Descubre el poder de la dieta AIP, modelo de alimentación creado para controlar las enfermedades autoinmunes

La dieta del protocolo autoinmune se basa en el control de los procesos inflamatorios, el dolor y todo síntoma relacionado con enfermedades, a través del control alimenticio

Descubre el poder de la dieta AIP, modelo de alimentación creado para controlar las enfermedades autoinmunes
La alimentación es la mejor medicina y puede ser la llave para prevenir y controlar numerosas enfermedades degenerativas.
Foto: Shutterstock

Hoy más que nunca se ha comprobado la directa relación entre la alimentación y el estado de salud, sobre todo los beneficios de seguir una dieta de calidad son inmensos, ya que se relaciona con la prevención y el control de numerosas enfermedades. Con base en ello la buena noticia es que cada día con más fuerza tenemos a la mano todo tipo de tendencias y pautas alimenticias que se relacionan con determinadas bondades para la salud.

Recientemente la dieta AIP ha llamado de manera especial la atención, también conocida como la dieta del protocolo autoinmune es considerada una de las tendencias más populares de alimentación medicinal actualmente. A grandes rasgos se trata de un programa que se basa en evitar el consumo de ciertos alimentos durante varias semanas, con el fin de observar notorios cambios en condiciones de salud crónicas y sobre todo aquellas que se deriven de la inflamación. 

Uno de sus principios básicos consiste en eliminar aquellos grupos de alimentos que puedan causar inflamación en el intestino, suplirlos por ingredientes ricos en nutrientes y de gran potencial terapéutico. La dieta AIP se basa en la creencia de que las condiciones autoinmunes son causadas por una condición llamada intestino permeable, padecimiento que hoy en día recibe el término médico de permeabilidad intestinal alterada.

Lo cierto es que se ha comprobado que el intestino permeable es una condición que ocasiona que el sistema inmunológico reaccione de forma exagerada y de manera involuntaria comience a atacar a los tejidos corporales por error. Lo teoría indica que estos pequeños agujeros en el intestino dan lugar a que los alimentos se filtren en el cuerpo. 

¿En qué consiste la dieta AIP?

Esta dieta fue creada con el objetivo de eliminar ciertos grupos de alimentos durante varias semanas, con el objetivo de observar los efectos que dichas eliminaciones causan en la salud. Inicialmente fue diseñada para mejorar a través de la alimentación todo tipo de enfermedades autoinmunes, entre las que se destacan la artritis reumatoide, la psoriasis, el lupus, la enfermedad inflamatoria intestinal, padecimientos digestivos, afecciones cardíacas, entre otros.

Lo cierto es que se trata de un método que se relaciona con extraordinarios beneficios para combatir los principales síntomas que este tipo de condiciones originan. Si bien cada enfermedad se presenta con particulares señales de alerta, en general se caracterizan por derivarse en dolores en articulaciones, fatiga, daños en los nervios, confusión mental, afecciones digestivas, trastornos en el sueño y estado de ánimo, dolor abdominal e inflamación.

Se cuenta con diversas referencias científicas que avalan las bondades de seguir este protocolo, uno de los más reconocidos es un artículo liberado en Inflammatory Bowel Diseases, en los cuales se avalan las ventajas que aporta la dieta AIP en el control de la inflamación, el dolor y otros síntomas de patologías autoinmunes, como la enfermedad inflamatoria intestinal y la enfermedad celíaca, entre otras.

La dieta AIP tiene como principal objetivo sanar cualquier daño en la barrera intestinal, al lograrlo se relaciona con extraordinarios beneficios para la salud. Entre los que se destacan los siguientes:

  • Restablecimiento del sistema inmune.
  • Prevención en la calidad de la respuesta autoinmune.
  • Reducción en los síntomas de diversas enfermedades autoinmunes.
  • Prevención en la aparición de enfermedades autoinmunes secundarias.

Sobre sus fases y objetivos:

La dieta AIP ha sido comparada con las bases de la alimentación paleo y en algunos casos es considerada como una extensión de la misma. Sin embargo al tratarse de un modelo de alimentación enfocado en la prevención de enfermedades, es mucho más estricta y propone eliminar diversos grupos de alimentos con el objetivo de reparar el intestino y promover el equilibrio en la microbiota. Este plan alimenticio se basa en dos etapas: período de eliminación y fase de reintroducción. 

Fase 1: Eliminación de alimentos

Esta fase es el inicio de la dieta y se caracteriza por la eliminación de todos aquellos alimentos y productos, que se relacionen con la inflamación intestinal y que se deriven en alteraciones en la microbiota. Promueve evitar el consumo de alimentos que contengan gluten o lactosa, ya que pueden alterar la respuesta inmune.

Alimentos que deberás evitar:

  • Cereales, legumbres, frutos secos, semillas, vegetales solanáceos, huevos, lácteos, aceites vegetales, aditivos alimentarios, azúcares refinados, café, alcohol, tabaco, todo tipo de alimentos procesados y la ingesta de medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco y aspirina en dosis altas.
  • Estos productos se deberán suplir por la ingesta de alimentos integrales, frescos y de temporada. A la vez es importante considerar la ingesta de alimentos fermentados, que se caracterizan por su aporte en probióticos y grandes beneficios sobre la salud intestinal. 
  • Es importante vigilar los hábitos relacionados al estilo de vida, evitar el estrés y cuidar el sueño y buen descanso.

Fase #2: Reintroducción de alimentos

Esta fase se da bajo supervisión médica y se basa en los resultados, es decir en cuanto se presentan mejoras en los síntomas de cualquier enfermedad autoinmune. Es importante integrar de manera gradual el consumo de los alimentos que fueron omitidos, los expertos recomiendan un grupo de alimentos a la vez y con un lapso de entre 5-7 días cada uno. Y de hecho esta etapa es determinante, ya que pretende reconocer aquellas comidas que pueden ser detonantes. 

Lo cierto es que en esta etapa es clave ser cautelosos y observar con atención las reacciones del organismo, ante la reintroducción de los alimentos. Es recomendable consumir pequeñas cantidades y esperar 15 minutos para notar cualquier reacción, en este período tener un diario de anotaciones resulta de gran utilidad.

Recuerda que como toda dieta es indispensable contar con la adecuada supervisión médica y aunque los resultados pueden variar de persona en persona, se trata de una buena alternativa con buen sustento científico. Finalmente la relación entre la salud intestinal, las enfermedades inflamatorias y el funcionamiento del sistema inmune, se relaciona estrechamente.