Inmigrante descuartizado en edificio de lujo en Nueva York: asistente ejecutivo se declara “no culpable”

Robó más de $90 mil dólares y llegaron a un acuerdo de pago, pero decidió matarlo, según la fiscalía

Inmigrante descuartizado en edificio de lujo en Nueva York: asistente ejecutivo se declara “no culpable”
Fahim Saleh, otoño 2019
Foto: captura Twitter @fahims / Cortesía

Tyrese Haspil, principal sospechoso del brutal homicidio de su jefe Fahim Saleh en un apartamento de lujo en el Lower East Side de Manhattan, se declaró “no culpable” de todos los cargos que enfrenta.

Haspil, joven de apenas 21 años, era asistente personal de Saleh y ha sido acusado de matarlo y luego desmembrar el cuerpo tras entrar con él a su apartamento usando el elevador privado, el pasado 13 de julio.

El detenido apareció a través de un enlace de video en la Corte Suprema de Manhattan para su comparecencia por la muerte del inmigrante de 33 años, inversionista en tecnología, encontrado decapitado dentro de su residencia.

Haspil, ex residente de Brooklyn, fue arrestado el 17 de julio. El martes habló solo para decir su nombre y declararse tranquilamente “no culpable”, reportó New York Post. Enfrenta cargos de homicidio, hurto mayor, robo, manipulación de pruebas y ocultación de un cadáver humano.

Según los fiscales, el ejecutivo de 33 años fue asesinado porque se enteró de que su empleado de confianza había malversado más de $90 mil dólares.

En lugar de delatarlo a las autoridades, Saleh negoció un plan de pago con Haspil, pero éste decidió matarlo, dijeron las fuentes.

Según un registro en video, el presunto asesino siguió a Saleh en un elevador privado que conducía directo a la sala del apartamento de lujo, en el 7mo piso de 265 East Houston St. Una vez adentro le disparó con una pistola eléctrica Taser y luego lo apuñaló repetidamente. Más tarde decapitó y desmembró el cuerpo durante dos días, con una sierra eléctrica hallada en la escena.

Saleh nació en Arabia Saudita y creció en Poughkeepsie (NY). Sus padres son oriundos de Bangladesh. El occiso era un capitalista de riesgo cuyas redes sociales estaban llenas de publicaciones sobre su compañía, Gokada, una aplicación de viaje en motocicleta con sede en Nigeria.