5 maneras para comer más probióticos todos los días, para bajar de peso y aumentar la inmunidad

El consumo de estos "alimentos vivos" es esencial para nuestra salud, sistema digestivo, inmunidad y sano peso corporal

Los probióticos son el alimento clave para una flora intestinal fuerte y saludable.
Los probióticos son el alimento clave para una flora intestinal fuerte y saludable.
Foto: Amazon

El secreto para vivir por más tiempo y mejor, está en la calidad de los alimentos que consumimos. No solo son la medicina perfecta para prevenir enfermedades crónicas y gozar de un peso saludable, se asocian con particulares beneficios para la salud. Si bien hoy en día existen numerosos aliados naturales, uno de los grupos de alimentos que más vale la pena mencionar y que de hecho son los más recomendados por médicos son los probióticos. 

Los probióticos son alimentos o suplementos que contienen microorganismos vivos destinados a mantener o mejorar las bacterias “buenas” (microbiota normal) del cuerpo. Vienen en forma de alimentos (generalmente con alto contenido de fibra) que actúan como nutrientes para la microbiota intestinal. Por lo tanto se encuentran en una amplia gama de alimentos fermentados como el yogurt, el kéfir, el chucrut, el kimchi, ciertos quesos, la kombucha y el miso.

Lo cierto es que últimamente todas las tendencias de nutrición hablan acerca de los beneficios de los probióticos y no es una exageración. Su consumo diario se asocia con grandes cualidades terapéuticas, entre las que se destacan los siguientes puntos:

  1. Combaten la obesidad y la diabetes. Se asocian con bondades para mejorar el metabolismo de las grasas y la glucosa.
  2. Contribuyen en el bienestar emocional. Gracias a su capacidad para reducir el estrés por la directa relación que existe entre el cerebro y el intestino, reducen el riesgo de padecer ansiedad y depresión.
  3. Protegen al hígado. Las bacterias saludables que contienen los probióticos reparan los daños en el hígado y potencian sus propiedades para depurar toxinas.
  4. Previenen resfriados. Una buena salud intestinal se asocia directamente con un sistema inmunológico fuerte y por ende, es clave para prevenir enfermedades e infecciones virales.
  5. Combaten los efectos secundarios de los antibióticos. El consumo de este tipo de medicamentos combate las bacterias dañinas, pero también destruye las bacterias beneficiosas que viven en nuestro intestino, pudiendo provocar molestias intestinales o un desequilibrio entre las poblaciones de bacterias.
  6. Alivian el intestino irritable. La ingesta cotidiana de probióticos se asocia con grandes beneficios para controlar este padecimiento, contribuye en menos dolor, menos hinchazón y menos flatulencias.

5 fáciles maneras de disfrutar los probióticos:

1. Inicia el día comiendo un parfait

Aumentar el consumo de probióticos no es una tarea imposible y la manera más sencilla de lograrlo es más simple de lo que crees: simplemente cubre un tazón de yogurt con tu granola favorita (cuanto más bajos en azúcar, mejor) y agrega un puñado de bayas ricas en antioxidantes. El yogur es leche fermentada que se ha agriado y espesado al agregar cultivos activos vivos que promueven el crecimiento de bacterias buenas en el intestino, y es una de las fuentes más accesibles y deliciosas de probióticos. La mejor recomendación es adquirir versiones de yogurt griego y completamente libre de azúcares o saborizantes. 

Parfait. /Foto: Shutterstock

2. Agrega kéfir en los licuados matutinos

El kéfir es una bebida láctea cultivada, que se distingue por su sabor ácido y está repleta de diversas cepas de probióticos beneficiosos y cultivos vivos. Especialistas recomiendan iniciar el día con una ingesta de cuatro onzas cada mañana con el desayuno, es importante elegir kéfir simple o natural, ya que las variedades con sabor a menudo contienen azúcar agregada. Para aquellas personas que les cuesta trabajo consumirlo solo por ser un producto demasiado agrio, la mejor recomendación para llevar a otro nivel nutricional los batidos y licuados es enriquecerlos con kéfir. Lo mejor de todo es que aportará una magnífica consistencia cremosa. 

Kéfir. /Foto: Getty images

3. Bebe kombucha como colación

La kombucha es una bebida fermentada rica en probióticos elaborada con té, azúcar (la mayor parte del cual se consume durante la fermentación), bacterias y levadura, lo que la convierte en una excelente alternativa vegana a otros productos lácteos ricos en probióticos, como el kéfir o el yogur. También es una grandiosa opción para las personas que son intolerantes a la lactosa. Una gran recomendación es consumirlo como colación de media mañana o tarde. 

té de kombucha
Té de kombucha./Foto; Shutterstock

4. Experimenta con el kimchi

El kimchi es un condimento coreano súper picante, está repleto de bacterias saludables llamadas lactobacilos, que le dan un impulso probiótico a la dieta cotidiana. Se elabora con repollo fermentado y adquiere un color rojizo gracias a los condimentos que se utilizan, no tengas miedo en integrarlo como un aderezo sabroso para tacos, sándwiches y hamburguesas. Tradicionalmente servido como guarnición diaria en las comidas coreanas, el kimchi es un excelente acompañamiento para platos asiáticos como arroz, papas fritas y carnes a la parrilla.

Kimchi. /Foto: Shutterstock.com

5. Vuelve al yogurt un ingrediente básico en la cocina

Una de los mejores hábitos a la hora de cocinar, es agregar yogurt natural para transformar y llenar de nutrientes una amplia gama de platillos. El yogurt natural aporta cultivos activos vivos, que alimentan positivamente a las bacterias del intestino. Es un ingrediente que llena de textura y personalidad aderezos para ensaladas, salsas, sopas y postres fríos. Ten en cuenta que calentar el yogurt, es un proceso que mata a las bacterias buenas.

Yogurt. /Foto: Shutterstock