Rutina antienvejecimiento para el rostro totalmente natural en sólo 5 pasos

La constancia es la clave para que este método funcione

Rutina antienvejecimiento para el rostro totalmente natural en sólo 5 pasos
La constancia lo es todo en una rutina de belleza.
Foto: Unsplash

No importa cuánto gastes en productos de belleza, si pertenecen a la mejor casa de belleza o si contienen lo último en tecnología cosmética: si no te propones realizar una rutina constante difícilmente obtendrás los resultados esperados, particularmente cuando sabemos que el tiempo es implacable y las líneas de expresión en el rostro no mienten.

Si has notado que las arruguitas en tu rostro reflejan ya el estrés de la pandemia y la incertidumbre de lo que vendrá, es momento de que inicies esta rutina antienvejecimiento totalmente natural que consta de sólo cinco pasos, y que además evitará que uses en tu piel productos sintéticos cuyos efectos secundarios pueden ser desconocidos.

Los ingredientes

Los productos que necesitas son:

  • Un limpiador.
  • Un exfoliante suave.
  • Un tónico o suero.
  • Una crema hidratante que también ofrezca protección solar.
  • Una crema especial para ojos.

De nuevo, no importa la marca de tus productos; prefiere que sean sencillos y que no contengan parabenos. Incluso, puedes utilizar productos caseros que fabriques tú misma.

Ahora sí, la rutina

En sólo cinco pasos puedes lograr una rutina de belleza que retrase la aparición de líneas de expresión en tu rostro o que suavice las que irremediablemente ya están ahí. Recuerda que la clave está en tu constancia.

Limpia

Cada mañana y cada noche debes limpiar tu piel con un limpiador que no reseque tu piel. Los limpiadores que resecan en realidad están quitando los aceites naturales necesarios para protegerse de factores ambientales. Puedes usar un jabón suave, una leche limpiadora o un aceite natural como el de coco o el de oliva. Aplícalo sobre tu rostro, masajea suavemente con tus manos limpias, enjuaga con agua tibia y seca tu piel con palmaditas.

Exfolia

La exfoliación permite que las células de la piel se renueven, especialmente cuando hemos llegado a la madurez. Puedes usar sal, café, avena o canela molidos finamente. Aplica un poco en tus dedos y dale un masaje suave con movimientos circulares a tu rostro por un par de minutos. Si sientes la piel irritada y reseca después de la exfoliación, cambia de ingrediente.

Tonifica

Es importante tonificar la piel de tu rostro para que recupere suavidad y elasticidad. Cualquier tónico que uses debes aplicarlo con un algodón y suaves golpecitos. Si usas uno comercial, asegúrate de que contenga aceites vegetales, omegas y polifenoles. Si quieres hacer uno completamente natural, mezcla media onza de aceite de jojoba, un cuarto de aceite de semilla de uva, media onza de aceite rosa mosqueta, cinco gotas de vitamina E y ocho gotas de geranio. Aplica cuatro o cinco gotas de esta mezcla como tónico.

Protección solar

Los rayos solares deshidratan la piel, la resecan y adelantan los signos de envejecimiento. Al elegir una crema hidratante asegúrate de que contenga un factor de protección solar mínimo de 15, así como glicerina, lanolina, óxido de zinc, ácido hialurónico y omegas.

Los ojos

Los ojos son una zona del rostro que concentra muchos de los signos de envejecimiento, como arrugas y bolas. Su piel es más delicada que la del resto de la cara, por lo que es necesario un cuidado particular con una crema diseñada especialmente. Cuida que tu crema de ojos contenga colágeno y estimule la elastina con elementos como vitaminas E, C y K, ácido hialurónico y retinol. Además debes aplicarla con suaves golpecitos de tu dedo anular, pues al tener menos fuerza que el índice ejerce menos presión sobre la delicada piel de tus ojos.