El empleo se recupera lenta y desigualmente en los estados

Nueva York es junto con California y Nueva Jersey, donde más trabajos se crea pero su tasa de desocupación es la segunda más alta del país

El empleo se recupera lenta y desigualmente en los estados
La prestación federal por desempleo acabó hace casi una semana.
Foto: JUSTIN LANE / EFE

La recuperación de la pandemia en el mercado de trabajo va a ser larga y está siendo muy desigual en EEUU. En su conjunto la tasa de desempleo se ha rebajado y se avanza en una crisis solo comparable en este sentido a la de la Gran Depresión de hace 90 años, pero por estados las cifras arrojan una lectura muy complicada y a la vez parcial porque, por ejemplo, no recogen la situación de los trabajadores de la economía en la sombra.

El desempleo mejoró en julio en 30 estados, se mantuvo estable en 11 aunque se elevó en nueve de ellos.

Más de 28 millones de personas dependen del seguro de desempleo que desde julio ha perdido el plus federal de los $600 semanales. Algunos estados han solicitado la ayuda puesta en marcha por orden ejecutiva del presidente para conceder $300 semanales a con cargo al fondo de emergencias federal.

Hay un tope para su uso, $44,000 millones, y el dinero podría cubrir apenas cuatro o cinco semanas de pagos pero de momento, FEMA ha aprobado la ayuda a 13 estados. California lo ha solicitado y Nueva York no lo ha pedido.

Mientras llega o no esta ayuda temporal hay zonas vitales para la economía del país en la que el desempleo es tozudamente elevado.

Según la Oficina de Estadísticas Laborales, BLS, Massachusetts es el estado que más está sufriendo en el empleo los efectos de la pandemia del COVID-19. Su tasa de desempleo en julio fue del 16.1% . Ha mejorado con respecto a junio pero está definitivamente lejos de la situación que disfrutaba hace un año cuando el 2.9% de la población estaba desempleada en este estado.

La situación de Massachusetts es muy comparable a la de Nueva York, que también se despega de la media nacional, con una tasa desempleo es del 10.2%.

En el Empire State, donde se ha logrado aplanar la curva de contagios y fallecimientos por el COVID-19, el desempleo afectaba hace un mes al 15.9% y junto con Connecticut (10.2%) y Nuevo México (12.7%) registra la tasa más elevada desde que en 1976 se empezara a tabular esta información.

El caso de Nueva York es singular porque fue junto con California y Nueva Jersey es donde más puestos de trabajo se crearon el mes pasado. En concreto, 244,000 según el departamento de Trabajo del estado. No obstante, la tasa de desempleo se incrementó ligeramente (desde el 15.6% de junio).

Desde este departamento se especula que una serie de ajustes estadísticos además del impacto de trabajadores de otros estados estén distorsionando unas tasas que en cualquier caso siguen siendo muy elevadas y alejadas de la normalidad. El BLS, que mide desempleo por residencia apunta a que se crearon unos 176,000 empleos.

Con todo, el desempleo en la ciudad de Nueva York se rebaja ligeramente con respecto a junio y el del resto del estado es el que crece.

En California se crearon 140,400 empleos en julio, según BLS, y la tasa de desempleo mejoró para quedar en el 13.3%. Las autoridades laborales de este estado explican que se está lejos del 16.4% de abril y mayo pese al rebrote del virus en ese mes. Pero también se está muy por encima de la media nacional. En el caso de algunos condados la situación es mucho más dura. En Los Ángeles, y según cifras preliminares, el desempleo afecta al 18.2%.

Para los especialistas de Oxford Economics, el hecho de que estados que fueron antes perjudicados con el virus como Massachusetts, Connecticut y definitivamente Nueva York tenga tasas tan alta de desempleo apunta a que “tomará mucho tiempo para devolver al mercado laboral a sus condiciones anteriores al virus”.

Estos economistas no esperan mejoras fuertes como las que hubo inicialmente tras abril. “Nuestro seguimiento de los datos nos muestran que la recuperación económica está debilitándose en muchos estados”, explican en una nota en la que aclaran que los negocios están siendo muy cuidadosos a la hora de contratar hasta que no se sepa que hay un camino claro para salir de la pandemia y el sostenimiento económico es continuado.

Estos so algunos de los muchos economistas que afirman que la ayuda fiscal no va a curar la economía pero se necesita urgentemente para evitar caer en una peor situación. En el Congreso, de momento, no hay avance sobre ello.