¿Qué le sucede realmente a tu cuerpo si bebes alcohol cada noche?

Beber cada noche no solo puede debilitar tu sistema inmunológico y fertilidad

El consumo de alcohol, así sea moderado, puede aumentar el riesgo de distintos tipos de cáncer.
El consumo de alcohol, así sea moderado, puede aumentar el riesgo de distintos tipos de cáncer.
Foto: cottonbro / Pexels

Si bien se ha mencionado que una copa de alcohol puede traer algunos beneficios también tiene efectos secundarios negativos y más si se consume en cantidades no moderadas. Un consumo moderado es una bebida en el caso de las mujeres y dos para los hombres.

Afectas tu sistema inmunológico

La Organización Mundial de la Salud señala que el alcohol debilita el sistema inmunológico. Mayo Clinic refiere que beber demasiado alcohol puede aumentar el riesgo de enfermedades, especialmente la neumonía, también puede dificultar que tu cuerpo resista a tales afecciones. 

El alcohol también hace que ciertos medicamentos sean menos efectivos, al tiempo que aumenta la potencia y toxicidad de otros.

Aumenta tu riesgo de cáncer

El Instituto Nacional del Cáncer señala que aún en consumo moderado, con el tiempo, el alcohol puede aumentar el riesgo de distintos tipos de cáncer:

Cánceres de cabeza y cuello. El consumo moderado a excesivo.

Cáncer de mama. Desde consumo moderado.

Cáncer de esófago. Desde consumo moderado.

Cáncer de hígado. El consumo excesivo.

Cáncer colorrectal. El consumo moderado a excesivo

Esto se debe en parte a que el alcohol crea toxinas en el cuerpo, daña los tejidos del cuerpo y oxidación.

Afectas tu memoria

Los Centros de Adicciones Estadounidenses señalan que a largo plazo el consumo excesivo de alcohol puede provocar la disminución de la materia gris y la materia blanca en el cerebro; pérdida de memoria: pérdida de capacidad de atención; y problemas para aprender. Demasiado alcohol también puede dificultar el crecimiento de nuevas células cerebrales.

Dañas tu hígado y otros órganos

El hígado elimina el alcohol de la sangre mediante un proceso conocido como oxidación. Demasiado alcohol dificulta que el hígado lo procese de manera oportuna. Si el alcohol se acumula en el sistema, puede destruir células y eventualmente, órganos.

Puedes desarrollar hígado graso, enfermedad hepática que se desarrolla en aproximadamente el 90% de las personas que beben más de una y media a dos onzas de alcohol por día. El consumo continuo de alcohol conduce a la fibrosis hepática y finalmente, a la cirrosis, comparte Cleveland Clinic.

Debilitas tu corazón

El consumo no moderado de alcohol puede hacer que el corazón se debilite (miocardiopatía) y tenga un patrón de latido irregular (arritmias). También pone a las personas en mayor riesgo de desarrollar presión arterial alta.

Puedes aumentar de peso

El consumo frecuente de alcohol contribuye a la obesidad. El alcohol agrega calorías adicionales innecesarias a su dieta diaria y aún más si consumes bebidas mezcladas que incluyen jugos, refrescos o jarabes.

Según un estudio canadiense, los adultos que bebían con frecuencia consumían una cantidad significativa de calorías adicionales durante en un año para un posible aumento de peso de 14 a 32 libras.

Podrían formarse úlceras estomacales

El alcohol desgasta el revestimiento del estómago y aumenta la producción de ácido estomacal, lo que puede contribuir a la formación de úlceras.

Tus huesos se debilitan

El abuso de alcohol puede causar un desequilibrio de calcio en el cuerpo. La falta de calcio aumenta el riesgo de osteoporosis y con ello de fracturas óseas.

Podrías sufrir pancreatitis

El alcohol provoca la producción pancreática de sustancias nocivas, que pueden provocar inflamación del páncreas que dificulta la digestión.

Puedes desnutrirte

El alcohol puede alterar la degradación, absorción, transporte, almacenamiento y excreción de nutrientes, lo que conduce a deficiencias de nutrientes o problemas para utilizarlos por completo.

Podrías estar deprimido o ansioso

La enfermedad hepática también puede dañar el cerebro y provocar síntomas como cambios en el sueño, alteraciones del estado de ánimo, cambios de personalidad, depresión, ansiedad, problemas de concentración y falta de coordinación.

Podrías tener problemas reproductivos

Los hombres que beben demasiado tienen más probabilidades de experimentar disfunción eréctil. Healthline comparte que beber en exceso también puede afectar la producción de hormonas sexuales y reducir la libido.

Las mujeres que beben demasiado pueden dejar de menstruar, con ello un mayor riesgo de infertilidad. Si beben mucho durante el embarazo tienen un mayor riesgo de parto prematuro, aborto espontáneo o muerte fetal.

Puedes alterar tu sueño

Puedes creer que el alcohol es una buena idea para relajarte y dormir. Lo hará en un principio, pero el Dr.Carl E. Hunt, explica en WebMD que el alcohol tiene un efecto rebote y puede hacer que te despiertes en las primeras horas de la noche.

El consumo de alcohol, afecta prácticamente todo tu cuerpo, desde tus huesos, hasta tu memoria. Procura no exceder el consumo moderado aunque sea poco frecuente.

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