Bajar de peso sin dejar de comer: cómo la pasta puede ayudarte a adelgazar

Buenas noticias: un nuevo estudio asocia al consumo de pasta con un peso más bajo, menos medidas en la cintura y un mejor rendimiento

Bajar de peso sin dejar de comer: cómo la pasta puede ayudarte a adelgazar
La pasta es un alimento que no contiene grasas y aporta energía de calidad al organismo. Es versátil, deliciosa y muy rica en fibra.
Foto: Shutterstock

Todos queremos perder peso de la manera más rápida y efectiva, es por ello que actualmente han surgido todo tipo de tendencias y pautas alimenticias que prometen los mejores resultados. Entre los más populares de los últimos años se encuentra la dieta cetogénica y paleo, que se distinguen por ser planes basados en un bajo consumo de carbohidratos y en gran parte por ello es que este grupo de alimentos han sido catalogados como un declarado enemigo de la pérdida de peso. 

Lo cierto es que a pesar de la mala reputación de los carbohidratos, sobre todo en lo que respecta a la pérdida de peso. La realidad es que no son malos, simplemente existen algunos más saludables que otros y de hecho se relacionan con diversos beneficios para la salud, ya que el cuerpo los necesita para funcionar de manera adecuada. 

Los carbohidratos son un tipo de macronutriente que se encuentra en una larga lista de alimentos y bebidas, los más preocupantes para la salud por supuesto son aquellos que se encuentran en productos procesados. Sin embargo la mayoría de las fuentes de carbohidratos están en alimentos de origen natural, como es el caso de los cereales, frutas, vegetales, leche, nueces, semillas y legumbres. Probablemente la pasta sea una de las variantes de carbohidratos más populares, que por desgracia también ha sido considerada un alimento contraproducente en la pérdida de peso y la realidad es que se trata de una falsa creencia.

¿La pasta puede beneficiar la pérdida de peso?

Si estás acostumbrado a relacionar al consumo de carbohidratos como el principal enemigo para perder peso, un estudio reciente probablemente te haga cambiar de opinión. Según el trabajo de investigación publicado por la revista BMJ Open, el cual tenía como principal objetivo determinar si el consumo se pasta se relaciona con la pérdida de peso; arrojó resultados sorprendentes, ya que encontraron que en realidad las personas perdían peso mientras comían pasta. 

El estudio se basó en el análisis de 32 ensayos de control aleatorios de unas 2,500 personas, quienes seguían una dieta de índice glucémico bajo (IG) y sobre todo que consumían pasta en lugar de cualquier otra fuente de carbohidratos.

Cabe mencionar que el IG, es un concepto muy importante en la salud ya que se utiliza para evaluar la rapidez con la cual los alimentos afectan los niveles de azúcar en la sangre. De tal manera que existen alimentos que se caracterizan por ser de índice glucémico alto, los cuales generalmente son comidas procesadas y fuentes de carbohidratos simples como es el caso del arroz blanco, las papas y el pan blanco. Mientras que las versiones saludables son alimentos como la leche, la fruta, las verduras y algunos cereales, y sí la pasta. 

Basar la dieta en alimentos de bajo índice glucémico, se relaciona con una larga lista de beneficios para facilitar el adelgazamiento. Entre los principales se destacan sus propiedades saciantes, que ayudan a controlar la ansiedad por comer y la ingesta excesiva de calorías, reducen los niveles de insulina, lo cual hace que se pierda peso y mejoran los niveles de colesterol, evitando la acumulación de lípidos en las arterias.

En dicho estudio los participantes consumieron 3.3 porciones de aproximadamente media taza de pasta semanales, durante 3 meses consecutivos. Los resultados revelaron que seguir este método alimenticio en complemento con una dieta equilibrada, los hizo perder un poco más de una libra en promedio. 

Como conclusión podemos decir que la pasta no es ningún enemigo, lo que si puede resultar nocivo es comer grandes porciones y sobre todo mezclarla con ingredientes que brillan por su contenido calórico y alto aporte en grasas. Los especialistas recomiendan consumirla con cautela e inspirarse en la dieta mediterránea que promueve el consumo de pasta integral y “al dente”. También es aconsejable condimentarla con aceite de oliva extra virgen y salsa de tomate casera (es importante evitar las versiones comerciales, ya que tienen mucha azúcar), mezclarla con proteínas de alto valor biológico y abundantes vegetales, da como resultado una comida completa, nutritiva y saciante. Sin lugar a dudas el mejor aliado para potenciar el metabolismo, llenar de energía al organismo y beneficiar la pérdida de peso, sin morir de hambre.