El programa Medicaid del Estado de Nueva York podría cerrar la brecha en el cuidado infantil del COVID-19

Muchos padres se han quedado en casa para apoyar la enseñanza virtual de sus hijos.
Muchos padres se han quedado en casa para apoyar la enseñanza virtual de sus hijos.
Foto: Shutterstock

El COVID-19 ha provocado una serie de desbalances sin precedentes en la ciudad de Nueva York. Como suele pasar, la mayor carga de tensión recae con más fuerza sobre la población con menos capacidad para soportarlo. Afortunadamente, existe la fórmula para resolver este problema: CDPAP, un Programa de Asistencia Personal Dirigido por el Consumidor, que se financia a través de Medicaid para pagar a miembros de la familia para que puedan brindar cuidados a personas envejecientes en el hogar. Extender este beneficio a más familias e incluir el cuidado infantil es una solución alcanzable para un problema complejo.

Amaury García, ve los efectos del virus cada día con el personal de su salón, Jennell Unisex, en Washington Heights. Tuve el honor de ser invitada para hablar con ellos y escuchar sus preocupaciones, las cuales, se centran especialmente en la dificultad de sus hijos e hijas para asistir a la escuela durante la pandemia. Para muchas familias es demasiado arriesgado bregar con el aprendizaje a distancia sin tener a alguien que pueda supervisar y guiar a sus hijos mientras trabajan. Como madre soltera, comparto estas luchas. Como defensora de los derechos humanos y abogada que ha trabajado codo a codo con la población de mi comunidad, sé que no tengo todas las respuestas, pero sí creo que hay un real conocimiento y poder en la inteligencia colectiva de nuestra comunidad. Miguelina Guerrero, una estilista, fue la que compartió conmigo la idea de expandir el CDPAP para cubrir el cuidado infantil.

La pandemia nos ha quitado algo a toda la población de Nueva York, pero, como en la mayoría de las veces, esta y otras pandemias, ha dirigido su dolor a las personas más vulnerables. Si aprendemos de esas lecciones y logramos reformar nuestro gobierno para aliviar ese dolor, el nuevo mundo que queremos construir, mediante la elaboración de estrategias con nuestras comunidades y mediante la expansión de programas como CDPAP, puede ser el rayo de luz que penetre en la oscuridad de la nube que actualmente se cierne sobre todos nosotros.

-Angela Fernández es una abogada que es ex Comisionada de la División de Derechos Humanos del Estado de Nueva York y candidata al Concejo Municipal por el distrito 10 de Manhattan