ICE intensifica vigilancia y redadas en ciudades santuario con cientos de agentes de élite

"Operativo Palladium" es el nombre de la gran movilización contra inmigrantes
ICE intensifica vigilancia y redadas en ciudades santuario con cientos de agentes de élite
La agencia pretende enviar a unos 500 agentes de élite.
Foto: Cortesía / ICE

La oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está intensificando sus operaciones en las llamadas ciudades santuario con vigilancia las 24 horas y más presencia de agentes de élite alrededor de los hogares y los centros de trabajo de indocumentados para aumentar los arrestos y deportación de inmigrantes irregulares.

ICE tiene previsto enviar a las calles de las ciudades santuario, aquellas que rechazan colaborar en la aplicación de las leyes migratorias, de competencia federal, a cientos de agentes en las próximas semanas para reforzar sus operativos y patrullarán las calles en coches que no estarán identificados y en turnos de hasta diez consecutivos para lograr la meta, asegura este jueves The New York Times.

Destaca el diario, que, de acuerdo con un correo electrónico al que tuvo acceso, ICE solicitó que se le asignaran al menos 500 agentes de élite que normalmente realizan investigaciones a largo plazo de criminales y traficantes peligrosos para enviarlos a las ciudades santuario.

A principios de febrero, el Times publicó que la Administración del presidente Donald Trump estaba enviando agentes de élite que habitualmente trabajan en la frontera mexicana a grandes ciudades como Nueva York y Chicago, como parte de una operación secreta para arrestar indocumentados que han llamado “Operativo Palladium”.

Ese operativo desplegaría esos agentes especiales en San Francisco, Los Ángeles, Atlanta, Houston, Boston, Nueva Orleans, Detroit y Newark (New Jersey), esfuerzos que comenzaron el pasado mes y se extenderán hasta el próximo 31 de diciembre.

ICE ha criticado a Nueva York en varias ocasiones este año por haber dejado en libertad a indocumentados tras haber sido acusados por algún delito, como resultado de su política de “ciudad santuario”, pese a que la agencia había enviado a las autoridades carcelarias un pedido, sin la firma de un juez, para que les mantuvieran bajo custodia más del tiempo estipulado.

Además que la directriz es “arrestar el mayor número de indocumentados como sea posible e inundar las calles” con agentes.

Los líderes en “ciudades santuario” como Nueva York, tanto políticos como los grupos proinmigrantes, han indicado que estas iniciativas hacen que las ciudades sean menos seguras porque los indocumentados tienen miedo de denunciar un delito del que hayan sido víctimas o testigos.

En la lucha entre la Administración Trump y las “ciudades santuario”, el Departamento de Justicia de EEUU obtuvo la pasada semana una importante victoria cuando un juez determinó que podían cortar fondos de un programa federal destinado a agencias del orden a las ciudades que no cooperaran con ICE.

El rotativo señala además, que según funcionarios de inmigración, la vigilancia de estos inmigrantes se ha convertido en una importante herramienta porque otros métodos, como tocar las puertas, se han vuelto inefectivos.

Muchos grupos proinmigrantes y de derechos civiles han orientado a los indocumentados sobre sus derechos ante las redadas de Inmigración, entre ellos su derecho a no abrir la puerta si los agentes no tienen una orden judicial y de ser posible, documentar lo que ocurra.

Se destacó que el pasado martes, en El Bronx, un residente local tomó una foto a través de la mirilla de un oficial de ICE con uniforme militar que portaba un rifle de asalto frente a la puerta de un apartamento.

El rotativo recordó además que en un reciente operativo de ICE en Nueva York uno de agentes disparó en la cara a un mexicano que visitaba a su madre en el distrito de Brooklyn, que ha tenido que ser sometido a varias cirugías.

Igualmente destaca, citando a un agente vinculado con Operación Palldium, que se intensificarán las acciones de ICE en varias ciudades simultáneamente para evitar una cobertura intensa por parte de los medios de comunicación que pueda causar que los inmigrantes que buscan para su deportación se escondan en sus hogares durante días o semanas.