EEUU supera las 239,500 muertes y los 10.2 millones de casos de coronavirus

Nueva York sigue siendo el estado que más muertos por COVID-19 reporta, más no así casos

Foto de archivo de un paciente de coronavirus en una sala de cuidado intensivo en NYC.
Foto de archivo de un paciente de coronavirus en una sala de cuidado intensivo en NYC.
Foto: EFE

WASHINGTON – Estados Unidos alcanzó este martes la cifra de 10,238,243 casos confirmados del coronavirus SARS-CoV-2 y la de 239,588 fallecidos por la enfermedad de la COVID-19, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

El balance a las 20.00 hora local (01.00 GMT del miércoles) era de 1,535 muertes más que el lunes y de 201,961 nuevos contagios, unos números más altos de los reales debido a que ese día faltaban datos.

Pese a que Nueva York ya no es el estado con un mayor número de contagios, sí sigue como el más golpeado en cuanto a muertos en Estados Unidos con 33,705.

Le siguen en número de fallecidos Texas (19,330), California (18,085), Florida (17,248) y Nueva Jersey (16.461).

Otros estados con un gran número de muertos son Illinois (10,645), Massachusetts (10,184), Pensilvania (9,079), Georgia (8,864) o Michigan (8,094).

En cuanto a contagios, Texas suma 1,008,552, le sigue California con 988,802, tercero es Florida con 852,174 y Nueva York es cuarto con 532,180.

El balance provisional de fallecidos -239,588- supera con creces la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100,000 y 240,000 muertes a causa de la pandemia del coronavirus.

El presidente estadounidense, Donald Trump, rebajó esas estimaciones y se mostró confiado en que la cifra final estaría más bien entre los 50,000 y 60,000 fallecidos, aunque luego auguró hasta 110,000 muertos, un número que también se ha superado.

Por su parte, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para final de año Estados Unidos llegará a los 325,000 fallecidos y para el 1 de febrero a los 400,000.