Las tasas también bajan para los graduados

La rebaja del precio del dinero permite la refinanciación de la deuda

Las tasas también bajan para los graduados
Las tasas de interés para refinanciar deuda estudiantil han bajado siguiendo las establecidas por la Reserva Federal./Archivo
Foto: Shutterstock

Los préstamos para estudiantes son una carga muy pesada. El total de deuda en EEUU asciende a 1.51 billones ($1.51 trillion, que es una cifra a la que hay que añadir 11 ceros tras el segundo uno) y muchos acreedores están viendo como su balance sube aunque estén pagando la devolución porque el mínimo no es suficiente para rebajar el capital y el interés.

Una manera de aliviar en cierta medida esta carga es reduciendo el peso de los intereses. La rebaja de las tasas por parte de la Reserva Federal ha abierto la puerta para las refinanciaciones de estas deudas y que sea algo más asequible su devolución.

De la misma manera que se refinancian hipotecas, se puede renegociar el acuerdo de préstamo estudiantil a una tasa más baja

Esto es lo que hay que saber de este proceso.

  • Esta operación la hacen entidades privadas lo que significa que si se refinancian préstamos federales se pierden las ventajas que tienen estos sobre los privados. Es decir, no se puede optar a una opción de pago de devolución dependiendo de los ingresos ni obtener el perdón a través del servicio público durante 10 años. Los préstamos privados no tienen esos beneficios. Quienes tienen este tipo de deuda privada no tienen nada que perder en este sentido.
  • Se puede negociar a una tasa fija (como son todos los federales) o variable. En este último caso puede ser más barata que la fija pero en la vida del préstamo los intereses pueden subir (también pueden bajar, pero muy poco más dadas las ya bajas tasas actuales).
  • Se necesita una buena puntuación de crédito porque los acreedores quieren reducir sus riesgos. A partir de 650 algunas empresas de fintech ya aceptan la demanda de refinanciación, no obstante, como siempre que se trata de materia crediticia, cuanto más elevada sea la calificación, mejores condiciones tendrán los préstamos.
  • Los bancos prefieren que quien solicita una refinanciación esté trabajando y tenga ingresos mensuales y estables.
  • Como en todos los préstamos de este tipo, la banca va analizar cuánta deuda se tiene comparada con los ingresos. Cuando la tasa es muy elevada, suelen poner problemas a la hora de otorgar un préstamo.
  • No solo se puede rebajar la tasa de interés sino que además se pueden elegir los términos del nuevo contrato de crédito en materia de plazos. Eso va a depender de la situación de cada uno. Si se tienen ingresos altos se puede intentar pagar en un plazo corto y así reducir los meses que se pagan intereses. Si, por el contrario, los ingresos son bajos o  se tienen otros gastos se puede ampliar el plazo y pagarlo con menos agobios en más tiempo, eso si, sale más caro.
  • Refinanciar no es consolidar. Esa es otra operación en la que se permite unificar todos los créditos de estudiantes federales para permitir un pago más cómodo en una sola operación. Se tiene un nuevo préstamo federal pero no se rebaja la tasa de interés ya que se usa una media de los que se tienen.

 

El estado de la deuda

Según datos de la Reserva Federal hechos públicos el martes:

  • En el último trimestre de 2019 se adeudaban $1.51 billones en préstamos estudiantiles, un incremento de $10,000 millones con respecto al trimestre anterior.
  • 11.1% de la deuda agregada estaba en mora durante más de 90 días o impagada.
  • La Fed agrega que las tasas de morosidad en préstamos de estudiantes son una aproximación que se queda muy lejos de la realidad porque la mitad de estos préstamos en periodos de gracia o aplazados por lo que no están en ciclo de pagos. Entre los que están en el ciclo de repagos la morosidad es, por tanto, aproximadamente el doble de elevada.

Lo que puede cambiar

El presidente Donald Trump ha propuesto en su nuevo presupuesto eliminar los préstamos federales subsidiados. Más aún, el actual inquilino de la Casa Blanca también ha planteado en esta planificación de las cuentas públicas acabar con el programa de servicio de la deuda a través del servicio público, algo que ha ayudado a agentes del orden público y maestros durante años.

Trump ya incluyó estas propuestas en su presupuesto del año anterior pero el Congreso lo bloqueó.