Sacerdote de Detroit se vuelve viral por bendecir a los fieles con una pistola de agua

Las fotos se volvieron virales en las redes y hubo quienes crearon divertidos memes

Sacerdote de Detroit se vuelve viral por bendecir a los fieles con una pistola de agua
El párroco quería que los niños tuvieran una Pascua divertida.
Foto: Shutterstock

Desde que inició la cuarentena por el coronavirus en diferentes partes del mundo, muchas actividades cotidianas han tenido que suspenderse, incluidas las religiosas, por lo que los sacerdotes y líderes de todo tipos de culto han tenido que ingeniárselas para seguir en contacto con sus feligreses.

Recientemente, en redes sociales ha llamado mucho la atención un sacerdote de Detroit llamado Tim Pelc, quien tuvo una manera muy ingeniosa ahora en la semana de Pascua para bendecir las canastas típicas de esta festividad, siempre manteniendo el distanciamiento social recomendado.

Literal, como si se encontraran en un drive-thru, el sacerdote Pelc bendijo los cestos a las afueras de la parroquia de San Ambrosio con ayuda de una pistola de agua.

Uno de los feligreses de la parroquia llamado Larry Peplin fue quien llevó a cabo estas fotos, las cuales fueron compartidas en la página de Facebook de la iglesia.

Lo más curioso es que semanas después de este hecho, las imágenes se volvieron virales en Twitter, ya que algunos usuarios tomaron una de las fotos y con ella hicieron divertidos memes.

Lo único que quería era alegrar a los niños

El padre Pelc, de 70 años, originalmente quería hacer algo especial para que los niños de su parroquia pudieran celebrar la Pascua, a pesar de lo que actualmente se está viviendo. Así que se le ocurrió darles la bendición de una forma divertida y segura.

El religioso, quien ha estado en esta parroquia durante 40 años, siempre se ha distinguido por tener una “mente creativa”, lo cual fascina a su congregación.

 

“No solo es seguro, es divertido. Me proporcionó todas las cosas de protección personal que necesitaba. El sol había salido, tuvimos una buena participación. Era una forma de continuar una antigua costumbre, y la gente parecía disfrutarla”, indicó Pelc a un medio local.