Vivir separados y mantenernos juntos: La comisionada de Salud de NYC sobre cómo enfrentar el coronavirus

Una pareja, llevando mascarillas, camina por el Central Park.
Una pareja, llevando mascarillas, camina por el Central Park.
Foto: Peter Foley / EFE

Como ciudad, hemos pasado por otras crisis antes. En esos momentos, nos apoyamos y nos sostuvimos los unos a los otros.

La pandemia de COVID-19 no se parece a nada que hayamos visto en la ciudad de Nueva York. En cuestión de días, Broadway se oscureció y las instituciones emblemáticas cerraron, las bodas se suspendieron y las fiestas de cumpleaños se cancelaron. Mucha gente oye hablar de amigos o seres queridos que pueden tener síntomas o que han dado positivo en la prueba de coronavirus. En los próximos días o semanas, la gente también podría perder a sus seres queridos.

Es comprensible que los neoyorquinos se sientan ansiosos y aislados, ya que la situación con COVID-19 se ha convertido en una emergencia nacional. El costo emocional de estas circunstancias es grande y durante esta crisis es importante mantener fuertes nuestros lazos emocionales y espirituales.

Sin embargo, mi mensaje es que todos se mantengan separados tanto como sea posible. Este cambio de comportamiento es imperativo para reducir la propagación de COVID-19 y su daño potencial a los neoyorquinos.

Desde el comienzo del brote, la ciudad ha cambiado sus directrices basándose en lo que estábamos viendo localmente y analizando globalmente. La mayoría de la gente puede y se recuperará de COVID-19 por su cuenta. En este momento, es muy importante que reservemos los departamentos de emergencia y los consultorios médicos para los pacientes que más lo necesitan.

Si empieza a sentirse enfermo, quédese en casa y trate de distanciarse de su familia o compañeros de cuarto. Quédese en casa por lo menos siete días después de que hayan comenzado los síntomas y durante tres días después de que la fiebre haya cesado sin medicamentos antifebriles y la tos o el dolor de garganta hayan mejorado.

En el caso de las pocas personas que no mejoran y tienen síntomas más graves, como dificultad para respirar y fiebre alta, póngase primero en contacto con su proveedor de atención de la salud por teléfono, por mensaje de texto, por telemedicina o a través de un portal para pacientes, en lugar de acudir al médico en persona. Usted y su proveedor de atención de salud decidirán si necesita acudir a la atención médica. Si necesita ayuda para encontrar un proveedor, llame al 311. No acuda a departamento de emergencias a menos que sea urgente e inmediato.

Sea inteligente y reduzca el riesgo de contraer COVID-19. Como hemos dicho desde el principio, la higiene de las manos es la clave. Siga lavándose las manos con frecuencia y cubriéndose la boca con la manga si tose y estornuda, e intente tocarse menos la cara.

Como en otras jurisdicciones a lo largo de los Estados Unidos, estamos pidiendo a la gente que trabaje a distancia, que cambie a clases virtuales para la escuela, que deje de reunirse en grandes grupos.

Pero como médico de la ciudad, me preocupa la salud física y mental de los neoyorquinos. Recuerde, aunque estemos separados, estamos juntos en esto.

Encuentre nuevas formas de mantener las interacciones sociales que no impliquen estar físicamente presente. Contacte diariamente con sus seres queridos, especialmente con los ancianos, utilizando FaceTime, WhatsApp o Zoom. Mire si su estudio de yoga local ofrece clases virtuales o meditación guiada. El Guggenheim, Whitney y el MoMA están realizando visitas virtuales a las galerías. Las actuaciones de Broadway, las óperas y los conciertos orquestales se están retransmitiendo en línea de forma gratuita.

Ahora es el momento de ser creativos en la manera en que pasamos nuestro tiempo libre.

A medida que todos cambiamos nuestro comportamiento frente a la epidemia de COVID-19, nuestros vecinos, nuestros negocios, nuestras comunidades de fe y cultura continuarán siendo pilares de apoyo. Necesitamos que ese apoyo esté presente mientras limitamos las interacciones sociales. Debemos cambiar la forma en que nos socializamos, trabajamos, aprendemos y rezamos.

Nuestro mensaje a los neoyorquinos es que se queden en casa tanto como sea posible, pero asegúrense de encontrar maneras de mantener sus relaciones.

Cada día trae nuevos acontecimientos, pero algunas cosas nunca cambiarán. Los neoyorquinos siempre están ahí para los demás.

-La Dra. Oxiris Barbot es la comisionada de Salud de la Ciudad de Nueva York.

Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el New York Daily News el 19 de marzo de 2020.