El Gobierno elimina una protección federal crucial ante créditos abusivos

Quienes conceden préstamos del día de pago ya no deberán verificar si el cliente puede devolverlo

El Gobierno elimina una protección federal crucial ante créditos abusivos
Los clientes de créditos del día de pago, o payday loans, suelen terminar en una espiral de deuda.
Foto: Shutterstock
Guia de Regalos

La Oficina de Protección Financiera (CFPB, en sus siglas en inglés) ha eliminado una de las protecciones básicas para consumidores que se estableció en 2017 y que es clave para evitar los créditos abusivos.

Lo que ahora el CFPB no exigirá es que los prestamistas verifiquen que los acreedores pueden devolver el préstamo antes de que este se efectúe.

Es un cambio que llega en un momento en el que el coronavirus ya ha puesto entre la espada y la pared a muchas personas de bajos recursos que ven en estos préstamos una posible salida a sus problemas más inmediatos. Estos créditos suelen generar una espiral de deuda de difícil recuperación porque cuando no se pueden devolver, como suele ser en muchos casos, se encarecen con los altos costos de sus tasas y obligan a tomar más dinero prestado para ir pagándolos.

El proceso de verificación de devolución es normal en la banca tradicional y créditos de altas cantidades. No se otorga un crédito de consumo o hipoteca sin que el acreedor se cerciore de los ingresos y las deudas con respecto a los ingresos que tienen los acreedores para asegurarse de que la deuda se puede asumir.

No obstante, para las pequeñas cantidades que hacen los prestamistas del día de pago (payday loan), los que se hacen usando como aval el título de un carro o los que suben los intereses cuando se acerca el vencimiento, esta verificación deja de ser obligatoria según ha decidido la Oficina que está dirigida por Kathy Kraninger, nombrada para el cargo por Donald Trump.

Es más, esta oficina elimina también la calificación de que esta práctica es abusiva.

“La Oficina determina que la no consideración por el prestamista de la capacidad de devolver el dinero por parte del acreedor no le da una ventaja no razonable sobre la vulnerabilidad del consumidor”, se lee en la documentación que se dio a conocer el martes.

Los préstamos de día de pago pueden llegar a tener tasas de interés de 400% o más, dependiendo del estado.

Hay estados además del Distrito de Columbia en los que estas tasas tienen un límite. En el caso de Nueva York, donde hay unas protecciones muy reforzadas, más del 25% es una tasa considerada abusiva por ley por lo que estos préstamos están en efecto prohibidos aunque aún hay quienes acuden a prestamistas fuera del estado. En el caso de California, recientemente se considera abusivo todo lo que esté por encima del 36% en créditos entre $2,500 y $10,000.

Los lugares donde se ofrecen este tipo de préstamos están localizados normalmente en comunidades donde hay población que carece de acceso a la banca tradicional, no tiene crédito como para usar una tarjeta y solucionar con ello una emergencia y suelen acoger a población latina y negra.

Según el Centro For Responsible Lending (CRL), los latinos suelen usar este tipo de préstamos del día de pago más que el resto de la población. Estos créditos tienen que devolverse cuando se recibe el cheque del salario. Son de bajas cantidades, plazos cortos e intereses elevados.

La directora de Campañas Federales de CRL, Graciela Aponte-Díaz, explicaba con apenas una palabra su sentimiento ante este cambio en el reglamento, “terrible”.

Aponte-Díaz explicaba que, al menos, la Administración ha dejado intacta una de las protecciones, que es evitar que estos prestamistas puedan acceder tres veces a la cuenta del acreedor. Pueden hacerlo dos veces pero en la tercera necesitan el permiso del acreedor.

No obstante, Aponte-Díaz explicaba que esta decisión llega en un momento muy delicado en el que muchas familias están en una situación muy tensa financieramente debido a las consecuencias del coronavirus y eso las hace más vulnerables económicamente. “Es muy decepcionante que la Administración elija enfocarse en esto en vez de buscar soluciones a problemas relacionados con la situación actual como los reportes negativos de crédito”.

Desde el CRL y otras organizaciones se ha llamado levantado en ocasiones la voz de alarma ante la posición de la Administración de no poner demasiadas barreras a este tipo de créditos que generan un ciclo de deuda difícil de parar para la  personas vulnerables. De hecho, Aponte-Díaz explicaba que esperan que los reguladores permitan pronto el llamado esquema  “rent-a-bank” con el que residentes en un estado que tenga muy regulado a los prestamistas del día de pago puedan acceder a estos préstamos en otros estados.

Ayer, desde esta organización se resaltaba que aquellos que están en una situación económica más precaria “son los que sentirán más fuertemente el golpe causado por la CFPB y su decisión de rescindir el reglamento sobre los préstamos de día de pago.

Las investigaciones de la CFPB muestran que cuatro de cada cinco personas que acceden a préstamos de día de pago vuelven a sacar otro préstamo en cuestión de dos semanas porque no pueden pagar el préstamo inicial.

“Un préstamo de día de pago hace que una persona sea más propensa a perder su cuenta bancaria, acumular cargos por sobregiro y declararse en bancarrota. Una de cada cinco personas que obtiene un préstamo sobre el título de su auto tiene su vehículo incautado”, recuerdan desde el CRL.

Aponte-Díaz, dice que el recurso que queda es que el Congreso apruebe una ley que impida que las tasas de interés estén por encima del 36%. Es un porcentaje ya muy elevado considerando además que el precio del dinero en el mercado interbancario, tal y como lo ha dejado la Reserva Federal, ronda el 0%.

Alerta ante estos préstamos

Antes de solicitar un préstamo predatorio como los que ofrecen los prestamistas del día de pago o los que piden el título del carro hay que negociar los pagos de los ‘billes’ con la empresa de la luz, el casero, etcétera. “Estos créditos son lo peor”, explica Graciela Aponte-Díaz.

Esta experta pide estar alerta ante los créditos predatorios. Lo primero que el cliente tiene que saber es que nadie le va a dar dinero rápido y barato por más agresiva que sean las campañas de marketing para convencerle de lo contrario.

En caso de que se opte por este crédito pide que se tengan copias de todos los documentos del préstamo y se sepa cuál es el APR o tasa de crédito anualizada, es decir, que se tenga por escrito cuánto se va a pagar en intereses. Si es más del 36% en préstamos de $1,000 a $2,000, entonces el crédito va a resultar muy caro y abusivo. Si en cantidades menores a los $1,000 le cobran más del 25%, también se puede categorizar de abusivo.