Cómo quitar lo salado a la comida

La sal puede ser el mejor o peor aliado de la comida. Descubre los mejores y más prácticos consejos que te ayudarán a salvar cualquier platillo y evitar el desperdicio

Sal rosa

Crédito: Imagen de monicore en Pixabay | Pixabay

Este año todos hemos pasado más tiempo en casa y gracias a ello hemos tenido la oportunidad de explorar nuestras habilidades culinarias. Lo cierto es que cocinar puede parecer un acto muy simple y fácil, sin embargo lograr una buena sazón, utilizar bien las técnicas y asegurar una buena cocción en los alimentos, requiere de práctica. Lo mismo sucede a la hora de condimentar la comida y sobre todo cuando se trata de saber utilizar bien la sal. 

La sal es un elemento fundamental en la cocina y así como puede ser hacer un plato, también lo puede arruinar. Con base en ello la cantidad de sal que utilizamos en cada receta es un factor clave en los resultados finales, aunque siendo realista en más de una ocasión todos nos hemos excedido con el uso de sal. Ese toque extra de sal que añadiste a último momento con el objetivo de potenciar más los sabores, puede ser el factor que arruine por completo cualquier receta. Es muy claro que un exceso de sal puede estropear la comida. Sin embargo no todo está perdido, antes de desperdiciar cualquier comida prueba estos maravillosos y prácticos consejos.

¿Cómo quitar lo salado?

1. Papas

Por si no lo sabías las papas son uno de los alimentos que más absorben la sal, de hecho lo hacen muy rápidamente. Es por ello que son el mejor aliado para quitar lo salado en cualquier platillo, lo único que tendrás que hacer es añadir una papa partida en rebanadas bastante gruesas a la preparación y permitir que absorban el exceso de la sal durante 15-20 minutos. Finaliza retirando las papas y si es necesario agrega un poco más de líquido a la cocción, ya que también tienden a reducirlo.

Papas
Papas. /Foto: Pixabay

2. Leche

Agregar leche es un aliado infalible para equilibrar los sabores salados y lo mejor de todo es que no es un recurso único de las recetas cremosas. Lo único que tendrás que hacer es añadir una taza o menos, lo mejor de todo es que puedes recurrir al uso de leche entera, leche descremada y las variantes vegetales, como es el caso de la leche de coco, es ideal ya que no cambia el sabor de los alimentos (únicamente asegúrate que no contenga azúcar u otros sabores complementarios). Es un práctico consejo que aportará cremosidad e hidratación, aspectos que nunca le vienen mal a cualquier platillo.

Leche. /Foto: Shutterstock

3. Jugo de limón

El jugo fresco de limón, puede ser el contraste de sabores perfecto y una grandiosa alternativa para enmascarar cualquier error. Aplica muy bien para prácticamente todos los alimentos sobre todo cuando se trata de guisados con vegetales, pescados, mariscos, carne y pollo, ya que aporta un sabor ácido y algo picante que absorbe la sal y potencia los sabores. Otra buena recomendación es añadir unas rodajas de limón en las preparaciones, puede ser en alguna sopa, salsa, pasta, guisado o estofado. 

limon
Limón. /Foto: Shutterstock

4. Yogurt

Una de mis alternativas favoritas sobre todo cuando se trata de sopas, cremas, pastas y guisados, agregar un par de cucharadas de yogurt natural puede ser la salvación. Entre sus más grandes ventajas es un método valorado por su sabor neutro, que aporta consistencia y cremosidad saludable, ya que aporta proteínas de alto valor biológico y grasas benéficas para la salud.

yogurt
Yogurt. /Foto: Shutterstock

5. Transforma la receta

No tengas miedo en experimentar y transformar la receta agregando alimentos que se distinguen por su alto contenido en almidones puede ser una grata sorpresa. No sólo se reducirá considerablemente ese desagradable sabor salado, harán más nutritivas, coloridas y abundantes tus comidas. Algunas de las mejores recomendaciones son productos como la pasta, el arroz y la quinoa. 

Ensalada de quinoa.
Quinoa. /Foto: Pixabay

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