El reto de poner freno a la violencia de género y los feminicidios en Nueva York

Este fin de semana se celebra el Día Internacional de la Mujer, y los constantes casos de latinas asesinadas o atacadas por sus parejas en la Gran Manzana, se han vuelto pan de cada día
El reto de poner freno a la violencia de género y los feminicidios en Nueva York
Carmen Iris Santiago víctima mortal de la violencia de su pareja ha sido un impulso para concientizar acerca de la violencia en NYC.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Hace menos de tres semanas los neoyorquinos quedaron conmocionados tras enterarse del brutal ataque del que fue víctima la joven Lizbeth Acosta Ramírez, de tan solo 20 años. Su exnovio Héctor de la Cruz, señalado de haberle propinado innumerables machetazos, la habría atacado porque desde diciembre pasado la dominicana había decidido abandonarlo, tras constantes abusos y agresiones.

El año pasado Carmen Iris Santiago, también de origen dominicano, fue asesinada a sangre fría en el salón de belleza de Jackson Heights donde trabajaba, a manos de su esposo, quien le propinó varias puñaladas. Igual suerte corrieron la puertorriqueña Luz Pérez, encontrada sin vida en octubre pasado en su departamento de El Bronx tras poner una orden de restricción contra su antigua pareja, y la costarricense Noelia Fernández, de 58 años, asesinada por su esposo quien la arrolló con su automóvil y la remató a machetazos, en la Avenida Ellsworth, también en El Bronx.

Casos como estos se han ido convirtiendo en pan de cada día en la ciudad de Nueva York. Reportes de la policía muestran casi medio centenar de mujeres muertas por sus parejas cada año y al menos unas 230,000 llamadas por hechos de violencia doméstica en ese mismo período. En promedio una mujer latina está siendo asesinada por su pareja cada mes. La situación es alarmante.

Y justo este fin de semana, cuando el mundo celebra el Día Internacional de la Mujer, la Ciudad, las autoridades, las organizaciones comunitarias, líderes políticos y mujeres de a pie coinciden en que urgen mayores acciones desde diferentes estamentos para que la violencia de género cese en la Gran Manzana.

“El problema no es solo que estén pasando más casos sino que la violencia contra las mujeres y los maltratos al interior de los hogares son como ese otro miembro de la familia del que nadie quiere hablar. Este tipo de violencia pasa en todas partes, sin importar el ingreso, la religión o la edad, y el gran problema con el que más tenemos que luchar es con el machismo, que sigue vivo y pujante en nuestra comunidad”, aseguró la asambleísta Catalina Cruz, una de las voces líderes de Queens, quien destacó la necesidad de que los gobiernos inviertan más dinero en programas que trabajen en promover la igualdad, la salud mental y la unidad familiar.

Sin pretender justificar en lo más mínimo los actos de violencia contra la mujer, la colombiana destacó que la tensión promovida desde el gobierno federal hacia las comunidades inmigrantes, ha sido otro elemento que ha empeorado la situación.

Catalina Cruz, asambleísta estatal por el Distrito 39 de Nueva York.

“Cuando tenemos ataques hacia nuestra comunidad, el nivel de estrés es tanto, que muchas personas lo sacan a golpes contra sus parejas, y por eso debemos incrementar nuestras fuerzas para combatir esa epidemia”, agregó la política de Corona, al tiempo que hizo un llamado a las víctimas a que denuncien y corten los ciclos de abuso, antes de que sea demasiado tarde y sus nombres queden solamente como una estadística más en las largas listas de feminicidios.

“Yo crecí y viví en un hogar donde se dio la violencia doméstica y logramos salir de ese círculo. Sé que no es un asunto fácil y que requiere de mucha valentía, y por eso le digo a las mujeres que este Día Internacional de la Mujer debe servir como inspiración para que no se den por vencidas, que entiendan que se merecen a alguien que las trate con respeto y valor y que si están siendo violentadas denuncien, porque están poniendo en peligro sus vidas y las de sus hijos y puede terminar en muerte”, agregó Cruz.

La asambleísta explicó que en la actual sesión legislativa en Albany, a fin de intentar poner freno a la violencia contra la mujer, se están impulsando tres iniciativas que incluyen un proyecto de monitoreo electrónico de agresores, la extensión del tiempo a las victimas para que hablen y denuncien y puedan interponer acciones legales y una propuestas de asignación de nuevos recursos económicos a organizaciones comunitarias que trabajan con mujeres para educar sobre el tema.

Helen Rosenthal, presidenta del Comité de Asunto de la Mujer y Equidad de Género del Concejo Municipal también coincidió en la urgencia de no bajar la guardia en campañas que lleguen a los hogares y puedan hacer eco en las mujeres para evitar tomar acciones demasiado tarde.

“La violencia de género es un problema real y muy doloroso que no respeta comunidades, pero es muy importante que nuestras mujeres sepan que estamos con ellas y que hay recursos disponibles y maneras de pedir ayuda para que no pasen por esa situación solas”, aseguró la concejal, destacando que hace falta que entre las comunidades inmigrantes se haga un acercamiento mayor en su propio idioma.

Drreamer Yatziry Tovar durante el anuncio de la manifestacion de May Day./Mariela Lombard
Dreamer Yatziri Tovar durante el anuncio de la manifestación de May Day.

Además de los feminicidios y los actos de violencia doméstica que a diario sufren cientos de mujeres neoyorquinas, otro de los atropellos que enfrentan es la violencia sexual, por lo que la Ciudad sigue haciendo un llamado a las víctimas a que busquen ayuda, a través de cualquiera de los Centros de Justicia Familiar, impulsados por la Administración De Blasio. Cifras señalan que en promedio cada mes se registran casi 150 violaciones, es decir 5 diarias.

“Si bien la violencia sexual continúa afectando a muchos neoyorquinos, buscar ayuda puede ser un desafío debido a la vergüenza, el estigma y otras barreras que enfrentan los sobrevivientes. Queremos que los sobrevivientes sepan que no estás solas: te escuchamos, te creemos y te alentamos a dar un paso adelante. Estamos aquí para ayudar, independientemente de tu identidad de género, orientación sexual, estatus migratorio o estatus socioeconómico”, aseguró Cecile Noel, comisionada de la Oficina para poner fin a la violencia doméstica y la violencia de género (ENDGBV). “Las sobrevivientes pueden ingresar a cualquiera de nuestros cinco Centros de Justicia Familiar, ubicados en cada condado, para recibir servicios gratuitos y confidenciales, que incluyen planificación inmediata de seguridad, asistencia para refugios y otros recursos. Las sobrevivientes pueden llamar a la línea directa de violencia doméstica de Nueva York al (1-800)-621-HOPE para conectarse a los recursos las 24 horas del día, los siete días de la semana, o visitar la página nyc.gov/NYCHOPE para encontrar un Centro de justicia familiar y otros recursos de la comunidad local”.

Carmen Beltre

Carmen Beltre, de la organización Violence Intervention Program, asegura que otro de los problemas que enfrentan las mujeres víctima de violencia intrafamiliar es la falta de recursos en las organizaciones para que les puedan tender la mano en situaciones legales.

“El servicio legal para las mujeres es fundamental en todo ese proceso de alivio, entre ellas el área migratoria y poder sentir que tienen apoyo en servicios legales cuando están peleando por una custodia, o pidiendo una orden de restricción que les da más protecciones”, aseguró la activista. “Lastimosamente ese es un vacío que existe todavía, a pesar del enorme trabajo que las organizaciones hacemos, por lo que sería muy importante que a las mujeres no las abandonemos en ese sentido que muchas veces es una herramienta fundamental para alejar a los agresores de sus vidas”.

Yatziri Tovar, de la organización Make the Road, que trabaja activamente con la comunidad inmigrante, manifestó la urgencia de que no haya más mujeres muertas ni atacadas por su género, y destacó a otra población que sigue estando a la cabeza de los ataques.

“Es horrible que los crímenes de género estén ocurriendo en todo el mundo. Debemos poner fin a esta horrible epidemia, debemos continuar defendiéndonos y protegiéndonos, incluyendo a las mujeres inmigrantes, las mujeres de color y nuestras hermanas trans, que a menudo son las más vulnerables a estos actos de violencia”, dijo la activista. “Nadie debería tener miedo de caminar a casa por la noche o preocuparse por cómo la forma en que se visten podría convertirlas en un objetivo”.

En las calles la preocupación por la suerte de la mujeres también en evidente, y mientras la violencia de género parecen no dar tregua, madres de familia como Fanny Mejía, quien vive en la Gran Manzana hace más de 22 años, afirma que el reto principal no es solo ayudar a las víctimas y educarlas sobre las maneras de salir de ciclos violentos sino educar a los varones.

La próxima semana se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

“La violencia doméstica no es un problema que empezó ayer. Es algo que aunque de vergüenza decirlo, parece que lo lleváramos en el ADN los latinos, porque por años hemos visto como los papás han usado la fuerza y la violencia y parece que se fue normalizando y a uno como mujer le decían que tenía que aguantar, incluso eso me decían a mí los pastores en la iglesia a la que iba en Cali cuando viví años terribles de maltratos”, confesó la colombiana de 57 años. “Pero por fortuna un día entendí que como mujer no tenía por qué aguantar eso, pero también sé que la clave para acabar con esa plaga es agarrar a los niños desde chiquitos y educarlos contra ese tipo de comportamientos, porque si les enseñamos desde niños el valor del respeto a la mujer, ellos no van a repetir patrones abusivos”, dijo la madre, quien desde que se mudó a Nueva York cortó con su marido maltratador.

Consuelo Miranda, originaria de Puebla, también reconoció que el abuso de los hombres es un elemento común entre muchas familias latinas y como víctima de violencia, hizo un llamado a las mujeres para que no justifiquen los maltratos.

“Uno suele decir cosas como: ‘él va a cambiar’, ‘seguramente está estresado’ y ‘tal vez es mi culpa porque yo lo hice enojar’, pero luego uno entiende que son puras excusas que repetimos para no dejarlos. El problema es que a veces o puede terminar una muerta o haciéndole algo a ellos y resultando en una cárcel, entonces es mejor cortar a tiempo”, dijo la madre mexicana.

Violencia contra la mujer en cifras

  • 50 casos de mujeres mueren en promedio por año en actos de violencia doméstica
  • 1 mujer latina en promedio muere a manos de su pareja cada mes en Nueva York
  • 150 violaciones sexuales contra mujeres se registran en promedio cada mes, es decir 5 diarias
  • 230,000 incidentes con violencia doméstica atiende NYPD anualmente
  • 400 oficinas de prevención contra la violencia doméstica hay en los 5 condados de la Gran Manzana.
  • 1 de cada 5 homicidios y 2 de cada 5 delitos graves denunciados están relacionados con la violencia doméstica
  • 75% de los homicidas acusados por violencia doméstica en NYC no han tenido antecedentes policiales.

Dónde pedir ayuda

  • Visite o llame a cualquiera de los cinco centros de justicia familiar de Nueva York, ubicados en Queens, Staten Island, Brooklyn
  • (1-800)-621-HOPE
  • Consulte en línea el sitio web NYCHOPE y allí obtendrá los datos del centro de justicia familiar más cerca de su residencia y una serie de recursos que le permitirán obtener ayuda sin importar su edad, estatus migratorio, orientación sexual, identidad de género, ingresos e idioma.
  • Llame al 1-800-621-4673 (HOPE) las 24 horas del día, los 7 días a la semana. Para más información de este programa consulta: safehorizon.org/CVAP
  • Puede acudir personalmente a cualquier de los destacamentos de NYPD en los 5 condados en donde además cuenta con una guía de acciones de orientación acerca de violencia doméstica.