Su hijo se cayó y se raspó las rodillas; terminaron por amputarle las piernas

Lo que pareciera ser un accidente común en un niño se convirtió en la peor pesadilla

Su hijo se cayó y se raspó las rodillas; terminaron por amputarle las piernas
Jamás pensaron que algo tan común se agravaría.
Foto: Shutterstock

Lo que parecía un accidente común y corriente en la vida de un niño terminó convirtiéndose en la peor de las pesadillas.

Beauden Baumkirchner es un niño de 3 años, originario de Lake Havasu, Arizona, quien en octubre pasado se encontraba de viaje con su familia, haciendo un campamento cerca de San Diego, en donde sufrió lo que parecía ser un pequeño raspón en la rodilla mientras daba un paseo en bicicleta.

Como cualquier padre haría, Juliana y Biran Baumkirchner decidieron sanar la herida de su hijo con un spray antibacterial y una tirita. El niño continúo con su vida normal hasta un par de horas más tarde cuando comenzó a quejarse de un intenso dolor estomacal.

A la mañana siguiente, la situación se complicó. Beauden presentó fiebre y la rodilla derecha, la del raspón, muy hinchada y amoratada, coloración que poco a poco comenzó a extenderse al resto de sus extremidades.

Fue así como sus padres decidieron llevaron a un hospital infantil cercano. Luego de varios días en observación y análisis, los médicos les indicaron que su hijo tenía una infección por estafilococos MRSA.

El niño desarrolló un cuadro grave, ya que tuvo un un síndrome de shock tóxico que desencadenó en una sepsis y sus riñones comenzaron a colapsar.

Beauden fue sometido a varias cirugías para aliviar la presión de sus piernas. Para tratar de salvar su vida, los médicos se vieron obligados a amputarle las dos piernas por debajo de la rodilla. Por si fuera poco, el pequeño tuvo que permanecer 2 semanas más, intubado y en estado de coma.

Pese a todo, Beauden se encuentra ya estable y en fase de recuperación. Los padres se encuentran devastados pues su pequeño no acaba de entender exactamente lo que le ocurrió.

El pequeño, al despertar, lo único que pidió fueron camiones de bomberos. Familiares y amigos le enviaron varios de juguete; sin embargo, su historia llegó a oídos del Departamento de Bomberos y Rescate de San Diego, SDFD, por lo que varios elementos de la corporación fueron al hospital a visitarlo para tratar de darle ánimos.