Qué comían los aztecas a la llegada de Cortés a México

Moctezuma II recibió a Cortés con una bebida de chocolate con vainilla y especias

Retrato de Moctezuma II (1466-1520) atribuido a Antonio Rodríguez (1636-1691).
Retrato de Moctezuma II (1466-1520) atribuido a Antonio Rodríguez (1636-1691).
Foto: The British Museum / Creative Commons

Según la leyenda, al llegar Cortés por primera vez a México-Tenochtitlán (en el año 1519) fue recibido por Moctezuma II. El último rey azteca le ofreció al español una bebida de chocolate saborizado con vainilla y otras especias como el chile.

Cacao

El xocolatl, la bebida hecha con cacao, era apreciado como reconstituyente para dar fuerza y despertar el apetito sexual, tratar la fatiga, aumentar el peso de los desnutridos, estimular el sistema nervioso de los apáticos, agotados o débiles, mejorar la digestión y estimular los riñones, según se explica en la revista La Ciencia y el Hombre de la Universidad Veracruzana.

Simultáneamente al chocolate, en la época prehispánica el agua fresca de frutas o hierbas, aderezada con chía, era el líquido más común.

También existían otras bebidas como el atole, tepache o el pulque. El pulque era de uso exclusivo de la élite azteca, y también se reservaba para ceremonias y rituales, para las madres que se encontraran amamantando y los ancianos. A los que iban a ser sacrificados en el templo de Huitzilopochtli se les permitía consumirlo hasta embriagarse.

Tacos

En los relatos de Bernal Díaz del Castillo señala un banquete con el emperador Moctezuma, donde se ofrecieron tortillas que se rellenaban de pescado, caracoles, escamoles (hueva de hormiga) nopales, entre otros guisos.

Pozole con carne humana

De acuerdo con el historiador Rodrigo Llanes Castro, en el Libro XII del Códice Florentino donde se describe la conquista española hay referencias gastronómicas, entre ellas la antropofagia, cuando los totonacos (en Veracruz) ofrecieron de comer individuos sacrificados a los conquistadores, ya que pensaban que eran seres divinos y según sus creencias los dioses se alimentaban de la sangre y energía de la humanidad.

También se dice que Moctezuma Xocoyotzin comía cortes de jovencitos. Según Fray Bernardino de Sahagún, autor de la Historia General de las Cosas de la Nueva España, el pozole se preparaba con la carne de los guerreros vencidos durante las ceremonias en honor a los dioses.

Los españoles se escandalizaron y tras la Conquista, sustituyeron la carne humana del pozole por carne de cerdo.

Hasta 25 guisos

“Hasta 25 guisos en pequeñas porciones le eran servidas al gobernante Moctezuma II, durante la comida, entre ellas pato y hierbas comestibles propias de la Cuenca de México”, refirió Llanes Castro.

Cada uno de los platillos servidos a dicho tlatoani, eran colocados sobre un bracero de barro con carbón para mantenerlos calientes, según se narra en las Cartas de Relación y en Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, escritas por Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo, respectivamente.

Ducha y desayuno por la mañana

Hombres y mujeres se bañaban al menos una vez al día, antes del desayuno y previo a la cena.

Una vez aseados y vestidos, los nobles tomaban la primera comida del día, consistente en tortillas de maíz recién hechas, con algún relleno como el pescado, y una jícara de chocolate; todo ello servido en recipientes de la preciosa cerámica roja y negra de Cholula, que tanto gustaba a la élite azteca, publica National Geographic.

El resto de la población ingería su primera comida hasta que desde el templo se anunciaba la segunda hora del día, alrededor de las nueve de la mañana.

La hora de la comida

Según el cronista Diego Durán, “cuando era mediodía en punto, los ministros del templo tocaban los caracoles, haciendo señal que ya podían todos comer“.

Los trabajadores más humildes bebían el atole y comían tortillas con frijoles y otros rellenos que se llevaban de casa, otros preferían acudir a alguna fonda de las que había en la zona del mercado, donde, según Hernán Cortés, se podía comprar bebida y comida. A los que permanecían en el centro ceremonial les llevaban comida de las cocinas de palacio.

Cortés describe un mercado mexicano

En Cartas de relación, que Hernán Cortés escribió al rey Carlos I de España, se relata el momento en que los conquistadores conocieron el mercado de Tlatelolco donde había frutas, verduras, carnes blancas y “pan de la tierra” (como se le llamaba a la tortilla y al tamal).

“Los españoles enlistaron los quelites, capulines (que nombran como cerezas de la tierra), espirulina y tunas”, señala el historiador Rodrigo Llanes.

En la dieta de los antiguos mexicanos predominaba lo que la tierra daba, tomates, maíz, chiles, aguacate, chía, amaranto, cacao, frijoles, quintoniles, especias como la vainilla, por mencionar parte de la basta riqueza. Los insectos eran considerados una fuente de vitaminas.

Ya existían los tacos, tamales, pozole, variedad de salsas, chilaquiles, panes de amaranto, atole y bebidas fermentadas. Se comía carne de guajolote, pescado, faisán, venado y conejo de campo. Los cerdos, vacas, borregos y cabras fueron llevados a tierra azteca por los europeos.

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