‘Vida Americana’ o de cómo los artistas pueden romper fronteras

El Museo Whitney abre exposición sobre la influencia de muralistas mexicanos en el arte estadounidense
‘Vida Americana’ o de cómo los artistas pueden romper fronteras
'Hombre, controlador del Universo' de Diego Rivera.
Foto: Jesús García / Impremedia

En una conversación sobre la importancia de la exposición ‘Vida Americana’, el director del Museo Whitney, Adam Weinberg, preguntó a las curadoras Barbara Haskell y Marcela Guerrero sobre el momento “adecuado” para el montaje. Ellas hablaron de la complejidad de conceptualizar y reunir las 200 obras en un mismo espacio, pero destacaron que estos creadores “rompieron fronteras imaginarias” entre México y Estados Unidos. Ahí está su valor: mostrar el diálogo creativo, social, político y cultural de pintores mexicanos y estadounidenses.

Haskell, quien es la impulsora de la idea original, tardó más de 15 años en lograr esa visión y mostrar cómo los mexicanos –quizá más que los franceses– influenciaron a los estadounidenses.

“Esta exhibición está realmente reescribiendo nuestra historia”, expresó la curadora que reconoció la complejidad de concretar el proyecto. “Hasta ahora fue posible”.

Guerrero se volvió una aliada perfecta en la cruzada que –tras bambalinas– requirió solicitar obras protegidas al Gobierno de México, a coleccionistas privados y a museos estadounidenses. “Fue una misión casi diplomática”, confió Guerrero.

El embajador de México en las Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente, reconoció ese esfuerzo, igual que Lucina Jiménez, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes; Jessica Serrano, de la Dirección de Educación Financiera y Fomento Cultural, e Hilda Trujillo, directora de los Museos Diego Rivera-Anahuacalli y Frida Kahlo.

Reproducción de ‘La lucha contra el terrorismo’ de Philip Guston, Ruben Kadish y Jules Langsner que está en el Museo Regional de Michoacán, México. / FOTO: JESÚS GARCÍA

¿Cómo mostrar en un museo obras de gran formato? Ese fue otro reto. El muralismo como técnica se aprecia mejor ‘in situ’, pero las reproducciones y extractos certificados ayudaron, así como videos de inmersión y, por supuesto, las pinturas que fueron “fácil” de transportar. Las comillas en la palabra fácil no son gratuitas, ya que varios originales requirieron la compañía de expertos certificados desde su embalaje, traslado en avión, hasta su colocación en el muro que le correspondía.

El eje de la muestra son los tres grandes muralistas: Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros y su influencia –de ida y vuelta– con creadores estadounidenses como Jackson Pollock, Jacob Lawrence, Henrietta Shore, Mitchell Siporin, Thomas Hart Benton, Hale Woodruff y Marion Greenwood.

Obras de la serie ‘Épica histórica americana’, de Thomas Hart Benton. / FOTO: JESÚS GARCÍA

“Los muralistas, sobre todo Rivera, muestran la historia de movimientos sociales… y eso le sorprendió a algunos artistas, como Jacob Lawrence, quien encontró en ese formato la forma de contar la historia de la comunidad negra en Estados Unidos”, precisa Guerrero.

La técnica, que encuentra su máxima expresión en gran formato, se aplica también en obras pequeñas o medianas, como lo muestran Alfredo Ramos Martínez, Tina Modotti, Frida Kahlo y Rufino Tamayo.

‘Bombardeo’, óleo sobre tabla de composición de Philip Guston. / FOTO: WHITNEY MUSEUM

Arte e historia se conjuntan en la exhibición: la Revolución mexicana, la Revolución industrial, la lucha de los obreros, la historia de la comunidad negra y la relación de clases sociales.

El espectador podrá descubrir lo que ocurría en los años 20 y 30 de los siglo pasado, cómo varios de estos artistas se interesaron mutuamente en su trabajo y cómo ese interés y sus técnicas comenzaron a plasmarse en obras.

Un video de gran formato hace un recorrido por el mercado Abelardo L. Rodriguez, el cual tiene varios murales. / FOTO: JESÚS GARCÍA

Los mexicanos en Los Ángeles y Nueva York tienen un lugar especial, como Siqueiros en la primera ciudad y Rivera en la segunda, donde pintó por encargo de Jonh D. Rockeffeller un mural, donde incluyó a Lenin. El resultado fue desastroso: Rockeffeller mandó cubrir la pintura, luego se destruyó, pero Rivera no se cruzó de brazos y la pintó nuevamente en México, incluyendo al líder soviético.

Entre pinturas hay algunas esculturas de Mardonio Magaña, un guiño sobre cómo sería un personaje sacado de un mural.

En detalle

  • Qué: “Vida Americana: Mexican Muralists Remake American Art, 1925–1945”
  • Cuándo: Del 17 de febrero al 17 de mayo
  • Dónde: Museo Whitney – 99 Gansevoort St, New York, NY 10014 (Manhattan)
  • Entrada: $25 Adultos / Gratis menores de 18 años / Visitas gratis programadas