‘Knock-knock’, ‘knock-knock’… ¡abra la puerta que es el Censo!

Este jueves inician las visitas domiciliarias de encuestadores y en NYC se intensifican los esfuerzos para que todos sean contados

Los voluntarios que irán a los hogares son residentes de los mismos vecindarios en donde tocarán las puertas y que hablan el mismo idioma que sus vecinos.
Los voluntarios que irán a los hogares son residentes de los mismos vecindarios en donde tocarán las puertas y que hablan el mismo idioma que sus vecinos.
Foto: NYC Mayoral Office

La Ciudad de Nueva York tiene un objetivo muy claro: que ningún neoyorquino quede sin ser contado en el Censo 2020 que se realiza actualmente.

Y para lograr esa meta, este jueves comenzaron a realizarse las visitas domiciliarias de los encuestadores que tocarán puerta en puerta en los hogares de los cinco condados, que todavía no hayan contestado el cuestionario en internet, por correo postal o telefónicamente.

“En la nueva fase que inicia hoy del Censo 2020, vamos a ir puerta por puerta, a esos hogares que no han respondido. Aquí en la ciudad de Nueva York el porcentaje de los ya han contestado el cuestionario es de 54.8 por ciento, lo que significa que aproximadamente el 40 por ciento de los hogares de la ciudad recibirán un Knock-knock en sus puertas”, dijo Amit Bagga, subdirector del NYC Census.

Bagga explicó que este año, a diferencia de hace una década, los voluntarios que irán a los hogares son residentes de los mismos vecindarios en donde tocarán las puertas, y que hablan el mismo idioma que sus vecinos. “Recuerde que el cuestionario son solo 10 preguntas, dura 10 minutos contestarlo y todas las respuestas son estrictamente confidenciales”, insistió.

El funcionario fue categórico en un punto: “No hay en lo absoluto ninguna pregunta sobre el estatus migratorio, la ciudadanía, récord criminal, salario o información del Seguro Social”.

Pero el lograr que todos los neoyorquinos sean contados en el Censo no es una tarea fácil. Además del porcentaje de personas que no participa simplemente por apatía, ahora se le suman dos factores que pueden tener un impacto negativo en los inmigrantes: por un lado el miedo que todavía existe entre los indocumentados tras los intentos de la Administración Trump de agregar una pregunta sobre la ciudadanía, lo que ya se descartó, y por el otro lado, el reciente memorándum firmado por el Presidente en el que ordenó al Departamento de Comercio excluir a los ‘sin papeles’ del conteo.

Y si estas tácticas intimidatorias fueran poco, el pasado lunes, el secretario de Comercio Wilbur Ross anunció que el trabajo de campo para recolectar datos terminará un mes antes. Ahora será el 30 de septiembre, en vez del 31 de octubre como estaba previsto originalmente.

Es por esto que las autoridades de la Gran Manzana, el hogar de la segunda comunidad inmigrante más grande del país, volvieron a insistir este jueves que redoblarán los esfuerzos para hacerle frente a todos los intentos de la Administración Trump por desalentar la participación de las minorías.

“Es crucial que participen y por eso le pedimos a cada uno de los neoyorquinos que llene el cuestionario, y si conoce a alguien que no lo ha hecho todavía, familias, amigos, es importante que le digan que lo haga”, insistió el alcalde Bill de Blasio, agregando que está “garantizado en la Constitución la importancia de que todos los ciudadanos sean contados”.

El mandatario criticó los continuos esfuerzos para evitar que todos participen, indicando que la Ciudad de Nueva York luchará contra el más reciente esfuerzo de Trump de terminar el Censo un mes antes. “Explícitamente él está buscando que no se cuenten a las personas de color, las minorías como inmigrantes, y esa decisión la vamos a pelear con fuerza”.

De Blasio aseguró que la mejor arma para ganar esa batalla es lograr que en los próximos dos meses se dupliquen los esfuerzos para maximizar el conteo en cada rincón de los cinco condados, pero principalmente en los vecindarios de las minorías.

¿Por qué desalentar a los inmigrantes?

Organizaciones pro inmigrantes, activistas y funcionarios electos insisten que la respuesta es muy sencilla: por lo general las minorías están más inclinadas a votar por el Partido Demócrata, y por ello, el lograr que menos miembros de estas comunidades sean contados provocará que los estados y las ciudades con gobernadores y alcaldes de ese partido reciban menos fondos del presupuesto federal, así como menos representantes en el Congreso, lo que favorecería al Partido Republicano.

Y las estadísticas que maneja el NYC Census demuestran que precisamente ese 40% que todavía no ha se contado en la Gran Manzana, son en su mayoría personas de las comunidades de color y de inmigrantes.

“La ciudad de Nueva York actualmente registra poca participación y si esto no aumenta, vamos a perder la mitad del dinero y el poder en representación que los neoyorquinos merecen”, advirtió Bagga. “Necesitamos tener un 100 por ciento participación, no menos que eso, porque tenemos dos escaños en el Congreso que están potencialmente en peligro”.

Todavía hay tiempo de contestar online:

  • Si no quiere la visita de un encuestador en su hogar, conteste en internet visitando la página: my2020census.gov
  • Para ser voluntario:

    • Si desea ayudar al conteo en NYC, haciendo llamadas o tocando puertas, puede registrarse en la página: nyc.gov/censuscalls