarse la evidencia de que el republicano pidió al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky investigar al exvicepresidente Biden y a su hijo Hunter.

“El presidente ha violado nuestra democracia… y ha abusado de su poder”, acotó Castro. “La evidencia sugiere sobrecogedoramente que debe tener un juicio político… Fui el primer candidato en pedir el juicio político y la destitución del presidente”.

Los inmigrantes

Castro fue el primer candidato demócrata en presentar un plan a favor de los inmigrantes y aunque defiende que no es el único problema que atendería como mandatario, no teme en expresar que es uno de los aspectos clave de su campaña.

“Es momento de que las políticas migratorias pongan a la gente en primer plano”, expresa el candidato en su plataforma electoral. Su intención es lograr que todos los inmigrantes tengan posibilidad de lograr la naturalización, a excepción de quienes hayan cometido crímenes graves. Castro reconoce que es importante esta lucha en medio de las críticas del presidente Trump.

“Si logro ser presidente, me voy a asegurar de que cada indocumentado, cada inmigrante, no solamente los ‘dreamers’, tengan su camino hacia la naturalización, si no han cometido crímenes graves”, apuntó.

Dijo desconfiar el presidente Trump sobre su promesa de permitir a los “dreamers” quedarse en el país si la Corte Suprema elimina la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

“El presidente ha demostrado una y otra vez que no se puede confiar en él, por eso es que DACA está en discusión en la Corte Suprema”, precisó.

Castro rechaza el programa “Permanecer en México”, que obliga a los peticionarios de asilo esperar en aquel país la respuesta a una protección migratoria en EEUU.

Un camino a contracorriente

Tras conseguir donaciones de 130,000 personas y obtener un apoyo del 2 por ciento en cuatro encuestas aprobadas por la Convención Nacional Demócrata entre el 28 de junio y el 1 de octubre, Castro logró su pase al cuarto debate, que será este martes 15 de octubre a las 8:00 p.m. del Este desde la Universidad de Otterbein, Columbus, Ohio, y será transmitido por CNN y The New York Times.

Es la gran oportunidad para este aspirante latino para convencer a más votantes de las primarias que debe ser el candidato presidencial en 2020, pero el reto es complicado, considerando que en las encuestas de intención de votos está lejos de los líderes: el exvicepresidente Biden, la senadora Elizabeth Warren (D-MA) –cada vez más cercana al puntero– y el senador Bernie Sanders.

Los esfuerzos de Castro y su equipo de campaña están enfocados no solamente en el evento de este martes, sino también en el próximo debate que será transmitido por MSNBC, en colaboración con The Washington Post, el 20 de noviembre desde Georgia.

Aquellos que ya tienen casi asegurado su pase son el exvicepresidente Biden, el alcalde de Indiana, Pete Buttigieg, la senadora Warren y el senador Sanders.

Los demás deben lograr 165,000 donantes únicos, incluidos 600 repartidos en 20 estados, y alcanzar el 3 por ciento en cuatro encuestas estatales o nacionales calificadas, además de lograr un 5 por ciento en dos encuestas estatales calificadas. Castro lucha por mantenerse en la carrera.

“Nuestra confianza es que mi campaña lo logre, tenemos hasta noviembre 12, es un gran desafío para todos los candidatos”, expresó.