Recibe una sentencia de 15 años tras declararse culpable de posesión de cocaína…era leche en polvo

Al final, la historia no terminó tan mal

Un paquete de cocaína.
Un paquete de cocaína.
Foto: ERIKA SANTELICES/AFP / Getty Images

Un hombre sin hogar atravesaba un vecindario industrial en el centro de Oklahoma City el 12 de agosto cuando la policía lo vio. Pasaba de las 10 p.m. y los oficiales observaron que el desaliñado hombre sin camisa y una mochila al hombro no tenía luces traseras en su bicicleta.

Cuando intentaron detenerlo, Cody Gregg aceleró más para luego tirar la bicicleta unas cuadras adelante e intentar huir a pie. Los policías lo alcanzaron e inspeccionaron su mochila. Dentro encontraron un sospechoso polvo blanco en una lata de café, según documentos judiciales consultados por el diario The Oklahoman.

“Dentro del bolso había una gran cantidad de substancia blanca en polvo que basado en mi experiencia y mi entrenamiento creí que se trataba de cocaína”, dijo el oficial que hizo la revisión, según el diario citado. “Más tarde, el polvo blanco dentro del bolso dio resultado positivo para cocaína y era un paquete que pesaba en total 45.91 gramos de cocaína”, añadió.

Gregg fue acusado de posesión de cocaína con intención de distribución y fue enviado a la cárcel del condado de Oklahoma mientras aguardaba su juicio. Él se declaró inocente. Pero la semana pasada, tras dos meses, su arresto fue en agosto, se cansó de esperar y se declaró culpable. Fue sentenciado a 15 años en prisión.

La cárcel del condado de Oklahoma ha estado plagada de problemas durante años, como goteras, moho, sobrepoblación y una tasa de suicidios y muertes mayor a la del promedio nacional, según The Oklahoman.

El jueves pasado, sólo dos días después de recibir su prolongada sentencia, resultados de laboratorio demostraron que el polvo blanco no era cocaína, sino leche en polvo. Gregg le dijo al juez que había conseguido la leche de un dispensario de alimentos, según el diario citado.

Al día siguiente, Gregg solicitó a la corte que le permitieran retirar su declaración de culpabilidad, a la luz de la nueva evidencia. El juez de distrito Timothy R. Henderson concedió su petición y además desechó los cargos en su contra.

Gregg estaba bajo libertad condicional al momento de su arresto. Según documentos de la corte consultados por el diario The Washington Post, había sido arrestado por cargos relacionados con narcóticos al menos unas tres veces desde 2014.

El viernes salió en libertad.

El Washington Post reporta que no es la primera vez que un resultado de laboratorio equivocado termina en la convicción de una persona inocente. Las pruebas químicas que utilizan las policías alrededor de todo el país para determinar si una substancia es ilícita fallan frecuentemente.

En 2016, una investigación del diario The New York Times y la organización de periodistas sin fines de lucro ProPublica, revelaron que hay miles de personas en la cárcel por pruebas que tienen un amplio margen de error.

Una lista de los artículos que han dado un falso positivo a cocaína, recogida por el Washington Post, incluyó cosas como galletas de chocolate, el glaseado de una dona Krispy Cream y tabletas de menta. Algunos estudios citados por este diario indican que un quinto o hasta un tercio de las pruebas están erradas. Sin embargo, las policías las siguen utilizando como una herramienta cotidiana.

La historia de Gregg ilustra otro problema: muchas personas prefieren declararse culpables para no tener que esperar meses o incluso años para tener un juicio. Más de la mitad de las personas acusadas de delitos de drogas con base en una prueba de laboratorio errada se declararon culpables a la primera oportunidad, según el estudio del New York Times y ProPublica.