Rastreo de personas por COVID-19 podría ayudar a ICE contra inmigrantes indocumentados

Temen que datos personales sean compartidos a 'La Migra'
Rastreo de personas por COVID-19 podría ayudar a ICE contra inmigrantes indocumentados
Preparan ley en Nueva York para proteger datos de rastreo de coronavirus.
Foto: John Moore / Getty Images

El senador estatal Gustavo Rivera y el asambleísta estatal Richard Gottfried presentaron una propuesta en Nueva York para evitar que los sistemas de rastreo de coronavirus sea utilizado por autoridades para afectar la privacidad y a los inmigrantes.

Un reporte del portal Gothamist señala que si bien los expertos en salud pública dicen que el rastreo de contactos sigue siendo una parte vital del control del coronavirus, los defensores de la privacidad y los derechos de inmigración están planteando preocupaciones serias sobre los riesgos.

Apuntan que, al estar en control de autoridades, la información podría ser utilizada por Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para ubicar a indocumentados, muchos de los cuales son hispanos, uno de los grupos más afectados por la pandemia.

Ambos representantes presiden los respectivos comités de Salud de sus cámaras y presentaron un proyecto de ley para proteger los datos recopilados por los rastreadores de contactos, para hacerlos inaccesibles a procedimientos judiciales.

Cabe recordar que ICE logra a través de órdenes judiciales el acceso a distintas bases de datos o a realizar operativos en ciertos espacios restringidos, incluidas las cortes.

Los representantes recuerdan que los rastreadores de coronavirus obtienen demasiada información privada de las personas, incluidas sus viviendas y los lugares que acostumbran, así como su trabajo.

El senador Rivera dijo que los inmigrantes deberían poder participar en los programas de rastreo, a fin de evitar contagios o ubicar a posibles personas enfermas, pero sin poner en riesgo su privacidad y sus seguridad o estancia en el país.

La propuesta toma un principio aplicado en la lucha contra el VIH, que impide la divulgación de información sobre las pruebas de seropositividad.

Este mes podría aprobarse la norma y sería la primera en su tipo.