Cómo comer bien cuando se pierde el sentido del gusto y olfato por Covid 19

La pérdida del gusto y el olfato se asocian con dificultades para seguir una dieta saludable. Estas son algunas infalibles recomendaciones para estimular los sentidos

Si bien la pérdida del olfato y gusto no tienen consecuencias inmediatas, deterioran la calidad de la alimentación y pueden ocasionar afectaciones futuras.
Si bien la pérdida del olfato y gusto no tienen consecuencias inmediatas, deterioran la calidad de la alimentación y pueden ocasionar afectaciones futuras.
Foto: Shutterstock

Es bien sabido que la pérdida de olfato y gusto es uno de los síntomas más característicos de Covid-19. Según datos revelados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas molestas alteraciones afectan entre el 5 y 85% de las personas infectadas por el coronavirus. Con base en ello expertos de todo el mundo han realizado diversos análisis al respecto, tal es el caso de las revelaciones que tuvieron los investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS, que han analizado la prevalencia de este síntoma en varios subgrupos de pacientes. Los estudios concluyen que más de la mitad presentan pérdida de olfato o del gusto y, de estos, en más del 90% de los casos el deterioro se produce en los dos sentidos.

Si bien la pérdida del gusto o del olfato no tiene consecuencias inmediatas para la salud por sí sola, puede dificultar que las personas consuman una dieta saludable y adecuada. Y es que no poder disfrutar de la comida de cierta manera anula el incentivo de comer bien, sin embargo existen buenas noticias ya que hay medidas que se pueden tomar para asegurarse de obtener todos los nutrientes esenciales necesarios. 

Resulta muy interesante saber que nuestra capacidad de oler proviene de las funciones de un nervio craneal específico, mientras que el gusto involucra las funciones de muchos nervios, incluidos los nervios craneales específicos. Debido a esto el gusto y el olfato pueden verse afectados individualmente o simultáneamente, y la gravedad puede variar desde un deterioro leve hasta una pérdida completa. Si bien ambos sentidos se van deteriorando de manera natural conforme envejecemos, la velocidad en la que sucede es un aspecto que varía de persona a persona y que depende mucho del estilo de vida. Por ejemplo: fumar es un hábito que afecta el sentido del gusto y el olfato, y el tabaquismo crónico puede conducir a una disminución significativa en ambos. 

Lo cierto es que existen otras causas inmediatas más específicas de deterioro del olfato y del gusto. La inflamación de la mucosa nasal y los senos nasales, que puede ocurrir cuando su cuerpo se defiende contra virus como el resfriado común o el caso específico de coronavirus, que se asocia con problemas de olfato.

Es un hecho que la pérdida del gusto y el olfato son consecuencias que se asocian directamente con una peor calidad en la dieta general, de cierta manera son dos de los sentidos más importantes y no tenerlos activos se deriva en muchos cambios en nuestros hábitos alimenticios. No está del todo claro por qué sucede esto, pero es probable que se deba a que la comida no es tan agradable cuando no se puede saborear ni oler. Por ejemplo: Se ha comprobado que el sutil amargor de ciertas verduras puede resultarle más fuerte a alguien con un sentido del gusto u olfato deteriorado, mientras que los sabores salados pueden ser más difíciles de detectar. Y de hecho es muy normal que en general las personas con dichas afectaciones, prefieran optar por los sabores dulces. 

Con base en lo anterior nos dimos a la tarea de recopilar algunos prácticos consejos creados por expertos nutricionistas, para establecer un plan de alimentación equilibrado y nutritivo. Finalmente hoy en día sabemos que seguir una alimentación de calidad, es la llave de la buena salud, la longevidad y el bienestar. 

Cómo comer bien en los casos de pérdida de gusto y olfato:

1. Procura seguir las pautas de MyPlate

MyPlate es la guía de nutrición del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. A grandes rasgos la guía propone comer porciones de frutas, vegetales, granos, proteína, y productos lácteos. Según las normas establecidas deberás llenar la mitad de los platos con frutas o vegetales, una cuarta parte con proteínas y una cuarta parte con almidones (preferiblemente cereales integrales, verduras con almidón, frijoles o legumbres).

comida saludable
Plato saludable. /Foto: Unsplash

2. Se muy cauteloso con el uso de sal y azúcar

Es muy importante no perder de vista la cantidad de sal y azúcar con la que se condimentan platillos salados y dulces. Añadir cantidades por encima de la recomendación diaria no hará que los alimentos sepan “más” y es un hábito que se podrá derivar otras afectaciones a la salud. Entre las principales se encuentran alteraciones en la presión arterial, los niveles de glucosa en sangre, aumento de peso y afecciones renales. 

Diabetes
Azúcar. /Foto: Shutterstock

3. Agrega sabores ácidos al condimentar los alimentos

En lugar de excederte innecesariamente con el uso de sal, opta por integrar elementos ácidos como es el caso de las frutas cítricas y las diversas variedades de vinagres. El ácido es un sabor muy fuerte que se transmite incluso cuando el gusto o el olfato están alterados, y tienen la inmensa virtud de no agregar sodio, azúcar ni calorías. Utiliza los sabores ácidos como un buen aliado en ensaladas, pastas, ceviches y salsas para marinar, lo mejor de todo es que son condimentos muy fáciles de utilizar y accesibles a todo bolsillo.

Vinagre de manzana./Foto: Shutterstock

4. No te olvides de las especias

Una magnífica e infalible recomendación es integrar el uso de especias, son el mejor aliado para potenciar el sabor de los alimentos y lo mejor de todo es que se asocian con grandes beneficios terapéuticos, gracias a su riqueza en antioxidantes y propiedades antiinflamatorias. A la vez la intensidad de sabores que aportan las especias, son un grandioso estimulante de los sentidos. apuesta por el uso de: pimienta negra, chiles (para quienes gustan las comidas picantes), canela, comino, ajo en polvo, cúrcuma, cardamomo y jengibre, son un gran aliado para agregar sabores fuertes que pueden manifestarse incluso con un sentido del gusto u olfato disminuido.

Especias. /Foto: Pexels

5. Elige alimentos naturalmente dulces

Se ha comprobado que las personas que padecen pérdidas en los sentidos de olfato y gusto, tienden a preferir los sabores dulces y cálidos. De tal modo que los especialistas recomiendan seguir nuestro instinto y optar por el consumo de alimentos naturalmente dulces y evitar el consumo de postres o golosinas con exceso de azúcares añadidos y por lo tanto valor calórico. Apuesta por la ingesta de las fuentes naturales como es el caso concreto de la miel, yogurt griego, dátiles, frutas, uvas pasas, granola, avena, frutos secos y semillas. 

Parfait
Parfait de yogurt. /Foto: Pixabay