Pérdida de cabello por el Covid-19, más casos

Se está observando que la pérdida de cabello es común en algunos pacientes que enfermaron de Covid-19
Pérdida de cabello por el Covid-19, más casos
Foto: Shutterstock

Una joven canadiense afirma que su cabello comenzó a caerse semanas después de recuperarse del COVID-19.

Aproximadamente tres meses después de que se enfermó por primera vez con COVID-19, el prometido de Heather Colton comenzó a notar que su prometida perdía su preciosa melena oscura. El cabello era espeso y grueso, pero comenzó a caer y encontraban mechones por toda la casa.

Cada vez que lo cepillaba, caían aún más.

“Me pasaba los dedos por el cabello y sacaba un montón de mechones”, dijo la joven de 26 años. “Me preocupaba terminar calva”, relató a Orangeville News.

La trabajadora de un restaurante de comida rápida de Belleville, Canadá, no es la única que experimenta este extraño síntoma después de recuperarse de la enfermedad. Esto, llamado efluvio telógeno, a menudo ocurre después de una enfermedad o trauma importante. Y es solo una señal más, dicen los médicos, de que el extraño nuevo virus puede afectar el cuerpo más allá de los pulmones e, incluso en los jóvenes, desencadenar impactos devastadores que duran más de 14 días.

El Dr. Jeff Donovan, presidente de la Canadian Hair Loss Foundation, explicó que ha visto un “tremendo aumento” en la cantidad de personas que ingresan a su clínica quejándose de la pérdida de cabello.

La mayoría del cabello se encuentra en la fase de crecimiento o anágena, pero un factor de estrés importante, como el COVID, puede derivar a la fase telógena o de reposo, ya que el cuerpo conserva la energía para órganos vitales como los pulmones y el corazón.

La pérdida de cabello se nota alrededor de 9 ó  11 semanas después de la infección, aclaró Donovan.

Hace más de cien años, durante la última gran pandemia, los supervivientes de la gripe española también notaron pérdida de cabello.

Un estudio reciente de la Dra. Natalie Lambert, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, que encuestó a pacientes sobre los síntomas del virus, encontró que la pérdida de cabello era común.

Muchos pacientes, llamados vectores de contagio de larga distancia, también luchan con otros síntomas más debilitantes, pero dicen que la pérdida de cabello es solo una cosa más con la que lidiar.

Nada Forbes, de 37 años, se enfermó por primera vez a mediados de marzo, después de un viaje para ver a su familia en Egipto, y desde entonces ha estado notando la pérdida de cabello.

“Mi cabello se ha estado cayendo desde hace tres meses. Es muy impactante ver cómo se cae a puñados. Además de todo los demás problemas relacionados con el virus, ahora mi cabello está débil”, dijo.

La mujer encontró consuelo en un grupo de Facebook llamado COVID Long Haulers Support Group Canada, y quiere que la gente sepa que la pérdida de cabello, al igual que sus otros síntomas, es solo una forma más en la que el COVID muestra que es mucho más que un resfriado o gripe.

“Afecta a cada cosa en el cuerpo. No solo se centra en un tipo de enfermedad respiratoria”, dijo.

Lenore Alexander estuvo “deprimido durante seis semanas” debido al COVID, por sufrir la enfermedad. El hombre de 61 años todavía está luchando contra la fatiga, y hace unas semanas comenzó a notar la pérdida de cabello.

“Mi pelo siempre ha sido grueso como la cola de un caballo”, dijo al medio mencionado. Ahora ya no lo siente así.

Al igual que estos pacientes, se están observando más casos.